Mañana debuta oficialmente la selección del Diez (del único diez), bancado por este blog ante tanto triste estúpido suelto por ahí…


Mañana debuta oficialmente la selección del Diez (del único diez), bancado por este blog ante tanto triste estúpido suelto por ahí…


Ayer estuve junto a mi hermana y varios amigos en uno de los tantos actos conmemorativos del 24/3. Elegimos ir a la ESMA, donde lo más destacado (además de las 10.000 personas presentes) fue la presencia de Hebe, que dio un discurso para la posteridad, y la música de León Gieco, Arbolito y El Portón.
No se puede transmitir lo que uno siente al entrar a ese lugar. Ojalá estos días de reflexión pura nos sirvan para meditar lo que pasó y movilizarnos para lograr que nunca más haya violencia en el país.


Muchos culpables sin condena. Muchos nietos sin identidad. Muchos archivos sin desclasificar. Muchos nostálgicos que querrían volver al horror. Sin justicia es imposible avanzar. No detengamos el camino. Nunca mas tanto dolor, tanta intolerancia, tanto atropello, tanta vida trunca. Nunca mas.
Les comparto “La memoria”, de Leon, como homenaje a todos los que ya no están y como memoria viva ante tan oscura fecha.

En mis debates del año pasado, incluso en este blog, uno de los slogans de la gente que defendia la postura de la mesa de enlace y el reclamo del campo era que no podia ser que las retenciones no fueran co participables.
Ahora que el gobierno decidió co participar, escuché hoy a la mañana a un productor cortando la ruta 14 que decía “no sirve para nada, porque el gobierno iba a mandar igual esa plata”.
Si el gobierno manda la plata a las provincias, ¿para que pedían el año pasado la co participación? Y si no la manda, ¿porque se quejan ahora que decide distribuirla?
Esto confirma que, decida lo que decida el gobierno, hay una férra decisión de encontrarle la quinta pata a todo. Incríble.

Asi apoyó y calificó José Pablo Feinmann la nueva ley de radiodifusión presentada ayer por la presidenta. Yo no la leí. Se las dejo y me la dejo, creo que es bueno interiorizarse sobre la misma. “Llamativa” poca cobertura de los medios tradicionales sobre el tema.

La marcha contra la inseguridad no cumplio las expectativas. Sólo pasar por la web de La Nacion y ver que no hay ninguna referencia a la misma lo demuestra.
4.000 personas según Pagina 12, 10.000 según Clarin. De cuaquiera de las 2 formas, escasísima concurrencia. La gente entiende que el tema de la inseguridad no se resuelve con “el que mata tiene que morir”.

Hoy arranco un nuevo camino en esto de intentar aprender. El tiempo dirá si me gusta, si me engancho, si sirvo para eso. Pero es una deuda que tenía pendiente y llegó el momento. Algo breve para entender de que se trata.

DECLARACIÓN SOCIAL DE LA FEDERACIÓN ARGENTINA DE IGLESIAS EVANGÉLICAS SOBRE LA PENA DE MUERTE.
“Ustedes han oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; así serán hijos e hijas del Padre que está en el cielo, porque él hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos. Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen?”
Evangelio según san Mateo 5, 43-46ª
Con una profunda preocupación pastoral, los miembros de la Junta Directiva de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas queremos aportar nuestra voz, reflexión y compromiso al debate que se ha instalado en nuestra sociedad con relación al tema de la pena de muerte. Reconocemos el derecho de toda persona y grupo a vivir en seguridad y gozar de la vida sin temores ni amenazas y estamos convencidos que la inseguridad exige una respuesta que supere soluciones simples y considere la complejidad del tema. Indudablemente la falta de acceso a una vida digna, fuentes de educación y trabajo, también es violencia e inseguridad.
Compartimos con todas y todos ustedes algunas razones que nos llevan a oponernos profundamente a la introducción de la pena de muerte en nuestro sistema de justicia y de convivencia.
· La pena de muerte es incompatible con el Espíritu de Jesús de Nazaret, tal como lo encontramos en los Evangelios y con nuestro compromiso con la paz, la vida y la ética del amor que busca la justicia. Dignidad de las personas, seguridad y justicia no son incompatibles. Nuestra voz siempre reclamara justicia y jamás venganza. El amor evangélico supera el criterio de ojo por ojo y diente por diente y rechazamos la reparación del daño y la violencia con más daño y más violencia. La ética del amor nos lleva siempre a renovar nuestra esperanza y convicción que la redención y la rehabilitación son posibles.
· Tenemos la certeza que la pena de muerte no es una acertada respuesta a la inseguridad, porque no estamos solamente frente a un problema policial, sino que estamos frente a un problema profundamente social que exige respuestas sociales de diversa índole. La propuesta de la pena capital asume el argumento que los criminales realizarían una operación racional sobre el costo-beneficio antes de cometer una acto de violencia. Esa actitud es invisibilizar y desconocer que muchos de los crímenes se ejecutan bajo fuertes pasiones y la influencia de drogas y el alcohol.
· La pena de muerte es siempre producto de inequidades. Las estadísticas y la experiencia que surge de aquellos países que aún la aplican muestran que en definitiva son los pobres, los excluidos y los marginados los que mayormente sufren estas condenas.
· La pena de muerte es un método abierto a errores irremediables. Teniendo en cuenta la situación de la justicia en nuestro país tememos mucho sobre la equidad y transparencia en la aplicación de esta condena.
· La pena de muerte ignora las responsabilidades sociales y comunitarias que subyacen a muchas situaciones de inseguridad y cierra la posibilidad de un debate franco y honesto. Indudablemente reconocemos la responsabilidad individual pero ese reconocimiento no disminuye la responsabilidad gubernamental y social y de todas las comunidades de fe, de enfrentar los factores profundos sobre los que debemos actuar para cambiar comportamientos y realidades.
· La pena de muerte perpetua el concepto de venganza enmascarado en el ropaje de reparación y justicia. Nos oponemos a que el estado se transforme en un instrumento de venganzas personales.
· La pena de muerte ignora totalmente el concepto de rehabilitación. Como cristianos y cristianas comprometidos con nuestros fundamentos de fe, siempre tenemos esperanza en la redención y en la conversión de toda persona. Todo método que cierre esta posibilidad al arrepentimiento no puede ser parte de nuestras propuestas que buscan seguridad con justicia, arrepentimiento y perdón.