Para este post-epílogo (que será un poco mas largo), he dejado ciertas fotos y anécdotas que no entraron en los post generales del viaje, pero que bien vale la pena darles vida en el blog… espero las disfruten…
1) Ellas y él
Salta Capital, 31 de Diciembre. Festejo de año nuevo. El Sr. Donadio me ha pedido en reiterados comentarios que ponga la foto de las chicas cordobesas con quienes recibimos el 2007. Pero diganme si no es mejor que una foto de ellas, una foto de Pablo en esa noche de Año Nuevo, en esa misma mesa que compartíamos con Barzi y las cordobesas. Aclaración: no me está mirando ni a mi ni a Barzi.

2) Purmamarca tiene dueño
La recepción en el camping de Purmamarca fue inmejorable.
- “Hola, ¿hay lugar para acampar?”
- “No, guitarras no”
- “Ah bueno, pero si no se puede no las usamos”
- “No, guitarras no”
- “Pero si quiere se las dejamos, no vamos a tocar, despreocupese”
- “No, guitarras no”.
Finalmente el buen hombre accecdió. Simplemente obedecía ordenes del dueño de Purma… digo el dueño del camping, que te recibía con una cartelera con mas “NO” y “Esta prohibido” que en la carcel de Olmos.
Luego, claro, nos enteramos que el tipo maneja bastantes cosas por allí. Es el Bebo, de él hablamos.
Pablo, con su vocación periódística a flor de piel, le preguntó al señor que nos llevó a las salinas si el intendente era el que tenía mas peso. La respuesta fue clara: “Y, no, el Bebo….”

3) Subida al cerro
Nuestro segundo día en Purmamarca fue para subir el Cerro de los Siete Colores, o mas bien la parte rojiza del mismo. Eche y el Negro nos subieron en camioneta hasta cierto lugar y ahí seguimos. Fuimos hasta lo más alto y la vista era increíble. Nos creíamos los mas pillos, incluso sacandonos fotos cancheras como la que se ve mas abajo. Claro, después había que bajar. Yo me hice bola el talón, no encontrabamos el camino, Pablo se abrazó a una piedra que casi lo lleva derechito a Jujuy capital. Por suerte el comandante Barzi nos fue guiando y la travesía terminó muy bien, y recordada como una gran excursión.

4) El Tridente fuimos 7
Si bien hablamos de tridente porque 3 estuvimos en el Norte, el grupo estuvo compuesto por 7. Con Pato (que ya es como si hubiera estado) y Esnay (que igualmente vimos su clon) sumamos 5. Y con estas dos bellezas de la foto llegamos a 7.
Y si, como diría el Fabi de la gente: “Mis dos amores…mis dos guitarras”.
Bien, no fueron nuestros dos amores, pero que manera de rasguear estas vacaciones…

5) Los “amigos” de Pablo
La gran noche de Esnay en la peña en Tilcara se cerró llegando al albergue donde habia unos muchachos bonaerenses, dos de ellos pertenecientes a un tradicional grupo folklorico de la provincia. Nos acercamos a charlar y uno de ellos parece que había estado intentando comprarse una vida en la feria de la plaza pero no había conseguido nada.
El resto de la muchachada parecía macanuda pero este tiró algunos comentarios muy negativos que irritaron al polvorita Rome y al amigo Donadio. Desde “el pucara de Tilcara es un invento indigenista”, pasando por “el encuentro coplero de Purmamarca es una porqueria” y hasta llegar a decir “el sur está bueno, pero podes ver lo mismo en Nueva Zelanda”, comentario éste último que hasta lo sacó a Barzi. Pero mantuvimos la compostura.
Al día siguiente nos los encontramos cocinando (prohibido por el dueño). Pero como tenían gancho, pudieron hacerlo. Y de paso, otro comentario: “perdon porque tengamos coronita” que enfadó más a nuestro querido Pablo.
Llegó el momento de la música. Caras raras cuando cantamos Raly, que se transformaron en rostros de aprobación cuando cambié hacia temas rosistas (sentido de la ubicación no me falta).
Luego intercambiamos zambas, alguna que otra cosa de Bersuit y con un par de ellos nos encontramos en la peña de la noche y buena onda. Al final, todo bien, pero….una vida para ese muchacho por favor.
Como no hay registros de fotos, les dejo una del grupo folklorico…de paso les hago propaganda.

6) La meterologa Palmira
El día que nos fuimos a San Isidro caminando, nos levantamos con lluvia. Amenazante cielo nublado hacía preveer que el agua no dejaría de caer. Pero nos acercamos a nuestra anfitriona Palmira, conocedora del lugar mas que nadie, que nos dijo: “va a parar de llover, y es mas, va a hacer calor”. Salimos a las 10. Y a eso de las 10 llovía. A eso de las 11…llovía. A las 14 llovía, a las 17 llovía….
Creo que recién hoy esta haciendo calor en Iruya….

7) El trauma de Juano
Navidad de hace unos 15 años. La madrina de Juano llega con un regalo para él. Un YO-YO luminoso!!. Juano, con sus 8 o 9 añitos, chocho con el regalo. Antes de usarlo por primera vez, le digo “¿me dejas probarlo?”. El yo-yo bajó, bajó, bajó, y nunca subió, es mas, bajó hasta el suelo y se hizo trizas…
Fue un trauma que Juano llevó adentro y que le venía llevando horas de terapia para digerirlo.
Pero el trauma terminó: En una plaza de un perdido pueblo jujeño, me reivindiqué y Juano volvió a tener su yo-yo luminoso. Por ahora, podrá dejar de invertir en todo lo que necesitaba para ahogar sus penas, es decir en psicologo, psiquiatra, profesor de yoga y palitos de la selva.

