h1

Susanita

2 March, 2009

Pensaba escribir algo al respecto, pero Santiago me ganó de mano

16 comments

  1. Estimados:

    Que curioso, mi impresión es exactamente la contraria a la de Santiago.

    La inmensa mayoría de los locutores de los medios son políticamente correctos -de forma estrictísima- y jamás osarían tocar crítica e invidualmente -haciéndose cargo de sus dichos- el tema de los derechos humanos (como correctamente lo sugirió Susana Gímenez: en cuanto organizaciones poderosísimas en el ámbito judicial, gubernamental y legislativo que, con apoyo estatal, privado y de la izquierda internacional, se dedican a proteger a ladrones y asesinos para que queden exentos de punición penal), como tampoco a manifestarse jamás a favor de la pena de muerte.

    Al revés, creo que el pensamiento de la inmensa mayoría de los argentinos es favorable a la pena de muerte de los crímenes más horrendos, así como que ese pueblo intuye -y con acierto- que las organizaciones de derechos humanos -no los derechos humanos como concepto- sirven para dar cobertura legal, política y judicial a asesinos, ladrones (tanto los comunes, como de la banda gubernamental izquierdista, vgr. CELS y Página 12), violadores y todo el género de criminales que uno pueda imaginarse.

    Sujetos que hoy matan a los hijos inocentes de muchas madres honradas e inocentes, ante la pasividad y casi aprobación y justificación de tales delincuentes por parte del universo de la inteligentzia políticamente correcta y progresista.

    Saludos,

    PS. Joaquín Salvador Lavado es muy profundo, no sugieran una lectura tan unilateralmente ideologizada de su obra. Inteligentemente Quino, en lo que quedará de esa obra para la posteridad, deja abierta y congelada en la niñez la vida de sus personajes. Y en la Argentina de los años sesenta.

    Individualmente, lo más probable es que Susanita se hubiera dirigido a tener una vida honrada -mediocre si se quiere, pero honrada- y ciertamente digna del mayor de los respetos. El mayor schock de Susanita hubieran sido las crisis económicas de los gobiernos de Perón y los militares, la delincuencia criminal y terrorista que la pudo tener como víctima a ella o sus hijos y, esos cambios tan radicales que en los setenta hizo el cura de la parroquia, que incluso después terminó enseñándole que todo lo que era decencia y moral conforme le enseñaron de niña, extrañamente no era así. Que tenía que evitar los hijos como si fueran una enfermedad, realizarse laboralmente, que los preservativos eran tolerables (“ya evolucionará la Iglesia”), no rezar tanto y hacer más activismo social (no caridad con los pobres), etc. Quizás el cambio más profundo de la vida de Susanita sería hoy cierta falta de fe o perplejidad frente a la Iglesia incoherente de sacerdotes y obispos, contrastante con la fe absoluta que le tenía de joven.

    De Mafalda, por el contrario, resulta posible pensar que hubiera terminado siendo una asesina subversiva.
    Si no hubiera muerto torturada en los setenta, se hubiera exiliado y hubiera vuelto con una cargo político en los años ochenta de Alfonso el Sabio. Hoy quizás sería Ministra de Defensa de los que fueron sus enemigos de guerra, o ocuparía alguna otra canonjía estatal, robando a los pobres -que en un momento quería redimir (matando claro)- con los impuestos que cobra y administra, y viviendo como una sibarita capitalista (con grandes negociados desde el Estado) mientras sigue llenándose la boca con los derechos humanos, el progresismo, el anticlericalismo y otras temas que, en una trayectoria como la suya, por una cuestión de higiene ética sería mejor evitar.


  2. te paso el tel de mi psiquiatra!

    ————————————-

    Sobre el particular, quiero decir solamente: El dolor, el dolor absurdo e irreductible de la muerte de un ser querido nos hace irracionales y decimos cosas horrendas. Susana es una mujer pública, y su dolor es público y su reacción también. Demosle ese crédito.
    Y hecha esta salvedad, creo que sólo puedo agregar que el dolor no es motor de justicia necesariamente, y que la persona que ha perdido a un ser querido y lo sufre no puede ser unidad de peso y medida para el resto de la sociedad. Asi entiendo los dichos de la Su. Despues de todo sólo es una mujer… ni una diva total, ni una mujer fatal, soy susana soy siempre igual…etc.


  3. No Soria, no es curioso que pienses exactamente lo contrario. Es sencillamente predecible y bastante tranquilizador.


  4. Santiago, mejor dejá de insinuar descalificaciones. Nada de lo que dije es lo que yo pienso sobre la pena de muerte o los derechos humanos, sino lo que observo en la realidad.

    Dije que tú análisis es erróneo porque pocos comunicadores, te diría que absolutamente ninguno, defiende la pena de muerte (al contrario se apresuran a decir que están en contra, aún los de “derecha”) mientras que, por el contrario, la mayoría de la población está a favor de ella en los casos más graves, ni más ni menos que Susana.

    Pero tuviste que personalizar el tema. Y entonces te digo, a mi me parece predecible lo que escribiste porque como buen idéologo te ponés a interpretar a la sociedad, aunque la sociedad vaya exactamente por la vereda opuesta a lo que vos pontificás. La gran mayoría de las personas es favorable a la pena de muerte para los asesinos y los secuestradores extorsivos de niños y adultos, máxime si también los torturan. Te guste o no, estés de acuerdo o no, lo considrés justo o no.

    Saludos,


  5. A mi me parece que tomarse el laburo de contestarle a la luminaria intelectual de mi tía segunda susana gimenez no descalifica a nadie más que a vos mismo…


  6. Me falta la potestad para hablar en nombre de todo el pueblo como a vos, Soria. Yo digo lo que pienso, no lo que el pueblo piensa. Me parece que pecas de soberbio.
    Si dije que la sociedad a avanzado en una dirección. Y eso es un hecho. Te guste o no, estes de acuerdo o no, lo consideres justo o no.

    Pero no te me vengas a ofender por la descalificación (Que lo fue, lo admito). Yo todavia no me olvido de la “basura izquierdista”, no sos el más respetuoso de estos lares.

    Pero por favor, analizá lo que dijiste en tu anterior post. Tu interpretación del futuro de Mafalda fue hilarante.
    La línea que haces que porque una persona es progresista, tiene que ser terrorista en los 70… Por favooor


  7. Che leyendo de nuevo, lo que dijo Duaca tiene mucho sentido.


  8. Lo que acaba de decir Mysterio también tiene mucho sentido…


  9. Y eso ultimo que dijo Duaca también tiene sentido.


  10. Así los veo yo:

    No la veo a Mafalda tirando bombas, daba la sensación de ser incapaz de dañar a un inocente. Hoy regentea un blog bajo el seudónimo “Rome”.

    No obstante, a Miguelito lo veo como copiloto en un Falcon del Chicho Camps. Mató y torturó con sus propias manos a los compañeros de Libertad en la ESMA. Fue juzgado y cumple una pena de cadena perpetua.

    Libertad se encargó personalmente de varias bombas. Acribilló con su FAL a un pobre tipo, solo por ser Gerente de Recursos Humanos en Unilever. Miguelito se encargó de sus amigos, pero le avisó que iban para que pueda escaparse a Uruguay. Luego de vivir unos años en España volvió a cobrar su indemnización y hoy ocupa un alto cargo en el INDEC. Nunca tuvo que rendir cuentas por sus crímenes, hoy prescriptos.

    Manolito hoy acomoda los cajones de Quilmes en el fondo del almacén diciendo “con Menem estábamos mejor…”.

    Felipe, en cambio, se recibió de ingeniero en el ITBA y llegó a CFO en Unilever. Detrás de su perfecta familia (se puso de novio a los 16 y se casó con su vecina Muriel a los 22 años) oculta escapadas a su bulo en Punta del Este con su amante gay. Sigue llorando a su amigo asesinado en el 75, pero no dudó en acudir a Libertad por ayuda ante un inconveniente fiscal.

    El padre de Mafalda se quedó sin laburo en el 94, cuando le faltaba poco para jubilarse, tras haber permanecido todos esos años en el mismo puesto en la misma compañia en el mismo escritorio. Logró jubilarse un tiempo después. Fue asesinado de un tiro en la cabeza por 3 pendejos de 14 años que entraron a afanar a su casa en el 2001.

    Raquel, la madre de Mafalda, harta de la rutina y la falta de motivación en su vida diaria, dejó a su marido y se transformó en la clásica divorciada fiestera/ninfómana. Fue responsable de la iniciación sexual de todos los amigos de su hija, incluido Manolito. Está presa por traficar drogas.

    Susanita se hizo modelo, se casó de apuro a los 17, tuvo una hija, se divorció. Luego se casó y divorció varias veces. Coprotagonizó pelis de Porcel y Olmedo, injustamente postergadas en la competencia por los oscar, luego la pegó con un programa de tele en el que la gente llamaba por teléfono, y se llenó de plata. Conserva su intelecto intacto.

    Guille, el hermano de Mafalda se dedicó a la televisión, cambiandose el apellido por “Andino”.

    Don Manolo se murió de un disgusto, luego de que abrieran un “Coto” en la misma cuadra del almacén allá por el 96.


  11. Sé que hay un par de anacronismos, pido disculpas, pero el destino de cada uno de estos personajes ficticios está basado en el de uno real.


  12. Y “burocracia” la tortuga? que pasó?


  13. Creo que comenta en este blog


  14. Santiago:

    Escribí “resulta posible pensar” en relación a Mafalda. Sé de la inutilidad de las “futurologías”, aunque a veces sea necesario realizarlas para cambiar el presente.

    Saludos,


  15. Duaca, parece que Mysterio también necesita el tel. de tu psiquiatra.


  16. no creo, el lo decía en burla.



Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: