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Obispo y Presidente

21 April, 2008

Sin conocer mucho de su vida, se ve que Fernando Lugo (elegido presidente de Paraguay ayer) siempre eligió los caminos dificiles.

Primero eligió ser sacerdote. Luego se interesó por la Teología de la Liberación, en tiempos de mucha rispidez con la jerarquía. Mas tarde fue ordenado obispo en una Diócesis altamente pobre y se dedicó a apoyar entre otras cosas a los campesinos sin tierra. Luego vio que su camino iba por la política. El vaticano no le aceptó la renuncia. Logró nuclear a varios sectores de la oposición.

Ayer fue elegido presidente del segundo país mas pobre de Sudamérica. Recemos para que Dios lo acompañe y lleve a Paraguay al lugar que se merece.

15 comments

  1. Que así sea!!!!
    Recemos entonces.
    🙂


  2. Que así sea!
    Recemos entonces!


  3. Que así sea!!!!
    Recemos entonces.
    🙂


  4. Epa Ceci, se te chispoteo el teclado…


  5. Si, veo que si!! Mi comentario viene con eco!!
    🙂

    Besos!


  6. que quede claro, entonces.


  7. Independientemente de mis enormes diferencias políticas con el nuevo presidente de Paraguay, me apena profundamente como católico la decisión que, en su momento, tomó el obispo Lugo: él conocía bien el Código de Derecho Canónico y sabía que, una vez ordenado obispo, era imposible que Roma le aceptara la dimisión al estado clerical (ver que el canon 290 sólo prevé la pérdida del estado clerical para presbíteros y diáconos). Por ora parte, también conocía de su imposibilidad de conjugar tareas políticas y pastorales, lo cual también está previsto en el CDC.
    Es un pena que, de a poco, empiece a percibirse al Orden Sagrado como una “profesión” más, de la cual uno puede entrar y salir cuando le dé la gana.
    Rezaré por él, claro, y también por el pueblo paraguayo.


  8. Una versión zurda del cardenal Richelieu que no quiere ser el poder detrás del trono sino ocupar la silla de presidente de una pobre republiqueta.


  9. Duaca: no entendí. ¿Qué decis que tiene que quedar claro?🙂


  10. Su mensaje con eco, señorita.


  11. Les dejo una entrevista a Lugo que salio hoy en P12

    http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-102864-2008-04-22.html


  12. El Santo Padre le pidio que siga fiel a la Iglesia y el Obispo desobedecio. Les paso la carta en cuestion.

    Vaticano, 4 de enero de 2007

    A su Excelencia
    Mons. Fernando Lugo Méndez, S.V.D.
    Obispo Emérito de San Pedro
    Excelencia:

    El Santo Padre ha recibido su carta del 18 de diciembre de 2006, con la cual Usted exponía su intención de aceptar la candidatura a Presidente de la República de esa Nación, que le ha sido ofrecida por un movimiento formado por varios partidos políticos.

    Con el fin de superar la disposición de la Constitución Republicana que inhabilita los ministros de cualquier culto a ser Presidente s o Vicepresidentes de Paraguay, Vuestra Excelencia ha presentado al Santo Padre la “renuncia al ministerio eclesial”, “a los derechos, deberes y privilegios del estado clerical”, “para retornar a la condición de laico en la Iglesia”.

    Usted fue nombrado Obispo por el Sumo Pontífice en 1994, y libremente aceptó el nombramiento y recibió la consagración episcopal. Como Usted bien sabe, la gracia de la consagración episcopal imprime en el Obispo el carácter sacramental que lo configura interiormente a Cristo Buen Pastor, para ser en la iglesia maestro, sacerdote y guía espiritual. El episcopado es un servicio aceptado libremente para siempre.

    La tarea de un Obispo es estar al lado de los fieles siguiendo en todo la suprema ley de la Iglesia que es efectivamente la salvación de las almas y no el gobierno de la comunidad política. La colaboración del Obispo en procurar el bien de la sociedad civil debe ser desempeñada siempre en modo pastoral, actuando como padre, hermano y amigo y ayudando con su ministerio a construir caminos de justicia y de reconciliación, como está justamente subrayado por la Exhortación Apostólica “Pastores gregis”.

    A la luz de tales consideraciones, usted comprende cuánto el servicio de un Obispo sea diverso de aquel de quien desempeña funciones políticas. Usted justamente observa que también la política es una forma de caridad, pero ella tiene un rol, leyes y finalidades propias, bien distintas de la misión de un Obispo, llamado a iluminar con el Evangelio todos los ámbitos de la sociedad y a formar las conciencias. Tarea del Obispo es la de anunciar la esperanza cristiana, para defender la dignidad de cada hombre, para tutelar y proclamar con firmeza aquellos valores, que el Santo Padre ha definido “no negociables”.

    Durante la historia, y también hoy, numerosos Obispos han debido luchar y sufrir para conservar la propia libertad de Pastores ante toda forma de poder, para ser únicamente al servicio de Jesucristo y de su Evangelio.

    Usted cita el canon 287 & 2 del Código de Derecho Canónico para poder asumir directamente el empeño político, pero la excepción a la prohibición general prevista en tal canon no es aplicable a su caso: Paraguay de hecho es una nación libre y democrática y la Iglesia – cuyos derechos se respetan – está presente con un laicado comprometido, serio y motivado, capaz de asumir las propias responsabilidades en cada sector social, incluido el de la política. La candidatura política de un Obispo sería un motivo de confusión y de división entre los fieles, una ofensa al laicado y una “clericalización” de la misión específica de los laicos y de la misma vida política.

    La Santa Sede por lo tanto no ve la existencia de una justa y razonable causa, exigida por el canon 90 para conceder la dispensa por Usted solicitada.

    En su carta, citando el canon 187, Vuestra Excelencia “renuncia al ministerio eclesial” para “retornar a la condición de laico en la Iglesia”. Dicho canon no es congruente con su solicitud, en cuanto se refiere a la renuncia “a un oficio eclesiástico”, que es algo muy diverso del estado de vida clerical originado en la sagrada ordenación. Usted sabe bien que la sagrada ordenación una vez recibida validamente no puede ser nunca anulada y no puede ser ni siquiera suspendida “ad tempos”, en cuanto al Sacramento del Orden imprime un carácter indeleble (canon 1008) y permanente.

    La reducción jurídica al estado laical viene concedida por el Papa a los diáconos por motivos graves, a los presbíteros por motivos gravísimos (cfr. can. 290 & 3), pero nunca a los Obispos, en cuanto la plenitud del sacerdocio recibido en la ordenación episcopal obliga en grado máximo a la fidelidad a Cristo y a la Iglesia por toda la vida, como también obliga a la coherencia con las obligaciones libremente asumidas en la ordenación presbiteral, y aún más en la ordenación episcopal.

    Vuestra Excelencia en su carta afirma de haber sopesado sus decisiones a la luz de su conciencia. Precisamente a ella quiero apelar recordando que la conciencia debe ser recta e iluminada. Una decisión tan grave, que se refiere a su ser como Obispo en la Iglesia Católica no puede prescindir de las razones anteriormente expuestas.

    Cumplo el deber de comunicarle que el Santo Padre no ve posible acoger la solicitud de dimisión del estado clerical presentada por Vuestra Excelencia.

    Recurriendo a su sentido de responsabilidad y de obediencia al Papa, ruego por Usted, confiado en la intercesión de la Santísima Virgen María y espero que Cristo Buen Pastor lo ilumine para que pueda permanecer fiel a su vocación divina y a su misión apostólica.

    Giovanni Battista Re, Prefecto


  13. La carita esa aparecio sin querer… no viene con la carta del Prefecto Giovani Battista Re…
    JK


  14. La candidatura política de un Obispo sería un motivo de confusión y de división entre los fieles, una ofensa al laicado y una “clericalización” de la misión específica de los laicos y de la misma vida política.

    No podría hacer mejor síntesis de lo que pienso sobre el caso.


  15. Pablo (Rosario), de acuerdo. Ademas de eso alguna otra reflexion.

    1. Por la fe sabemos (y deberia saberlo este señor tambien) que un sacerdote santo (y mas aun un Obispo) le hace mas bien a su pueblo, aun a nivel material, con una sola Misa celebrada con santidad, fe y amor que con treinta años de politica. Por eso la Iglesia es sabia cuando le pide que sea fiel a su orden sagrado.

    2. Esta carta y la respuesta de este hombre muestra una vez la apostasia en la que se encuentran los seguidores de la teologia de la liberacion que desobedecen por confiar mas en los esfuerzos humanos que en la Gracia Divina.

    3. Este hecho tambien nos muestra lo que pasa cuando se eligen obispos no por su santidad sino por razones “politicas” y en ese sentido nos deberia llevar a reflexionar cuales vienen siendo los criterios que se aplican en la Argentina desde hace decadas para elegir a los Obispos.

    4. Finalmente nos deberia hacer reflexionar sobre que es lo que se enseña en los seminarios en los ultimos 40 años. Que hacen los seminarios formando sacerdotes sin fe en el orden sagrado.

    Saludos
    JK



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