
Ayer fui a la marcha. Hubo 2. Una en Plaza de Mayo convocada por Blumberg y politizada por Macri, Lopez Murphi, Pando, etc. Otra en el obelisco convocada por Perez Esquivel y politizada por Delia y el gobierno. Yo fui a la segunda, o casi. Ya lo explicaré mas abajo.
La marcha de Blumberg fue masiva y sin divisiones. Y algunos muy amigos mios estuvieron allí. Y se de sus buenas intenciones y ganas de que algunas cosas cambien. Es por eso que no la condeno en su totalidad.
La de Perez Esquivel se diluyó en la plaza de la república (y junto con él y sus reclamos de que no haya mano dura nos fuimos varios mas). Se terminó gestando y ganando la politización de la marcha por parte de Delia, que Perez Esquivel no adhirió y por eso se fue. Y tras él varios, entre ellos yo.
¿Por que fui? Porque la anterior masiva marcha de Blumberg y sus posteriores apariciones en el senado, mas las declaraciones de Bragagnolo, Macri, Pando, etc respecto del tema inseguridad no responden a lo que yo pienso. Y sí responden mas a mis inquietudes los planteos de Perez Esquivel.
Que la marcha de Blumberg haya sido masiva no me generaba nada. Sí asumir que mucha gente entiende y comparte no sólo su reclamo de seguridad (que adhiero en parte) sino también su forma de solucionarlo. La masividad no indica nada, ya que el miedo genera esos impulsos. Masivamente se iba a golpear la puerta de los cuartesles en otros tiempos.
Sin embargo, ayer en el discurso de Blumberg por primera vez escuche cosas que antes no había escuchado. Se dijo que la inseguridad se debe combatir primero con trabajo, alimentación, educación, salud, contención, etc. Obviamente se habló de bajar la edad de imputabilidad, de más carceles, etc. Y la solución defeinitivamente no va por ahí. Pero que se cambie en parte el discurso desde una casi absoluta mano dura hacia un entendimiento de que la problemática social es la mayor causante de la inseguridad, eso es un paso. No se si serán sólo palabras, o se verá como un cambio en las búsquedas de Blumberg y Cia. El tiempo dará o no la razón a mi esperanza.
Para terminar, por la noche escuché algo del padre de Sebastián Bordón (víctima de la policía) que resume un poco el por qué los “ciudadanos comunes” como nos llama Blumberg separándonos de los “delicuentes” somos a veces responsables indirectos de la inseguridad. Dijo “Cada vez que vemos un chico en la calle, pidiendo o drogandose y le damos la espalda, nosotros le estamos dando a entender que su Vida para nosotros no vale nada. No le pidamos el día de mañana entonces que el sí le de valor a nuestra vida”.