Archive for the 'Poesías' Category

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Horal

24 April, 2008

El mar se mide por olas
el cielo por alas
nosotros por lágrimas
El aire descansa en las hojas
el agua en los ojos
nosotros en nada
Parece que sales y soles
nosotros y nada
El mar se mide por olas
el cielo por alas
nosotros por lágrimas
El aire descansa en las hojas
el agua en los ojos
nosotros en nada
Parece que sales y soles
nosotros y nada.

León Gieco

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Cacerolas de teflón

7 April, 2008

No te oí… En los días del silencio atronador.
No te oí junto a las madres del dolor,
no sonaste ni de lejos, por los
chicos, por los viejos olvidados.

No te oí… Puede ser que ya no estoy oyendo bien,
pero al borde de las rutas de Neuquén,
no te oí mientras mataban por la espalda a mi maestro.
Y entre nuestros cantos desaparecidos
yo jamás oí el sonido de tu tapa resistente,
que resiste comprender que hay
tanta gente
que en sus pobres recipientes sólo guarda una ilusión.

Cacerola de teflón, volvé al estante,
que la calle es de las ollas militantes,
con valiente aroma de olla popular.

Cacerola de teflón, a los bazares
o a sonar con los tambores militares
como tantas veces te escuché sonar.

No te oí… cuando el ruido de las fábricas paró,
cuando abril su mar de lágrimas llenó.
No te oí con los parientes del diciembre adolescente, asfixiado.

No te oí. Puede ser que mis oídos oigan mal,
pero no escuché en la exposición rural,
reclamar por el jornal de los peones yerbateros,
por la rentabilidad de los obreros,
por el tiempo venidero, porque venga para todos.

No te oí ni te oiré porque no hay modo
de juntar tu avaro codo con mi abierto corazón.

Cacerola de teflón, volvé al estante
de los muebles de las casas elegantes
que las cocineras te van a extrañar.

Cacerola de teflón, a los bazares
o a sonar en los conciertos liberales
como tantas veces te escuché sonar.

No te oí en el puente de Kosteki y Santillán
No te oí por el ingenio en Tucumán.
No te oí en los desalojos ni en los barrios inundados de este lado.

No te oí, en la esquina de Rosario que estalló
Cuando el ángel de la bici se calló
y sus ángeles pequeños se quedaron sin comida.

Y jamás te oí en la vida repicar desde acá abajo
por un joven sin trabajo, a la deriva.
Debe ser que desde arriba,
desde los pisos más altos
no se ve nunca el espanto y las heridas.

Cacerola de teflón, volvé al estante.
Yo me quedo en una marcha de estudiantes
donde vos nunca supiste resonar.

Cacerola de teflón, a los bazares
o a llenarte de los más ricos manjares
que en la calle no se suelen encontrar.

Cacerola de teflón, andá a c… ocinar.

Ignacio Copani

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¿Dónde está Dios? “Por ái”

20 February, 2008

¿Dónde está Dios? Por ái. Está en los justos
y está en los pecadores
en los templos vetustos
y en la efímera pompa de unas flores.

Para que no lo adores
semanalmente sólo, a plazos justos
está en la noche insomne de disgustos
y en la aurora de férvidos colores.

Escondido en el fondo de tu fuerte
paciencia o tozudez y en esa frágil
tenue esperanza de vencer la muerte

y en esa atada inteligencia ágil
reina cautiva que conoce cierto
que hay una puerta y -no sé dónde- un Puerto.

Leonardo Castellani

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Claroscuro

18 October, 2007

En la arena la luz
embestida de sombras.
La muerte es siempre
centro
del ruedo de la vida
Recuerdas cuándo fueron
las últimas palabras.

Ignorabas entonces las llagas,
el sufrimiento;
ese hierro candente
que ha grabado en tu alma
su oscura identidad.

Volverá la tristeza.
Cuando ya no te quede
siquiera la memoria de los días
más felices
volverá la tristeza
como un solo blues
interminable.

Poema perteneciente a Martín Romero M. (que no soy yo)

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San Jauretche

16 October, 2007

Perdimos el tiempo justo
para ser la gran nación
el ser chicos hoy nos duele
en el alma y la ambición.
Hubo un día en que la historia
nos dio la oportunidad
de ser un país con gloria,
o un granero colonial.
Pero faltó la grandeza
de tener buena vision
por tapados de bisón
y perfumes de París,
quisieron de este país
hacer la pequeña Europa
gaucho, indio y negro a quemarropa
fueron borrados de aquí.
Yo le pido a San Jauretche…
Sarmiento y Mitre entregados
a las cadenas foráneas
el sillón y Rivadavia
hoy encuentran sucesores
que les voy a hablar de amores
y relaciones carnales
todos sabemos los males
que hay donde estamos parados
por culpa de unos tarados
y unos cuantos criminales.
Yo le pido a San Jauretche …
Si dos años nos dejamos
nos dejamos de robar,
dijo uno muy sonriente,
la cosa puede cambiar.
Como dijo don Ricardo*
“cleptocracia” es lo que hay
bolsiqueros de esta tierra
por favor tomenselás.
Yo le pido a San Jauretche…

Letra y música de Los Piojos

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Quien debe responder no es San Cayetano

7 August, 2007

Tímidamente los hombres
llevando sombrero en mano
se inclinan mordiendo un ruego
llegando al viejo santuario.

Las mujeres y los niños
en corrillos apretados
se persignan y le rezan
su amor a San Cayetano.

La procesión encendida
con sirios y con reclamos
corea un cantico antiguo
corea un antiguo salmo:

San Cayetano te pido
que tenga pan y trabajo
no nos dejes sin tu ayuda
Bendito San Cayetano.

“El que debe responder
no ha de ser San Cayetano
los que deben responder
están mirando a otro lado.”

El pueblo muy bien lo sabe
pero se aferra al milagro
en tierra quieren el premio
de algún cielo anticipado.

El olvido siempre empuja
con pena a los olvidados
buscando amparo en la fe
no conocen otro amparo.

La procesión encendida
con sirios y con reclamos
corea un cantico antiguo
corea un antiguo salmo:

San Cayetano te pido
que tenga pan y trabajo
no nos dejes sin tu ayuda
Bendito San Cayetano.

“En otra puerta será
en otra puerta el reclamo
el que debe responder
no ha de ser San Cayetano.”

Letra y música: Peteco Carabajal / Teresa Parodi

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2002 - 12 de Abril - 2007

12 April, 2007

Te amaré, te amaré como al mundo
te amaré aunque tenga final
te amaré, te amaré en lo profundo
te amaré como tengo que amar.

Te amaré, te amaré como pueda
te amaré aunque no sea la paz
te amaré, te amaré en lo que pueda
te amaré cuando acabe de amar.

Te amaré, te amaré si estoy muerto
te amaré al día siguiente además
te amaré, te amaré como siento
te amaré con adiós con jamás.

Te amaré, te amaré junto al viento
te amaré como único ser
te amaré hasta el fin de los tiempos
te amaré y después… te amaré.

La letra es de Silvio Rodriguez. Intenta expresar en palabras este 5º aniversario de novios. Y casi que lo logra…

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Sobre la guerra

1 April, 2007

La guerra, para mí, es un póker que conjuga, sin excepción:

- El interés egoísta de algunos, que son los que podrían evitarla, pero que seguramente permanecerán fríos, lejos del dolor, mirando cómo su poder o su dinero suben un escalón más

- El posiblemente honesto sentimieto del que lucha en el campo de batalla, tal vez pensando que no hay otra solución.

- La SEGURA muerte de uno o más (seguramente más) inocentes

- La atónita mirada de un Dios que no comprende

La guerra merece poemas como éste…

LA SANGRE DEL INOCENTE (de Francisco Rey Alamillo, España)

Anoche Soñé
que los vientos no soplaban,
que los niños no reían,
que las aves no volaban,
que los hombres no sentían.

Anoche soñé
con un mundo cruel;
Y a la luz del día,
no desperté;
Y a la luz del día
me pregunté:

¿Dónde la vida?
¿Dónde la fe?
Cuando a los niños matamos;
Cuando a los cantos callamos;
Cuando los hombres no luchamos;
Cuando los hombres no amamos.

¿Dónde la vida?,
¿Dónde la fe?.
Cuando la sangre del pobre
se roba, se vierte;
Cuando se compra y se vende
el sufrimiento del inocente.
Cuando la vida no vale nada
y la guerra  esta presente.

¡Maldito mercader de la muerte,
todo hombre indiferente,
insensible a tanto dolor!
porque niega al Dios de la Vida,
porque niega al Dios del Amor.

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Es preciso

20 March, 2007

Es presiso meter en el barro los pies
y mancharte tus lindos mocasines
si del hombre querés hablar,
si querés que te crea.

Es preciso subir el volumen a mil
en los reinos prohibidos del silencio
si tus papos de libertad
no son papos y nada más.

Y tuviste a los medios
y sentiste la gloria quizá
pero no, no te das cuenta
lo rápido que tu alma se cae se pudre
y ya no brilla más.

Es preciso comer con la panza dolida
de los pibes que comen cuando pueden
si del hombre querés hablar,
si querés que te crea.

Es preciso sentir en el lomo el bastón
de los tipos azules que te cuidan
si tus papos de libertad
no son papos y nada más.

Tema perteneciente a Arbolito, que se presenta este sábado a las 17 hs en Plaza de Mayo y este Domingo a  las 20 hs junto a León en Castelar (polideportivo Gorki Grana, Blas Parera y Santa Maria de Oro). Ambos encuentros recordando los 31 años del golpe y los 30 años del asesinato de Rodolfo Walsh.

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San Romero de América, Pastor y Mártir nuestro

6 March, 2007

Por Pedro Casaldáliga 

El ángel del Señor anunció en la víspera…
 
El corazón de El Salvador marcaba
24 de marzo y de agonía.
Tú ofrecías el Pan,
el Cuerpo Vivo
-el triturado cuerpo de tu Pueblo;
Su derramada Sangre victoriosa
-¡la sangre campesina de tu Pueblo en masacre
que ha de teñir en vinos de alegría la aurora conjurada!
 
El ángel del Señor anunció en la víspera,
y el Verbo se hizo muerte, otra vez, en tu muerte;
como se hace muerte, cada día, en la carne desnuda de tu Pueblo.
 
¡Y se hizo vida nueva
en nuestra vieja Iglesia!
 
Estamos otra vez en pie de testimonio,
¡San Romero de América, pastor y mártir nuestro!
Romero de la paz casi imposible en esta tierra en guerra.
Romero en flor morada de la esperanza incólume de todo el Continente.
Romero de la Pascua latinoamericana.
Pobre pastor glorioso, asesinado a sueldo, a dólar, a divisa.
 
Como Jesús, por orden del Imperio.
¡Pobre pastor glorioso,
abandonado
por tus propios hermanos de báculo y de Mesa…!
(Las curias no podían entenderte:
ninguna sinagoga bien montada puede entender a Cristo).
 
Tu pobrería sí te acompañaba,
en desespero fiel,
pasto y rebaño, a un tiempo, de tu misión profética.
El Pueblo te hizo santo.
La hora de tu Pueblo te consagró en el kairós.
Los pobres te enseñaron a leer el Evangelio.
 
Como un hermano herido por tanta muerte hermana,
tú sabías llorar, solo, en el Huerto.
Sabías tener miedo, como un hombre en combate.
¡Pero sabías dar a tu palabra, libre, su timbre de campana!
 
Y supiste beber el doble cáliz del Altar y del Pueblo,
con una sola mano consagrada al servicio.
América Latina ya te ha puesto en su gloria de Bernini
en la espuma-aureola de sus mares,
en el retablo antiguo de los Andes alertos,
en el dosel airado de todas sus florestas,
en la canción de todos sus caminos,
en el calvario nuevo de todas sus prisiones,
de todas sus trincheras,
de todos sus altares…
¡En el ara segura del corazón insomne de sus hijos!
 
San Romero de América, pastor y mártir nuestro:
¡nadie hará callar tu última homilía!