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Apostando al futuro

19 May, 2008

Luego de una semana muy intensa, muy fuerte, la cosa se va tranquilizando. Uno se queda tranquilo cuando ve el apoyo de mucha gente. Incluso el mensaje claro del Padre Carlos en la misa de 17:30 (en la que me encontré con Xavier) y, según me dijeron, del Padre Tony en la de 19:00. Priorizar a la persona. Y comprometerse.

Eso implica también perdonar al que nos ofende (cuanto cuesta a veces ¿no?). No que uno ponga su energía en convencer o hablar o lo que sea con aquellos que nos sacaron a patadas y decian “hay que matarlos como perros”. Reivindico lo que dije la semana pasada, mas que nada porque fue en caliente. Pero esa “mierda” también necesita sanación. Mi opción y mi energía están en otro lado, pero no pierdo de vista eso de perdonar a los que nos ofenden. Fue, tal vez, lo que mas me dejó este Domingo.

7 comments

  1. Me alegro que al menos para algunos, el buscar soluciones a esta grave situación discurra ahora por canales concretos, como es el caso de la propuesta hecha por Cruz y Fierro y que Martín verá si es viable o no. Aunque hubo reacciones de uno y otro lado “en caliente” que pueden ser comprensibles, me preocupa que algunas puedan responder a convicciones más profundas. Por ej:

    1) Los que suponen que las personas que habitan una villa miseria son necesariamente ladrones, violadores o delincuentes en general. O en la vereda de enfrente, los que piensan que un asentamiento ilegal no debería generar legítimas preocupaciones en un padre de familia honesto, que trabaja, cuida de los suyos,paga los impuestos, etc. Precisamente porque ambas son realidades atendibles es que hay un conflicto. Y ese conflicto no se soluciona ocultando los problemas de una de las dos partes. Los vecinos de Bella Vista que trabajan, son honestos, etc. tienen derecho a vivir en un lugar seguro. Los ocupantes ilegales tienen derecho a que se les den oportunidades reales de trabajar, acceder a una propiedad, educar a sus hijos. Si los que quieren seguridad, se tranquilizan diciendo: “hay que matarlos como conejos” o “que el Estado se ocupe”, no entendieron lo que significa vivir en sociedad y lo que en esta sociedad concreta que es la Argentina está pasando. Porque muchos de los que suelen nacer y vivir en zonas marginales sufren desnutrición durante los dos primeros años de vida, lo que los incapacita de por vida para llevar una vida familiar, laboral y social normal. Y suelen “criarse” en un contexto de violencia, explotación, falta de higiene y de educación del que muchas veces son víctimas y no culpables.Aunque el Estado sea el garante último de que estos problemas desaparezcan – dentro de lo que es posible en esta tierra -, los primeros obligados en dar una mano son precisamente los más próximos, los vecinos, los que trabajan en organizaciones solidarias, etc. El “a mi no me toca resolver ese problema” revela una mentalidad individualista y burguesa lamentable. Y para un católico es una contradicción inadmisible. No por nada la Iglesia que se ha cansado de defender el legítimo derecho de propiedad frente al colectivismo, ha insistido en que dicho derecho tiene una función social, esto es, se ordena al destino universal de los bienes: que todos puedan ser propietarios y no sólo una minoría de priviliegiados. Otra cosa será la manera concreta en que cada uno se preocupe y se ocupe de remediar esta situación. Es justo y necesario que se critique el asistencialismo y la demagogia, pero a condición de que no esperemos luego que todo lo haga el Estado o que a los pobres los maten porque “son todos delincuentes”
    Del mismo modo, el sano anhelo de que las familias de ese barrio accedan a una propiedad y a un trabajo no puede justificar – de ordinario – la ocupación ilegítima de propiedad ajena, sea fiscal o sea privada. Porque entonces viviríamos según la ley de la selva, mucho más cuando sabemos que estas personas son habitualmente utilizadas por punteros, políticos inescrupulosos o ideólogos para generar conflictos y no para solucionar problemas reales. El recurso a la violencia es algo excepcional y debe ser el último recurso: eso vale para los propietarios que quieren salir a matar “negros” como para las familias carenciadas que recurren a la ocupación violenta de terrenos ajenos. Pero como los pobres sí tienen más derecho a ser protegidos que los ricos – como lo dijo claramente el Papa León XIII hace más de cien años, precisamente por su situación de debilidad, muchas veces involuntaria – es que si no queremos que recurran a ocupaciones violentas de tierras, al robo, etc. es que quienes estamos en una mejor condición social, económica y cultural, tenemos el deber de luchar para que esas injusticias sean remediadas. En este caso, el evitar tomarse justicia por mano propia hace que la acción de Gendarmería sea necesaria (para evitar el uso privado de la violencia), pero si creyéramos que con eso se solucionó el problema, estaríamos en un gravísimo error. Esas familias tienen derechos concretos que les están siendo negados: a una propiedad, a un trabajo, a una educación digna. La ocupación coactiva de tierras ajenas no es la solución, pero la indiferencia social o política lo es menos. No hay solución posible al conflicto si legalizamos la violación a la propiedad o si negamos la necesaria fución de las fuerzas de seguridad. Pero tampoco si no hacemos nada por ayudar a los más pobres.

    2) También me preocupa que detrás de esto se hagan consideraciones clasistas, en uno u otro sentido. Que en una sociedad como la bellavistence se cultiven el buen gusto, el culto a los antepasados, el patriotismo, la vida religiosa, el sentido del honor y demás, no sólo no es malo, sino algo muy bueno. Es precisamente gente así, “gente de bien” más que “gente bien”, la que más púede ayudar (por su cultura, educación, posición social), si es coherente con sus valores, a remediar las injusticias. Porque eso es propio de señores. En cambio es de señoritos el abusar de la propia posición para humillar a los demásm, vivir de privilegios injustos o desentenderse de los graves problemas sociales que nos aquejan. Las aristocracias se nutren de señores, las oligarquías de señoritos. Y eso no está en Marx precisamente, sino en Aristóteles, Santo Tomás de Aquino y José Antonio.
    El clasismo de los ricos también es lamentable (y sobre todo si se da entre católicos), porque quien no vea o no quiera ver en los pobres a personas de carne y hueso, con virtudes y defectos, pero con mayores necesidades que nosotros, no ha entendido ni el Evangelio ni las más mínimas exigencias de la justicia, que no se reducen a pagar impuestos. Espero que este problema ayude a que todos recapacitemso en lo que debemos hacer para que nuestra sociedad sea más justa. No lo será si seguimos practicando un catolicismo burgués o si creeemos que la solución es una “Iglesia de los pobres”. Aquí hay que buscar justicia concreta y eso no se logra ni con individualismo ni con lucha de clases. Se logra procurando que estas familias, en serio, puedan tener algún lugar digno para vivir y trabajar. También se logra brindando a los bellavistences – y a todos – seguridad para sus vidas y propiedades. No se logra legitimando la violencia de uno u otro sector, ni forzando la convivencia entre ricos y pobres, ni suponiendo que “laburando y pagando los impuestos” ya se ha hecho lo suficiente. En todo caso, será bueno recordar que la “comunidad de bienes” era entre los primeros cristianos un ideal, pero voluntario… y también que los fariseos fueron rechazados por su excesivo amor al dinero y por su hipocresía, aunque fueran escrupulosos observantes de la Ley. Al menos yo, que aunque no vivo en Bella Vista me siento unido a ella por múltiples afectos, no quiero ni una Bella Vista “progre” ni una Bella Vista farisaica. Quiero una Bella Vista cristiana, que luche para sus familias por “Dios y por la Patria”, sí, por no ser “Ni yanquis ni marxistas”, también, pero que recuerde con José Antonio que debemos pelear también por “la Patria, el Pan y la Justicia”

    Fernando Romero Moreno


  2. ni yanqui ni marxista, peronist..?

    Para mi lo más grave es el anonimato al que se destierra la pobreza. Lo mejor es no verlos, no tenerlos cerca, no mirarlos. No son seres individuales, no nos acercamos. Hay que tapar, ocultar, erradicar, maquillar la villa. Eso me dicen siempre los curas del equipo de sacerdotes de villas de emergencia de la capital; la mirada de la ciudad sobre la villa es de negación, por eso lo primero que se hace son planes de vivienda: Hay que aprolijar la villa antes que nada.
    Esto en el mejor de los casos, en otros, la gente de la villa es vista casi como seres desalmados, promiscuos y perversos, casi animales. “Llevatelos a tu casa” le dijeron a mi papá.
    Como si fueran perritos, entienden?

    Eso no es ni católico, ni cristiano, ni laico. Es injustificable y eso es lo que no puede entender.
    El derecho a la preocupación del vecino, vaya y pase, pero esa desconsideración de la persona humana y la carga de energía odiosa volcada en esas asambleas no tiene justificación en gente supuestamente culta y preparada.

    Hola Fernando, tanto tiempo.


  3. OK Fernando. Ahora « a las cosas », porque hoy llueve y se viene el frío.

    Solución 1

    Probabilidad de que un grupo de bellavistenses con buenas intenciones le resuelva el problema habitacional a esta gente en un plazo razonable = 0

    Solución 2

    Probabilidad de que el Estado provea una solución habitacional > 0

    Probabilidad (solución 2) > Probabilidad (solución 1)

    Propongo esta vulgar línea de trabajo como ofrenda al altar del pragmatismo.

    CP


  4. Solución 1

    Probabilidad de que un grupo de bellavistenses con buenas intenciones le resuelva el problema habitacional a esta gente en un plazo razonable = 0

    No lo veo así, si dejando de lado posturas ideológicas, los que han mostrado interés en el asunto se ponen a trabajar. Por lo que leí en el blog tanto Martín como algunos de los asambleístas, aunque con posturas distintas, se pusieron a pensar en eso. Tal vez salga algo. Naturalmente si se juntan los de “se quedan acá pase lo que pase” con los de “hay que matarlos como a conejos”, volverán a las piñas y nada se arreglará. Lo otro en cambio, puede llevar tiempo, pero conozco situaciones que han mejorado en parte, cuando la gente se puso a razonar sobre cuestiones concretas. Eas obvio que, como dijo algunos, hace falta gente que tenga tiempo y algunos recursos para ayudar

    Fernando Romero Moreno


  5. CP:

    No hay por qué separar las dos soluciones que nombrás. De hecho, una ayuda nada despreciable que los vecinos bienintencionados pueden prestar es la de “gestionar” ante las autoridades (o compartir ideas, que no es poco) para que se encuentre una solución.


  6. A eso me refiero. Hay que ir a mover voluntades del lado del sector público (minicipal – provincial – nacional). Pero un grupo de particulares no tiene los medios “instrumentales materiales” para mover el asunto.
    El estado tiene un presupuesto para eso y construye mucho por año.

    CP


  7. En Rosario existe una Mutual que realiza iniciativas de este tipo desde hace más de 40 años con muchos frutos. La conozco bien y tal vez puedan sacar experiencias de esta obra. Les dejo la dirección de la página web y una breve reseña de lo que hacen:

    http://www.mcafliar.com.ar/

    Fernando Romero Moreno

    MUTUAL DE CRISTIANA AYUDA FAMILIAR

    Nuestra Institución de carácter mutualista, está transitando ya los cuarenta años desde su fundación y se encuentra reconocida por el Instituto Nacional de Acción Cooperativa y Mutual (INACyM) bajo el número SF 1101. Contando además con Personería Jurídica del Superior Gobierno de la Provincia de Santa Fe.

    Reviste el carácter de apoderada del Arzobispado de Rosario para la administración de sus barrios populares.

    Ofrece gran diversidad de servicios mutuales e incursiona además en el terreno cultural y educativo.

    Pudiéndose destacar su permanente apoyo a los artístas plásticos rosarionos en las diversas expresiones del arte, auspiciando continuamente exposiciones y conferencias.

    Ha producido nuestra editorial libros de poesía, historia y temas en general, algunos en forma conjunta con el Instituto Nacional Sanmartiniano, del cual es Miembro de Honor.

    En el plano educativo por convenio con la Fundación para el Desarrollo Infantil, se dictan cursos educativos, de adiestramiento y capacitación para niños especiales.

    Respecto a la educación terciaria, por convenio con la DINEA – Ministerio de Educación de la Nación, hoy transferido a su similar de la Provincia de Santa Fe, ha creado el CENT 57 (ex 16) Rosario.

    Para poner en marcha estas acciones de cooperación horizontal, contamso con instalaciones adecuadas que forman parte de nuestro patrimonio.

    A través de la Sub-Secretaría de Formación profesional y de Empleo se han dictado cursos para la capacitación de jóvenes, de reconversión laboral y de desarrollo específico de la mujer.

    Durante el año 2000 y con el apoyo de la Presidencia de la Nación, se ha inaugurado un CTC en nuestras instalaciones, cuya finalidad es la de acercar en forma gratuita internet para todos los ciudadanos, más allá de sus recursos.



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