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El futuro de Dios en una sociedad laica

14 February, 2008

Interesantísima ponencia de Juan Antonio Estrada Díaz. Háganse un tiempito…

23 comments

  1. Gracias por el post, me tome el tiempo para leerlo. Pero perdon, Rome, me parece mas de lo mismo. Confusion y superficialidad total.
    No lo tomes a mal, no es un ataque a vos, es una critica al articulo.
    Para empezar el articulo niega o evita hacer referencia al dato mas importante sobre la naturaleza humana (lo cual demuestra la confusion enorme de este muchacho), el pecado orginal. Nada se dice de el. Como enseniaba Komar, la negacion del pecado original es el punto de partida de todo el resto de los errores.
    Perdon que no entre ahora en una diseccion mas profunda, no tengo mucho tiempo. Ademas la verdad, estoy un poco cansado de estos tipos que se quejan de que la Iglesia no entiende nada sobre el hombre cuando ellos niegan la evidencia mas palpable de la naturaleza humana y luego deducen una cantidad de presupuestos equivocados.
    Saludos,
    Kroke


  2. De nada Joseph. Yo justamente pienso todo lo contrario. El enunciar las falencias de la Iglesia para llegar mejor a la gente, las falencias de la sociedad para dar respuestas, las falencias de la gente encerrada en si misma y no encontrando sentido, todo eso es pecado original. Sin mas.

    A mi el articulo me parece mas que interesante. Tomate el tiempo de leerlo sacando el prejuicio de que porque critica a la Iglesia institucion ya está mal. Tal vez diga cosas interesantes igualmente.


  3. Rome, yo a vos no te digo prejuicioso por el hecho de que lo aceptas. No te digo que lo lees con el prejuicio de que la Iglesia esta equivocada hace dos siglos (como dice este senior) y por eso estas de acuerdo. No me digas a mi que no lo acepto porque soy prejuicioso. Se justo.

    No comparto la mirada de este senior. Se puede no compartir? se puede no estar de acuerdo? y el pecado original que este senior no ve es la herida en la naturaleza humana, la misma herida que tiene el, que tenes vos, que tengo yo. La negacion del mal, o del pecado original es el punto de partida de sus afirmaciones con las que no estoy de acuerdo.

    Hace poco lei el libro de Benedicto XVI (cuando era cardenal todavia) sobre el cristianismo en la era neopagana, lo leiste? lo recomiendo.

    Estuve tratando de encontrar el poema de TS Elliot Los Coros de la Piedra, en que hace una pregunta interesante: “es la Iglesia la que abandono al hombre, o el hombre el que abandono la Iglesia?” de modo retorico. Muy lindo y profundo. Si lo encuentro te lo paso porque te puede gustar.

    La Iglesia no tiene falencias en dar respuestas. Al hombre (moderno y posmoderno) no le gustan las respuestas que escucha, eso no quiere decir que la Iglesia tenga que salir corriendo a “modificar” sus respuestas para dejar contentos a todos los “Estrada Diaz” o Romes que andan por el mundo. Rome, sos libre de adherir, de mas esta decirlo. Seria mas honesto decir “las respuestas de la Iglesia no las acepto” antes que decir “la Iglesia no da respuestas”. Porque no pensar que el que esta encerrado en si mismo es el hombre moderno? que pretende que todo se adapte a sus criterios, egoismos? Simplemente es una idea para meditar.

    Busco el poema y si lo encuentro les mando el link.

    Saludos,
    Kroke


  4. Agrego, segun la idea de Elliot, porque no pensar que el mundo esta como esta porque hace docientos anios el hombre abandono a la Iglesia? porque no hacer el razonamiento al reves? para ver donde nos lleva… porque no buscar las raices del abandono? quien abandono a quien? y que paso despues? cuales fueron las consecuencias?
    Saludos
    Kroke


  5. Joseph: Tenes absoluta razon en el tema del prejuicio. Retiro lo dcho. Disculpas.

    Yendo a lo ultimo, me parece muy interesante. La iglesia da respuestas. Por supuesto. No las que muchos cristianos esperan. Pero eso no quiere decir que son los cristianos egoistas que quieren respuestas dulces que le gusten.

    Digamos, le mundo esta como esta. Pero no es que hace 200 años estaba bien. Estaba distinto. En algunas cosas ejor y en otras peor. El autor enuncia las falencias del hoy. pero aclara que el ayer no era la panacea. habia respuestas, pero habia poco proceso personal (esto es una apreciacion mia).

    Pero volviendo a lo otro. Puede ser que las respuestas de la Iglesia no sean adecuadas. Puede ser que si y lo que esperan ciertas personas parte de su egosimo. Puede ser un poco de ambas cosas. Para meditarlo.


  6. Yo no lo leí, me quedé en el párrafo que dice…

    “Lo que hoy más necesitamos es lo que más nos falta: gurús. Ranner decía que el cristiano del siglo XXI, o será alguien que ha experimentado algo, o no será. Y aquí viene la gran pregunta: ¿hemos experimentado algo?; ¿experimentamos algo personalmente, en nuestros grupos, en nuestras comunidades?; ¿qué decimos cuando nos preguntan por Dios? En la Iglesia hay un ateísmo eclesiástico. La Iglesia habla mucho de moral, de doctrina…, pero no se habla de Dios. Y cuando se habla de Dios se habla del Dios aprendido en los catecismos y en los libros, pero no de un Dios vivencial. Y ¿cuál es el Dios vivencial y experiencial? El que nos lleva a nosotros, en la biografía de cada uno, en los acontecimientos de la vida, en las situaciones difíciles, en las situaciones gratificantes, a vivir esas experiencias relacionándolas con Dios, buscándolas en Dios.”

    Y no seguí.


  7. ¿Y por que no seguiste? ¿Miedo a la palabra guru? Quiere decir Maestro, eh, como llamaban los disciuplos a Jesus.
    Elo resto para mi es tal cual. Exagerado, como siempre que alguien queiere remarcar en algo, pero realidad pura.


  8. Perdon, despues de volver a leerlo, comparto menos todavia. El parrafo que recorta XavMP es genial, una seguidilla de mentiras.
    Rome, una vez mas, no es con vos la cosa, en serio (gracias por el post, de hecho).
    Pero decir que la Iglesia no habla de Dios es una mentira, lisa y llana.
    Si se refiere al Papa, este senior leyo por ejemplo Spe Salvi? De que me esta hablando? Lo que dice es lisa y llanamente una mentira.
    Si se refiere a la Iglesia como “institucion”, que quiere decir eso? Lo puedo llevar a cientos de lugares que el consideraria “institucionales” donde se habla del Dios vivencial cien veces mas de lo que el puede tratar de decir en una charla.
    Para hablar del Dios vivencial hay que estar con el. El primer modo de estar con el, (como en toda relacion real) es estar con El fisicamente, concretamente. Someterse a su PRESENCIA. Como se hace esto? Frente al Sagrario rezando el Padre Nuestro, frente al Sagrario pidiendo, frente al Sagrario de rodillas, frente al Sagrario. Largas horas frente al Sagrario, donde El esta REALMENTE hecho Carne, Hueso y Sangre. Que no me venga con versitos.
    El Dios vivencial es Cristo mismo.
    Quiere un Dios vivencial, que vaya a la Iglesia de la esquina, ahi esta Dios hecho carne.
    Un “ateismo eclesiastico”? de quienes? de los sacerdotes que en vez de andar divulgando errores creen en la palabra de Dios, en las ensenianzas de la Iglesia que el denosta. Asique tambien es el juez de la fe ajena.
    Y el, en que Dios cree?
    Este tipo hace una seguidilla de afirmaciones que la realidad no sustentan.
    Y a su pregunta cual es el Dios vivencial? Senior, es el que esta hecho carne, hueso y sangre en el Sagrario que esta en la Iglesia en la esquina de su casa, vaya sientese frente al Senior y medite unas cuantas horas. Ese es el Dios vivo que pide este senior.
    Cuando le preguntan a este senior por Dios que dice? una lista de sensiblerias que nada tienen que ver con Dios. Dios se hizo carne, eso es un evento historico, un hecho historico, nacio en Belen, de Maria y de Jose como padre putativo. Vivio y tuvo amigos discipulos, dijo que El es la Vida, el Camino y la Verdad. Dijo que El es Dios, murio por cada uno de nosotros e instituyo en PEDRO (y en los subsiguientes Papas por la sucesion apostolica) Su Iglesia. Un Dios que amo tanto al hombre que no lo dejo solo, le dejo la Iglesia para que lo sostenga, lo guie, lo acompanie.
    Contraponer el Dios vivencial del Dios del Catecismo es una chanchada intelectual. Vamos. Hagamos una cosa, que el escriba su propio catecismo, tenga los cojones de desvincularse de la Iglesia, de gritar a viva voz “no soy catolico, yo en esto no creo mas” y funde su nueva “religion”. Eso seria mas honesto que tratar de cambiar lo que Cristo ensenio a travez de Su Iglesia durante 2000 anios. No te parece?
    Pero este senior no contesta claramente cual es el Dios vivencial que el reclama. Lo que contesta es una sensibleria vaga que para mi no tiene ningun sentido. Puras palabras que se hacen anicos frente al Sagrario.
    Rome, gracias por el post de nuevo, puede generar grandes amistosos debates. Cada vez que releo lo que dice estoy menos de acuerdo.
    Saludos,
    Kroke


  9. Rome, luego de mucho buscar, solamente encontre Los Coros de la Piedra en ingles. Te paso el link, esta al final de varios otros poemas. Recomendadisimo. Si lo encuentro en castellano una buena traduccion te la paso.

    http://en.wikiquote.org/wiki/T._S._Eliot

    Kroke


  10. Perdon, en el poema de Eliot “the stranger” es la Iglesia. Es la Extranjera, excelente definicion. Vale la pena.
    Saludos
    Kroke


  11. Lo lei, me pareció interesante. Da para reflexionar antes de ponerse a defender automaticamente.

    Mirá, Joseph (algun dia me explicas tu nick?), vos decís que “el articulo niega o evita hacer referencia al dato mas importante sobre la naturaleza humana (lo cual demuestra la confusion enorme de este muchacho), el pecado orginal.”
    y también decís “estoy un poco cansado de estos tipos que se quejan de que la Iglesia no entiende nada sobre el hombre cuando ellos niegan la evidencia MAS PALPABLE de la naturaleza humana y luego deducen una cantidad de presupuestos equivocados.”

    Yo acá ya tengo algunas preguntas, hablando de partir de evidencias confusas. El pecado original es la EVIDENCIA MAS PALPABLE de la naturaleza humana?
    Donde es palpable? En que sentido palpable? Me resulta muy extraño hablar de palpable en un tema estrictamente de fe católica como el pecado original.
    Y ponele que fuera así… ¿Es el DATO MAS IMPORTANTE sobre la NATURALEZA HUMANA? Es así???

    No se, ya eso me llena de dudas, y por eso, partiendo de evidencias tan discutibles me parece que hay mucho más para discutir de lo que das por hecho, entendes adonde voy?

    Komar… no quiero más argumentos de autoridad, me gustaría que me cuentes vos si estas afirmaciones son así de indiscutibles como decís, porque de no serlo, cambiaría todo lo que escribiste después, como así también si lo fueran, puedo darte la derecha en lo que opinás del texto que martín subió.

    En fin, saludos


  12. Clavel,
    Hola. Primero, no me contaste si viste I’m not there…
    Joseph Kroke es mi nombre en ucraniano (mi mujer es ucraniana).
    Yo no puedo citar a Komar pero ustedes pueden citar a cuanto gallego ignoto progresista aparezca (todo el post de Rome es una gran cita)? Yo cito a quien quiero, creo que nunca evite de dar mi opinion sobre los temas y ademas muchas veces uno tiene que citar porque (entiendo que no sea tu caso) hay otros que dicen y piensan las cosas mejor que uno. Como Pascal (perdon) me paro sobre los hombros de otros para ver mas lejos. No tengo problemas con eso, no afecta mi ego. Si no te gusta, lo lamento.

    El pecado original como herida de la naturaleza humana no es una verdad de fe, es una realidad que fue reconocida por (por ejemplo) Freud (perdon que traiga otra autoridad, lo que pasa es que sirve…).
    Sartre tiene un cuentito “a puertas cerradas” donde discurre sobre esta realidad humana. Camus abarca el tema de modo desesperado en El Extranjero. Yo no considero al pecado original como una verdad de fe, la fe lo explica, poniendole palabras (como hace con todo). Lo considero una verdad sobre el hombre.

    El dato distintivo del hombre es la libertad y la conciencia de si mismo. Esa libertad que lo lleva a plantearse lo que San Pablo “porque no hago el bien que quiero y hago el mal que no quiero?”. Esa no es una verdad de fe traida de los pelos, es una descripcion de la naturaleza human. El hombre tiene el alma herida, daniada. Tiene un deseo a hacer el bien que reconoce y muchas veces lo hace de modo imperfecto por esa herida.
    Una vez yo era chico (no creyente, aclaro, te recuerdo que me converti de grande) y pregunte que era el pecado original. Y un senior me lo explico por sus consecuencias. Me dijo “el bolsillo de tu jean tiene un agujero?” si, conteste, por las llaves. “Eso, por las llaves. Tenemos llaves para cerrar las puertas, para protegernos de que alguien entre y nos robe, y porque alguien querria robarnos? porque alguien querria hacernos el mal, un danio? porque los hombres no somos naturalmente buenos, no somos buenos salvajes civilizados. Tenemos en nosotros esta inclinacion al error, a hacer el mal a nosotros mismos y a los demas. Y por eso ser bueno, hacer el bien requiere mucho esfuerzo, una batalla.”

    Clavel, cuando el autor enumera los elementos que influyen en el hombre nombra a la sociedad, la cultura, y muchas cosas mas, pero no dice nada de este dato que para mi es fundamental y palpable (como??????? en mi propia vida, Clavel!!!!!! yo mismo soy el ejemplo de que participo de esta naturaleza daniada!!!!!!!!!!!, mi jean con un agujero lo es!!!! mi hija que desobedece y se lastima por desobedecer lo es, toda mi realidad me muestra de modo constante el efecto de esta naturaleza daniada. No es una verdad de fe, es una pinia que me da la vida cada vez que me despierto, y cuando tengo pesadillas tambien).
    El tema del pecado original y la naturaleza humana es de lo mas interesante y de su definicion dependen todas las verdades que uno cree sobre el hombre.
    Por eso digo que, para mi, desde el momento que este senior niega esa realidad le pifia en el resto de las conclusiones.

    Podria sugerirte muchas lecturas sobre el pecado original y la naturaleza humana porque es un tema que me interesa, pero no lo voy a hacer. Te cuento mejor porque me interesa. Me interesa porque lo veo en mi, lo veo en las personas que amo y (siendo abogado) lo veo en mi trabajo.

    En mi casa hay enchufes. Yo le digo a Justina que tiene 16 meses que no los toque, va y los toca (desobedece). Le agarro la mano para que me mire cuando ya pasaron varias veces, me pongo serio y le explico con seriedad las razones por las que no tiene que hacer eso. Al rato, me mira de reojo, va y lo hace. Lo mismo con el agua caliente de las tasas… hasta que el otro dia, se quemo. Y aprendio. Vos vas a decir, es parte de crecer, ya se, no voy a eso. Voy al otro punto: porque desobedece? porque hace macanas? porque rompe lo que no tiene que romper? porque toca lo que le digo que no cuando le permito tocar TODO el resto de las cosas? y mas interesante aun, porque hace caprichos cuando le digo que no (por su bien, aunque ella no lo vea)?
    Un amigo una vez me dijo “el capricho es la primer manifestacion del pecado en nosotros”. Y es tan cierto. Lo veo en mi, Clavel.

    A vos no te pasa que haces el mal a veces? no te pasa que mentis en detalles (no digo que seas un mentiroso)? no te pasa que te mandas macanas? no te pasa que no podes (porque no te sale) ser bueno TODO el tiempo (como un angel)?

    Bueno, si tu respuesta es “si, me pasa” (como es la mia), te pregunto: sabes porque?

    Porque no estas exento del pecado original. Tu naturaleza esta herida. Porque morimos? porque no tenemos vida eterna? porque nos enfermamos? porque la naturaleza humana no se mantiene a si misma sana fisica, psicologica y espiritualmente sola, de modo automatico???????????

    Mi respuesta, porque esta daniada. Ese danio, se llama pecado original.

    Yo no pretendo que lo aceptes, no pretendo que estes de acuerdo conmigo, pero no me digas que no es una respuesta razonable. No me digas que no es una respuesta profunda. Y creo que no podrias decir, sin dudar, que el senior este contesta este problema. Lo que hace es negarlo de entrada, ni siquiera lo tiene en cuenta. El problema no es la “cultura” o la “sociedad” (que es eso????!!!) el problema es comprender que le pasa al hombre. Que me pasa a mi.

    Espero que se haya entendido un poco mas.

    Saludos,
    Kroke


  13. Clavel, perdon, no quise que mi segundo parrafo suene tan duro… en serio. Escrito suena distinto a como lo pense.
    Saludos,
    Kroke


  14. El pecado original, dicho así parece una cuestión de fe católica, inasible para quien no la posee. .

    Sin embargo basta cierta introspección para darse cuenta del mal que hacemos, aún cuando lo repudiemos y nos arrepintamos.

    Basta mirar la historia de la humanidad -con sus matanzas y males, incluso en nombre del verdadero Dios- para constatar que ese pecado anida en el hombre y es parte esencial de él. Es evidente el mal en el hombre, que los católicos denominamos pecado original.


  15. Te perdono. No fui a ver I’m not there porque acá aun no vi que se haya estrenado en los cines, pero pienso bajarmela en estos días. Tengo la de scorsese (ponele que se escriba así) que veo semanalmente.

    Vamos a lo nuestro. Cuando hablaba del argumento de autoridad, sabrás que es el de menos peso en la lógica argumentativa (existe esa palabra!), y a veces me parece que se hace abuso de eso. Chesterton no es una autoridad para mí, y sin embargo al pobre GKC se lo utiliza mucho. Es un gran escritor, ayuda a pensar.
    Eso quería decir, que además me interesa lo que piensa cada uno, no sólo lo que dice tal que es lo que yo justo pienso, porque no creo que dos personas puedan pensar identico sobre lo mismo, y además… es un blog pedorro (si, martín, es así) y tampoco para que nos tiremos con próceres en cada discusión.

    Sobre el pecado original: La idea de que exista una falla original, un pecado original, por más identificable que sea en la vida cotidiana humana sigue siendo una cuestión de fe. La gente que no cree en Dios no va a reconocer la existencia de un pecado original contra un dios que no es tal.
    Varias civilizaciones tienen historias de pecados y diluvios y etcs… también son mitos y como tales obedecen a una creencia, y por ende, a la fe en esa creencia.
    Yo, por mi lado, no creo en eso, pero entiendo que la naturaleza humana es fallida. Después hablamos de Freud porque tendría 10.000.000 de cosas por decir de Siggy pero no quiero iniciar otro debate dentro de este.
    Ahora, eso no alcanza para explicar porque Francisca (Mi hija, de la misma edad, 18 meses en verdad, hoy mismo) hace cosas que no debería. Ni tampoco para explicar o comprender las malas acciones de los hombres.

    Yo? Si que soy mentiroso, y bastante bardero ultimamente, y lejos de estar orgulloso, yo que se, es así.

    Ahi es donde digo que ya la base no es evidente, o no tan evidente como vos decís. No me interesa el escrito del gallego aquel, tampoco me gusto tanto. Pero si vamos a ser tan precisos, seamos. Arriesguemos un poco, salgamos al peligro de la incertidumbre, pongamos a prueba, pero realmente, las verdades que nos sustentan. Hagamos una Epoché (ja! desde que rendi epistemologia hace 7 años que no decía eso) es terrorífico pero cada tanto hace falta.

    Como dice nuestro Lou, hey, take a walk on the wild side!


  16. Excelentes explicaciones sobre el pecado original. Esclarecedoras para mi sobre un tema que evidentemente no tenía muy claro. Muchas gracias a todos.
    Y desde esa iluminación provista quisiera dar mi modesto punto de vista.
    Se ha descalificado desde aqui el escrito de Estrada Díaz por ningunear la cuestión del pecado original y, según mi punto de vista y con todo respeto, bien que hace al ignorarla.
    Pecado original, naturaleza fallida como bien la define Clavel, naturaleza imperfecta como prefiero llamarla yo tratando de ser anuente con el ser humano y por ende conmigo mismo, a la hora de tratar de encontrar razones para el comportamiento humano es pertinente traerla a colación y al debate pero cuando se trata de buscar alternativas para guiar ese comportamiento es superfluo considerarlo.
    No creo que una persona nazca mala, creo si, que más bien la persona mala se hace. Decir que alguien es malo por naturaleza es disculparlo por sus errores (crímenes ?) y disculparnos a nosotros mismos por no hacer nada para impedirlo. Es abrir la puerta de escape a la responsabilidad que tenemos como sociedad de contener al más débil, de incluir al marginal, de cuidar del indefenso. Muchos, sino todos, los monstruos que asolaron nuestra civilización fueron producto de una educación y una crianza que los transformo en tales. Pero ya sea que esta cuestión innata del pecado original influya en poco o en mucho en el accionar de un ser humano, al ser algo ininfluenciable por el resto de los actores de la sociedad, de nada vale considerarlo al momento de proponerse hacer algo al respecto y si deberíamos centrar nuestros esfuerzos en pensar aquellas cosas sobre las que si podemos operar para modelar al ser humano en su mejor forma.
    Creo, respetuosamente, que todas las religiones tienen esta tendencia a la percepción de inevitabilidad de los hechos y el riesgo de esta visión es que no se haga nada concreto para tratar de cambiar las cosas o para que no pasen.
    Se me podrá decir que en esos casos, la obligación para un buen cristiano, es rezar, profundizar su fe, etc. para así lograr que Dios actúe sobre esa variable ya que es el único que puede hacerlo. Prefiero al buen cristiano (o musulmán o ateo o cualquier otra variante) que elige el camino del pensamiento para esclarecerse sobre estos temas y después debate, escribe, participa en política o elige cualquiera de las formas disponibles para influenciar sobre su entorno y la sociedad. De hecho, creo que es el camino elegido por los que participan en este blog.
    En definitiva, no creo que Estrada Díaz no haga referencia a la naturaleza humana por soslayarla sino porque darla como la principal causa por que la gente se aleja de Dios es admitir lo irremediable de la situación. Entonces decide explayarse sobre aquellos ítems sobre los que puede encontrarse algún curso de acción.
    Debido a este ultimo párrafo que escribí me siento en la obligación de aclarar en que nada malo veo en que la gente se aleje de Dios y de las creencias religiosas. Y por supuesto defiendo fervientemente la libertad de cada uno de profesar la religión que más le guste.
    Un saludo a todos.

    Javier Blanco


  17. Para mi… aplausos para el Sr. Blanco.


  18. Muy bueno Javier (Blanco), comparto che. Y la diferencia entre natural y social que hacen algunas personas a mí me irrita a veces, pero bueno, estamos todos en este barro.
    Algo hay que hacer, por uno, por Dios, que cada uno le ponga el nombre que más le suene.


  19. Hablemos en términos lógicos, ya que no creo en nada.

    Blanco, pensas que la mala conducta se debe, segun la Iglesia, al pecado original? mno. La Iglesia dice que la Madre Teresa, o San Agustin, tenian el pecado original igual que Hitler. Ergo, la Iglesia COINCIDE con vos en que “…los monstruos que asolaron nuestra civilización fueron producto de una educación y una crianza que los transformo en tales…” y no del pecado original, ya que al ser compartido este tanto por santos como pecadores, no puede ser la causa de la conducta de estos últimos. Lógica pura, despojada de religiosidad (de hecho, que algun chupacirios me corrija si la Iglesia piensa distinto -en cuyo caso estaría equivocada-).

    La verdadera diferencia esta en el concepto de QUE ES una buena educación y una crianza, y como cada individuo moldea con ellas su propia, inexplicable y única personalidad (si no, dos hermanos criados y educados igual, no podrían tener personalidades diferentes). Nada que ver con el pecado original, ni con el tarot.


  20. ¡Hola!
    Leí la ponencia, yendo desde lo de Xavier.
    La verdad que lo que no leí son todos los comentarios anteriores en este blog. Tal vez después pueda hacerlo.
    Pero, Rome, a mí -perdoná- pero me vuelve a parecer bastante pobre. Te digo un poco por qué: No estoy de acuerdo en la descripción que hace del mundo hoy. Muchos menos viviendo en estos pagos nuestros, pero ni siquiera viviendo en España: No creo que pueda decir que tenemos todo, no nos falta nada, y después lo único que enumera son cosas materiales. En esta época -mi opinión, y sobre todo en la sociedad que el pinta- hay una carestía enorme de todo lo que los hombres necesitamos para ‘ser’; que muchas veces no tiene nada que ver con el ‘tener’: faltan padres, faltan hermanos, faltan hijos, faltan amigos, faltan ideales, sentidos, entusiasmos, motivos por qué luchar, sentido del nosotros, y tantas cosas más. Todo eso, te lo pongo a propósito sin nombrar a Dios. Si querés prescindir de él, igual para ser hombres que lo tengamos todo, creo que podemos prescindir mucho más de todo lo que él describe que de lo que nos falta.
    Y me pasa lo mismo con la descripción que hace de la Iglesia: Mucho de lo que dice está en la Iglesia, y estuvo, pero ni hubo ni hay sólo eso en la Iglesia. Y además, no puede decir que quiere seguir a Jesús y prescindir de su presencia en la Eucaristía. Te confieso que me parece casi tan moral y teórico como lo que critica.
    Y lo de experiencial… por un lado estoy totalmente de acuerdo si a lo que se refiere es a un verdadero y concreto encuentro con Jesús, que es fuente de encuentro con los hermanos bien concretos; pero te confieso que me parece que más bien habla de sentimientos.
    Ojalá haya sabido explicarme, porque estoy a mil. Si no, deberé aclarar después.


  21. Hola Josefina, linfo leerte: Yo leyendo el documento veo que dice lo mismo que vos. Que España hoy la gran mayoria de la gente tiene todo, a nivel material (y es cierto) pero le falta algo espiritual que llene lo que las cosas materiales no llenan. Asi lo interprete yo, que me parece es parecido a lo que vos decis. Cuuando él dice que “tiene todo” se refiere a lo material y desues habla claramente de las carencias espirituales. Igual, son gustos, a mi el documento me gusto.
    Besos,
    Rome


  22. Si me permiten, copio abajo un fragmento de un artículo de Ignacio San Miguel titulado “Bajo la ley del hombre”, publicado en la revista española Arbil.

    Me parece que explica muy bien las terribles consecuencias derivadas de negar el pecado original, consecuencias que -gracias a muchos personajes como el Sr. Estrada- hoy están a la vista. Es algo largo pero vale la pena.

    (…)

    Da la impresión de que es mucho mayor el poder de secularización de la sociedad sobre la Iglesia, que el poder evangelizador de ésta sobre la sociedad.

    Esto es algo que viene de lejos. La secularización de la sociedad comenzó en el Renacimiento, se confirmó en la Ilustración y ha alcanzado en las últimas décadas sus últimas consecuencias. La secularización de la Iglesia es más moderna: surge tras el Concilio Vaticano II.

    La Iglesia, a través de los siglos de la Edad Moderna y Contemporánea iba siendo arrinconada paulatinamente por la sociedad. El hombre, orgulloso de sus conquistas, la abandonaba como reliquia de la Edad Media. Esta falta de sincronía fomentó en el estamento eclesial fuertes movimientos tendentes a su renovación. Había surgido un deseo de conectar de nuevo con la sociedad, de no quedar rezagados respecto de la marcha del mundo.

    Se llegó a una situación verdaderamente crucial. Porque la renovación podía afectar exclusivamente a las estructuras, a la exposición en términos más modernos de la doctrina, quizás a la liturgia, pero conservando siempre íntegro todo el contenido de la fe; o bien derivar a formulaciones que erosionasen ese contenido, lo que ocasionaría transformaciones graves en la doctrina. La verdad es que esto último es lo que ocurrió, si no en la teoría, sí en la práctica. Es decir, en los documentos del Concilio no es posible observar error teológico alguno, como es comprensible, pero la imperfección de su redacción, motivada por diversas presiones, daba pie a posteriores audacias que deterioraron y aún anularon la doctrina tradicional católica.

    Y es en esa esa voluntad interpretativa del Concilio donde se descubre el origen de las desviaciones, más que en los textos en sí mismos, en su estilo literario vaporoso, en posibles énfasis en ciertos aspectos doctrinales y en carencia de él en otros.

    La actitud primordial del clero considerado mayoritariamente era la de abandonar conceptos pesimistas sobre el hombre y forjar una religión más amable. Se trataba de conectar de nuevo con el mundo que se escapaba.

    La concepción pesimista del hombre procedía de la doctrina del pecado original y su transmisión a toda la Humanidad. Esta doctrina, vigente desde los inicios, fué definida por el Concilio de Trento. La naturaleza del hombre está dañada, su tendencia al mal es cierta, y el corolario es la necesidad de una lucha constante contra ese mal; pero con el auxilio de la Gracia, ya que sin ella no es posible la victoria. El desarrollo de la historia de la Humanidad avala la realidad de la naturaleza dañada del hombre.

    Pero éste, a medida que iba avanzando en ciencia, en dominio de la Naturaleza, en invenciones que le facultaban para vivir confortablemente, iba huyendo paralelamente de concepciones que le empujaban a una vida austera, al dominio de los instintos, para conseguir la salvación eterna. Progresivamente, iba sintiéndose embargado por un sentimiento de autosuficiencia.

    En su deseo de abrirse al mundo, el clero encontró un estorbo insuperable en la doctrina del pecado original y su sentido negativo de la naturaleza del hombre. No era posible eliminar el dogma, obviamente, pero se hizo algo similar en la práctica: se lo silenció. Difícil será encontrar hoy en día sacerdote que en su predicación se refiera al pecado original y sus efectos.

    Pero el pecado original es algo intrínseco a la doctrina católica, de manera que su abandono la altera y modifica sustancialmente. Todas las piezas de la religión católica están finamente ensambladas y no se puede eliminar alguna sin que el conjunto se resienta y hasta se derrumbe si la pieza es una viga maestra. Sin la existencia del pecado ¿a qué una Redención? No hablemos entonces de Redención, eliminemos esa palabra molesta. Y eso es lo que se hace. ¿Y entonces? Todo empieza a tener poco sentido: la Encarnación, la muerte en la cruz etc. ¿Por qué se encarnó? ¿Realmente era el mismo Dios? Ya ni lo afirman. Prefieren decir que Dios hablaba a través de él. Es decir, algo así como un profeta. El Infierno tampoco existe, según la edulcorada enseñanza actual. Entonces ¿por qué hablar de salvación? ¿De qué nos salvamos? Porque hay sacerdotes que nos dicen que todos nos vamos a salvar. Pero salvar ¿de qué? Y todas las piezas se van derrumbando y nos quedamos sin nada entre manos, a no ser la idea de que hace mucho tiempo hubo un hombre muy bueno que se llamaba Jesús. Poca cosa, ciertamente.

    El mundo occidental se encaminó con firmeza por la senda del secularismo, arrinconando la religión al ámbito privado. El conjunto de tendencias dominantes en su pensamiento es definida como “progresismo”. El alma de esta ideología es un cierto humanitarismo, del que han borrado rastro religioso, aunque su raíz pueda hallarse en el cristianismo. La autosuficiencia del hombre elimina su supeditación a lo trascendente, que es negado. De esta forma, el humanitarismo carece de otro referente que no sea el hombre mismo. En la práctica, el hombre se convierte en Dios. No puede existir una ley moral objetiva, sino aquella que pueda surgir del sujeto. La moral fatalmente se convierte en subjetiva. En estas circunstancias, está condicionada por los sentimientos e instintos del sujeto. El resultado ha consistido en una paulatina depravación de costumbres, sobre todo en las últimas décadas, y en el establecimiento de una contramoral. Siendo exacta la doctrina tradicional católica sobre la naturaleza maleada del hombre, no podía ser de otra forma.

    Mientras tanto, el estamento clerical se esforzaba en emparejarse con el mundo, de ponerse al día, como vulgarmente se dice. Se produjo, pues, un trasvase de ideas, no de la Iglesia al mundo, sino del mundo a la Iglesia.

    Se abandonaron los dogmas en la predicación, no sólo el del pecado original, sino todo aquel que chocase con la mentalidad moderna. La predicación se convirtió en adulona y amorosa. Se trataba, y se trata, de ofrecer una religión reconfortante, apropiada para el hombre actual satisfecho de sí mismo y refractario a severidades y amenazas. Con resultados ruinosos, como todos sabemos.

    Al humanitarismo del laicado correspondió, por tanto, un cristianismo humanitarista y pacifista (quizás con influjo oriental) por parte del clero. Un “jesusismo” humanitario, del que habían excluído toda severidad, toda aspereza, toda amenaza, toda condenación. Y con escaso poder de atracción, como puede comprobarse de forma permanente.

    Las fuerzas que habían rebullido en el Concilio Vaticano II, eclosionaron en el postconcilio y alcanzaron predominancia. Ésta persiste, pues los débiles signos de cambio, son sólo eso: débiles signos que, en su mayor parte se plasman en posiciones transaccionales.

    Pero el humanitarismo secular, como era de prever, se enfangó en la inmoralidad y el crimen. El hombre no puede ser blando consigo mismo sin caer en la corrupción. El hombre, abandonado a sus propias fuerzas, ha creado un humanitarismo deforme, pervertido. Las mayores aberraciones acabaron siendo aprobadas: sodomía, lesbianismo, matrimonio entre homosexuales, pornografía, masturbación, etc. Pero, sobre todo, y como radical confirmación de su completo desvío, se produjo la criminal legalización del aborto, que se convirtió en la práctica en una actividad industrial. Se puede hablar de un antes y un después de la legalización del aborto en la historia de Occidente.

    Mas el clero, que había apostado por el hombre, permaneció en silencio, convirtiendo en pura filfa su predicación y su misma presencia. No me estoy refiriendo, naturalmente, a la minoría fiel, tanto en el laicado como en la jerarquía, que con la gran firmeza que da el saber que se está al servicio de la Verdad, lucha incansablemente por revertir la situación. Me refiero a la mayor parte del clero, que es el que crea la atmósfera general, el ambiente que predomina de forma abrumadora.

    Puesto que la dogmática católica exige el máximo respeto a la vida humana a la que sacraliza, no parece ajeno el olvido de los dogmas a esa cuasi indiferencia ante el aborto.

    Resulta grotesco este silencio cuando más falta hace el hablar y denunciar, y cuando se lo contrasta con la actitud denunciadora en tiempos no tan lejanos y mucho más normales que los que corren. Como obedeciendo a una oculta previsión, nos ofrecen incesantemente, tozudamente, ciegamente, su empalagoso mensaje de amor. No es ciertamente el amor a las víctimas que exige el castigo de los criminales, no es el amor a la virtud que exige la represión del vicio, no es el amor a la justicia, que premia pero también castiga. Es el amor indiscriminado que no se compromete a nada y que piensan que se aviene bien con el hombre actual al que no quieren contrariar ni molestar con exigencias o amenazas. Y que responde con su desdén, todo sea dicho.

    Sobre este silencio se han apuntado diversas teorías. Por ejemplo, la posibilidad de que domine al clero el miedo a un enfrentamiento con la sociedad, el miedo a caer en el ridículo, el acomplejamiento. También ha señalado alguien el temor a hacer peligrar las subvenciones estatales (hablo en plural porque no me refiero sólo a España). Pero sin negar la parte que puedan tener estos temores en la actitud adoptada, creo que la causa principal estriba en la contaminación provocada por el ambiente secularizado del mundo y al deseo de integrarse en él.

    Y respecto del humanitarismo, si bien se puede señalar la enorme actividad caritativa de la organización eclesiástica en sus múltiples ramificaciones seculares y religiosas, lo cierto es que así fué siempre, por lo que la contaminación humanitarista no ha añadido nada al respecto, como no sea la difuminación y hasta extinción del sentido religioso de la actividad caritativa. Efectivamente, en estos tiempos la Iglesia es la ONG más poderosa y eficaz del globo.

    La Iglesia católica ha sido, y es, humanitaria. Pero hasta estos últimos tiempos no había caído en el humanitarismo secular, y menos aún en el silencio ante aberraciones de un humanitarismo perverso y cruel.

    Tampoco había caído en el olvido de los dogmas, lo que constituye, se quiera o no, una apostasía tácita de la mayor parte de la Iglesia institucional. Este olvido está fortalecido, además, por la obsesión ecumenista que obliga a hacer concesiones (siempre por parte de la Iglesia católica) en pro de la unión. Lo que se consigue es que cunda el relativismo religioso, ya inducido por el relativismo ideológico de la sociedad secular. Y de ahí al indiferentismo y escepticismo religiosos no hay más que un corto paso.


  23. si, te permitimos.



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