
No voy en tren…
28 February, 2006Ayer cuando llegue a casa luego de un largo dia prendi la TV para ver algunas noticias y me encontré con el choque de trenes que hubo en el Mitre, donde unos contenedores cayeron de un carguero a las vias y el que venia del otro lado se las llevo puestas dejando un saldo de mas de 10 heridos.

A partir de ese episodio comence a rememorar lo que hace ya un par de años ha quedado casi en el olvido para mi: Viajar en tren. Hace casi dos años que pude acceder a mi primer tutu, y gracias a la “magia” del GNC me es casi mas barato ir al trabajo en auto que en tren, amen de las 2 horas que gano por dia.
Pero “Willy” (asi habia sido bautizado el auto por las hijas de la anterior dueña y elegi respetar ese nombre), llegó a mi vida en 2004. Desde el ‘91 que comence mis viajes en tren (mayormente en el San Martin) hasta el 2004 hay unos cuantos meses y meses de viajes, esperas, cancelaciones, vendedores ambulantes, encuentros con amigos, charlas. Trenes que me llevaron a ver a Racing, a buscar trabajo, a rendir un final…
Las anecdotas son miles. En 1991 conoci a fondo el recorrido del 176 a Chacarita debido a un paro de…4 meses!!!, si 4 meses sin trenes. Javier era un experto imitador de ese tremendo sonido del altoparlante de la estacion Bella Vista (antes Richieri) que comenzaba con unos 7 u 8 segundos de ruido (como de encendido del autoparlante), para que luego una voz poco amistosa nos terminara de decir lo que ya todos sabiamos: “…tren con destino a Retiro arribara a plataforma en 45 minutos aproximadamente…”. Y ahí veias de todo. El tipo que se quedaba inmovil, el que salia corriendo a tomar el bondi. La chica que lo seguia, pero despues a mitad de camino se arrepentia y volvia, y preguntaba “…¿en cuanto dijo que venia?…”. Digamos, un festival de gestos, contrariedad, alguna que otra puteada, gente reclamando el dinero del boleto, etc.
Otra anecdota genial de mi vida en el tren fue una noche volviendo con Carlos. Veniamos uno frente al otro. No recuerdo quien de los dos estaba contando lo que habia sucedido la noche anterior. Algo como “…y no sabes!! estaba charlando asi como con vos y de pronto…plaaaaammm!! una piedra que revienta el vidrio..”. Estabamos comentando esa ¿increible? situacion cuando de pronto…plaaaaammm!! (¿hace falta decir que pasó?)
Parrafo aparte merecen los vendedores ambulantes. Desde el que vendia el muñeco de “Piñon Pijo” (asi, con P en lugar de F), el que vendia PEGAMIL y que lo presentaba como “pega cuero, cuerina, tela…”, pero casi con lagrimas en los ojos (despues lo veias en el anden charlando y riendose como el que mas). Y miles y miles que tal vez ustedes me ayuden a recordar.
Creo que la mayoria de los bellavistenses tenemos nuestro corazon en el San Martin, como que es parte de nuestra vida. Muchas veces tormentoso, inestable, otras tantas alegre…digamos un digno compañero de rutas, pero casi como un hermano, al que hemos puetado y corrido para que no se nos vaya. El San Martin. O como vivir de todo arriba de un tren.
esto es como un diario de una chica de 15 años, vale igual…….
Bueno, yo tengo muchas anécdotas en el San Martín, tanto de cuando vivíamos en Palomar como de los viajes desde Bella Vista. Infinidad de charlas, librtos leídos, travesuras…y hasta guitarreadas…Pero en Rosario no tenemos esos placeres. Todo se hace en auto, en taxi o en bondi…Otro día les cuento
Fernando
Juano, más respeto.
Sobre todo cuando del San Martín se trata.
Me acuerdo del episodio de la piedra… era yo.
Y también me acuerdo del recorrido del 176 IMPRESIONANTE.
Me sumo a las anecdotas del querido San Martìn, esta vez con la estrategia publicitaria del señor de los làpices: “se dice, señoras y señores, que de haber una guerra nuclear, las ùnicas sobrevivientes serían las cucarachas…bueno, señoras y señores, ellas tendrìan que apreder a convivir con este lápiz” (2 lapices + goma + sacapuntas: $1!) jajajaja ternura, inocencia o pura estrategia de marketing, éste humilde vendedor logró sacarme una sonrisa más de una vez…y como estos hay miles…Creo que el San martín tiene miles de cosas criticables, pero así y todo hay que tratar de verle lopositivo o lo que hace que el día tenga una sonrisa, no? más cuando no tenés otra opción….asique de ahora en adelante estaría bueno prestar atención a las frases de los famosos vendedores del tren…no sabemos qué nos vamos a encontrar!!
Saludos a todos!!