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Pequeñas Entrevistas (XXVII) – Javier Blanco

13 January, 2011

La espera valió. Mas de un año después de la última, finalmente vuelven las entrevistas a Rome Blog. Y con una que estuve buscando casi por 2 años, y que por diversas razones nunca se daba. Exquisitas respuestas de este gran amigo, uno de los responsables de mi acercamiento al peronismo-kirchnerista. Padre de 2 hermosos niños, y esposo de una gran mujer. Eximio tenista y lector de aquellos. Y además, un tipo de convicciones enormes y posiciones sólidamente fundamentadas. Sientense, relajense y disfruten…

1) Explicanos que significa ser peronista

Muchos autores han escrito libros enormes en páginas y en contenidos y cientos de líneas para explicarlo y todavía el tema sigue abierto. Podría referir a decenas de prestigiosos pensadores para tratar de desentrañar el fenómeno pero solo lograría con eso adherir a lo ya dicho, parafrasear a otro, quizás darme dique de erudito y terminaría cayendo en un academicismo que, creo, no merece el tamaño acontecimiento que representa este movimiento.
Acudiré entonces, en búsqueda de una cierta originalidad, a lo que para mi representa. No a mi opinión sobre que es ser peronista sino al sentimiento intimo, recóndito, que me hace definirme como tal. Y ese sentir no es otro que la atávica disposición de casi cualquier ser humano de bien a tomar partido por el más débil. El entrañable precepto que nos hace alentar al equipo más débil en una competencia deportiva o defender a un flaquito al que están fajando entre tres. En mi, ese mandato me arroja hacia las ideologías populares. Me hace ver con buen ojo a cualquier líder multitudinario. Y eso me paso con Perón y el peronismo.
Deseo pensar y esta bien elegida la palabra desear ya que se trata de una pura voluntad de mi parte, que una gran mayoría ha elegido esta identificación partidaria por motivos similares a los míos: que es el partido que, desde el 17 de Octubre de 1945, representa y defiende los intereses de los más necesitados de la patria.
Se que alguno me tirará por la cabeza y con razón el periodo de los noventa, Menem, Cavallo y la alianza con los sectores del poder económico o Isabel, Lopez Rega y la Triple A o al sindicalismo desde Vandor a Daher. Y si, eso también tuvo el peronismo. No hace falta idealizar al movimiento. Aún esos ejemplos deleznables no invalidan el concepto de popular que sin duda merece.
Ser peronista no es saber cantar la marcha y suscribir a una cierta iconografía como si se tratara de una elección similar a la de hacerse hincha de un club de fútbol. Es, en síntesis, tener la convicción de que el peronismo es el partido nacional y popular de la Argentina.

2) ¿Sigue existiendo el peronismo en 2011? ¿Es el kirchnerismo un exponente o es algo diferente?

Creo que el peronismo ha llegado a la adultez con el kirchnerismo. Ha dejado de lado algunos aspectos autoritarios que lo habitaban, reniega de los métodos violentos de antaño, incorporó  principios del progresismo y todo esto sin resignar su carácter confrontativo con el poder económico y oligárquico.
El kirchnerismo se autodefine peronista y siempre es bueno respetar esas propias elecciones, de todas maneras es demasiado pronto para concluir que solo será una tendencia dentro del partido y no una línea de pensamiento nueva e independiente. A favor de esta última visión debemos decir que se muestra ideológicamente más homogéneo que el peronismo. En terminología política clásica, mientras que en el peronismo convivieron y se enfrentaron grupos de derecha y de izquierda, en el kirchnerismo esta dialéctica prácticamente no existe. Y no existe ni desde el discurso ni desde los lineamientos que pautan sus líderes. Perón tenía palabras seductoras para ambos bandos en tanto que Néstor y Cristina son absolutamente claros en cuales serían los principios generales de su doctrina y estos se corresponden con una ideología de izquierda.
Otro aspecto a considerar siguiendo la hipótesis de la condición inaugural del kirchnerismo como partido político, son las alianzas que ha tejido a lo largo de su gestión y también, esto lo define aún más y mejor, las deserciones que ha sufrido. Mientras que se han alejado de él sectores del peronismo heredado de la entente con Duhalde: sectores a los que podríamos definir sin ninguna duda como de derecha, se le han sumado de casi todos los espacios políticos aquellos cuadros y agrupaciones progresistas, nacionalistas, populares y, definitivamente, de izquierda otorgándole, de esta manera, una coherencia al ideario. Y lo mejor de todo es que estas restas y sumas se han producido a partir de acciones de gobierno. Cada una de las más trascendentes de ellas ha tenido como consecuencia secundaria ingresos y egresos que han moldeado la conformación del kirchnerismo y la han hecho más lógica, de carácter menos eventual.
Por todo esto último, no hay que descartar que estemos ante el surgimiento de una nueva corriente política. El tiempo lo dirá.

3) ¿Qué cosas sería prioridad para vos en un tercer mandato K?

En materia económica, llegar a una distribución de 50 y 50 entre el trabajo y el capital y orientar el crédito hacia la producción en lugar del consumo. No es fácil. Para ambas cosas se hace imperioso contar con recursos que solo pueden obtenerse de aquellos que más los poseen. Con lo cual no habría que descartar una reforma impositiva que grave las rentas extraordinarias y las actividades económicas de mayor rentabilidad y a la vez promueva el consumo liberando de carga tributaria a los sectores con necesidades insatisfechas. Bajar el IVA en productos de primera necesidad y aumentarlo en los suntuarios también podría ser un curso de acción factible.
En política internacional profundizar la integración suramericana ampliando el Mercosur (es fundamental la inclusión como socios plenos de Venezuela y Bolivia a ese mercado) o transformando al UNASUR en un organismo de integración económica además de política.
Continuar dando la batalla, ahora judicial, para que finalmente la ley de medios se aplique completamente y abarque a todos por igual.
Y por supuesto asegurar la prosecución de los juicios a los represores y la plena vigencia de los derechos humanos en la Argentina.

4) Cristina para 2011… ¿y 2015 quien?

En sintonía con la pregunta anterior debemos decir que es otra de las tareas que deberán asumirse fuertemente en un hipotético tercer mandato K. La homogeneidad ideológica del kirchnerismo, a la que me referí anteriormente, da cierta tranquilidad en que, seguramente, no van a faltar continuadores. Hacer nombres propios es de una audacia que no me voy a permitir en este medio. Sin embargo, en ese sentido, será muy sugerente ver quien será el/la compañero/a de fórmula de Cristina. Ahí puede estar una clave de que esperar para el 2015. De todas maneras, lo importante es la continuidad del rumbo. ¿Y cual vendría a ser ese rumbo?.
Esta claro que desde hace unos años se ha establecido una compulsa en la región (y solo en esta región del mundo) entre el poder económico y el político. Y tampoco es del todo esta la dicotomía. Cuando hablamos de poder político estamos refiriéndonos al poder político con anclaje en la representación popular y no el otrora aliado y sumiso al poder económico al que ahora enfrenta. Este enfrentamiento necesita de una definición que, en la Argentina, podría llegar en el periodo 2011/2015. La continuidad del rumbo será, entonces, trabajar para la derrota definitiva, no del poder económico propiamente dicho, sino de su construcción política: el neoliberalismo ortodoxo y el fundamentalismo de mercado. En definitiva, el menoscabo como opción política de aquellos que representan esos intereses.

5) Definime a estos personajes con una palabra (o dos)

Dado que el ejercicio propuesto me va ha hacer cometer alguna injusticia me siento obligado a prologar mi respuesta pidiendo indulgencia por la generalización en la que voy a incurrir. En algunos casos, una palabra alcanza para definir a alguno de los nombres sugeridos, en otros, no alcanzan ni varios cientos de ellas. 
 
Perón: Benefactor popular
El Che: Militante inclaudicable
Menem: Vendepatria
Videla: Genocida vendepatria
Evita: Defensora popular
Chávez: Benefactor popular

6) ¿Por qué crees que muchas veces se relaciona al Peronismo con populismo, asistencialismo, clientelismo, etc?

Creo que simplemente es una forma de descalificación. Se lo define populista en lugar de popular, asistencialista en lugar de promotor de la justicia social, clientelista en lugar de auxiliador de los más pobres. Es una descalificación no solo al movimiento sino a aquellos que lo votan. Suponiéndolos brutos e ignorantes. Que apoyarán y defenderán a cualquiera que les prometa algún beneficio menor o hipotético.
Ningún peronista ni ningún amante de las causas populares va a ser sorprendido definiendo con estos adjetivos al peronismo. Solo los utilizan aquellos que lo repelen. Lo escucharemos en boca de las elites y de los elitistas. Del poder económico y sus escribas. De las izquierdas iluminadas. De todos aquellos que prescinden de la opinión del pueblo a la hora de decidir políticas que, paradójicamente, lo involucran. Porque claro, si le preguntaran al pueblo que quiere, el pueblo respondería  – Peronismo !!! 

7) Unitarios y federales, peronistas y anti-peronistas, zurdos y fachos… ¿algún día haremos las paces en Argentina?

Hacer las paces puede ser un destino deseable dependiendo de donde nos paremos para hacerlas. Si la concordia se establece en la desigualdad e injusticia del proyecto de los dueños de todo entonces, mejor, que haya confrontación. No creo que sea una buena señal la resignación a un estado de iniquidad. En la Argentina, y en la mayoría de los países del tercer mundo, el enfrentamiento se produce porque los explotados se niegan a serlo. Persisten pueblos que se rebelan a renunciar a sus derechos.
Si, por el contrario, el acuerdo se logra en el arribo a un estado de bienestar similar al que existió en Europa y Estados Unidos desde los ‘50 hasta los ’90 entonces la paz no será la de los cementerios y en esa inteligencia es bienvenido el consenso.

68 comments

  1. Me encanta que piense lo que piense este buen hombre, lastima que el Peronismo sea gobierno hace tanto y no haya hecho grandes avances en nada. Mucho ruido, pocas nueces.

    La respuesta a la pregunta 6 es magnifica, de una claridad conceptual y teoria formidable. Evidentemente, el que no está con los K o con el Peronismo es como dice “…las elites y de los elitistas. Del poder económico y sus escribas. De las izquierdas iluminadas. De todos aquellos que prescinden de la opinión del pueblo a la hora de decidir políticas que, paradójicamente, lo involucran. Porque claro, si le preguntaran al pueblo que quiere, el pueblo respondería – Peronismo !!!…”.


    • Sr Finn,
      Creo firmemente que pueden considerarse grandes avances los logrados por el primer peronismo. Incorporar a la política nacional a todo un sector invisibilízado hasta ese momento es, por si solo, un gran logro. Después, hubo medidas concretas a favor de ese sector que prolongaron una alianza con él que no hubiera prosperado si todo hubiera quedado en frases y consignas.
      Luego, el gobierno kirchnerista, también logro grandes avances. Primero, restaurar estos principios del primer peronismo y, como novedad, hacer evidente el rol de los medios en la sociedad capitalista actual como vocero de los grandes grupos económicos. Más allá de medidas concretas que podemos enumerar, este aporte del kirchnerismo yo lo valúo como fundamental de cara al futuro.
      En cuanto a la segunda parte de su comentario, yo no digo ni insinúo que “se esta con los K o en contra”. Digo, si, que estas son las dos opciones posibles de poder en la Argentina. Cada uno puede asumir ante esta realidad la posición que más le guste. El párrafo que usted extrae de mi entrevista habla sobre quienes son los que, a mi criterio, descalifican al peronismo. No establezco allí, ninguna opción maniquea.

      Saludos,
      Javier Blanco


      • “…Creo firmemente que pueden considerarse grandes avances los logrados por el primer peronismo. Incorporar a la política nacional a todo un sector invisibilízado hasta ese momento es, por si solo, un gran logro. Después, hubo medidas concretas a favor de ese sector que prolongaron una alianza con él que no hubiera prosperado si todo hubiera quedado en frases y consignas…”

        Los logros obtenidos por el Peronismo, el primero, fueron concretos y tuvieron mayor relevancia en buena medida por como fueron difundidas (estilo faccista, desde el atril gritando con grandes puestas en escena), por realizarlo polarizando a la sociedad y porque último porque es cierto.. la gran parte de la poblaciónd el país no era incluída en los grandes temas del país. Sin embargo… con o sin Peronismo, el mundo presentaba las mismas caracteristicas, no había sociedad moderna que en aquele entonces presentara estandares de igualdad y equidad social como los que supuestamente aspira el Peronismo y al cual otros paises ya han llegado… silbando bajito, sin tanto bombo. Creo que con o sin Peron esos avances sociales


      • …sigo… esos avances sociales hubiesen ocurrido y seguramente de manera un poco más politica, consensuada y menos confrontativa. El Peronismo, a mi modo de ver, fue y es tan danino como lo que había hasta ése entonces. Además, más állá de hechos puntuales, lo cierto es que el país está peor que hace 50 años… con más pobres, con menor nivel educativo, con peor calidad en la alimentación injerida por los argentinos, con la cultura en decadencia, etc.

        “…Luego, el gobierno kirchnerista, también logro grandes avances. Primero, restaurar estos principios del primer peronismo y, como novedad, hacer evidente el rol de los medios en la sociedad capitalista actual como vocero de los grandes grupos económicos. Más allá de medidas concretas que podemos enumerar, este aporte del kirchnerismo yo lo valúo como fundamental de cara al futuro…” Sobre los principios del primer peronismo, ya expuse las razones por las cuales no estoy de acuerdo con “el primer peronismo” y las podría aplicar a éste argumento, agregando además que en los hechos hay mucho menos obras y hechos concretos realizados que en la epoca de Peron y Evita. Seguimos esperando obras que mejoren la vida de la gente, que se ocupen de que la gente no viaje como ganado, que el pueblo, como le gusta decir no este en puente saavedra esperando 2 horas con filas interminables para viajar. En fin.. los medios y demás son temas que le ocupan tiempo al poder, a l agente le preocupa viajar bien, vivir bien, etc.

        Por ultimo respecto de “…En cuanto a la segunda parte de su comentario, yo no digo ni insinúo que “se esta con los K o en contra”. Digo, si, que estas son las dos opciones posibles de poder en la Argentina. Cada uno puede asumir ante esta realidad la posición que más le guste. El párrafo que usted extrae de mi entrevista habla sobre quienes son los que, a mi criterio, descalifican al peronismo. No establezco allí, ninguna opción maniquea…” Creo qeu es cierto.. estamos ante dos opciones que las reusmo en o mafias politico-corporativos-sindicalistas (PJ, UCR, CGT, UIA, ETC) o buscar un cambio en serio, soportando el camino, caiga quien caiga. Lamentablemente bajo el dogma peronista se enquisto un sistema de poder sindicial, politico y economico terriblemente danino para el pais, utilizando a los pobres de forma clientelar.


  2. Buenos días.
    Me surgieron algunas preguntas:

    “Es, en síntesis, tener la convicción de que el peronismo es el partido nacional y popular de la Argentina.” ¿De dónde se logran sacar fundamentos para tener esa convicción actualmente? ¿del nacional y popular Hugo Moyano? ¿del nacional y popular asesino Pedraza? Basta de decir que este gobierno tiene real interés en el pueblo cuando luego sale a matar trabajadores, cuando ahora denuncia el estado en el que se encuentran los trabajadores rurales nada más que para enfrentarse “con el campo”.

    “Creo que simplemente es una forma de descalificación. Se lo define populista en lugar de popular, asistencialista en lugar de promotor de la justicia social, clientelista en lugar de auxiliador de los más pobres”
    Se lo define como populista porque toma medidas populistas como la asignación universal pero no tiene políticas que realmente generen un cambio estrucutural (se sigue pagando la deuda y la educación y salud públicas están cada día peor, se siguen dando de comer a las mineras y desaparecen pueblos enteros).

    “sin resignar su carácter confrontativo con el poder económico y oligárquico.” Vayan a Santa Cruz y vean quién tiene el poder económico y quién es la oligarquía.

    “Si, por el contrario, el acuerdo se logra en el arribo a un estado de bienestar similar al que existió en Europa y Estados Unidos desde los ‘50 hasta los ’90 entonces la paz no será la de los cementerios y en esa inteligencia es bienvenido el consenso.”
    Acá está la contradicción: se apoya un gobierno que se define “con una ideología de izquierda” y luego se indica que se puede lograr la paz social dentro del capitalismo como en Europa y Estados Unidos. Mientras vivamos en un sistema capitalista no habrá nunca paz social, porque es inherente al capitalismo la desigualdad social.

    Saludos,


    • Sr. Eche,
      Usted comienza igualando a Moyano con Pedraza y a ellos dos con el gobierno nacional. No hay tal igualdad. No es lo mismo Moyano que Pedraza. Ni ninguno de ellos dos con el gobierno nacional. Y este gobierno, definitivamente no sale “a matar trabajadores”. En todo caso, lo correcto seria decir que sale a crearlos.
      La asignación univeral no es una medida populista sino de gran sensibilidad. Lo primero es darles de comer a los pibes. Y al mismo tiempo obligarlos a ir al colegio y a vacunarse. Desde esa inserción todo es posible. Después vemos como recuperamos la educación y la salud. Que obligadamente involucrara un largo proceso. Por supuesto, tampoco debemos omitir la repercusión en términos económicos que tiene la medida, en este caso, dado su comentario, decidí relegar esta connotación a un segundo plano.
      Los kirchner, usted tiene razón, son gente rica. Yo los analizo, o intento hacerlo, desde su pensamiento y obra de gobierno. Si lo hiciera desde su condición los estaría discriminando y no quiero caer en tal prejuicio de clase.
      Con respecto al último tramo de su comentario recuerde que yo estoy hablando de consenso. Y cuando se habla de consenso uno debe aceptar algunas cosas que no comparte del todo. Adhiero en gran parte su visión pesimista sobre las posibilidades del capitalismo y mi mundo ideal no incluye esa estructura. Pero ocurre que es mi mundo ideal. No el de los demás. Y acá se trata de lograr organizar el mundo de una manera que satisfaga a la mayoría e incluya a todos los que sea posible. Por ahora, debemos conformarnos con eso mi amigo.

      Saludos.
      Javier Blanco


    • Sr. Eche, yo tengo una visión diferente sobre lo que Ud. señala:
      Usted dice que el gobierno denuncia la explotación en el campo SOLO para enfrentarse con el campo. Yo creo que, justamente, esa denuncia evidencia el espíritu de este gobierno: “Defender a los trabajadores”. Fue proponer ir a una negociación en la que el campo se verá beneficiado pero para ello deberá hacer las cosas como corresponde. ¿Sabe Ud. que realmente hay explotación en el campo?. He trabajado para empresas agroindustriales y recuerdo la miseria que pagaban a familias enteras que se instalaban por días en el campo bajo condiciones inhumanas. No pretendo que les instalen un Hotel 5 estrellas, pero al menos que ese sacrificio tenga como contrapartida una paga DIGNA.

      El pago de las obligaciones yo lo considero un gesto de seriedad y responsabilidad como país. De no hacerlo, se lo tildaría de “país bananero”.

      Cuánto más fácil sería para un gobierno alinearse al poder económico y al poder mediático. No sólo se evitaría críticas y chicanas, sino que tendría todas las condiciones y recursos necesarios para perpretarse en el poder.

      Y aclaro: No soy peronista, voté no muy convencido a Kirchner en 2003. Pero luego de ver el crecimiento que tuvo la Argentina, cómo se fortaleció en tan poco tiempo, cómo comenzó a incluir quienes habían quedado fuera del sistema, cuántas cosas se hacen que los medios no muestran, no dudo en apoyar este modelo de país. Queda mucho por hacer y muchos errores por corregir, pero de algo estoy seguro: En ningún momento se dio un paso atrás.
      Respetuosamente.
      Pablo G.


      • Sr. Pablo G,
        Quiero destacar este aporte fundamental y tan atinado que hace al marcar cuanto más fácil seria para un gobierno seguir un plan que tuviera la venia del poder económico y mediático. Recursos ilimitados, amplios espacios de difusión, periodistas prestigiosos firmando editoriales favorables, etc.
        No hago ningún aporte a lo ya dicho por usted y ni falta hace. Solo quería marcarlo como un gran e importante pensamiento de su parte. Según mi opinión, por supuesto.

        Saludos
        Javier Blanco


    • SR Eche
      Permítame marcarle algunas diferencias que tengo con su análisis. Moyano confrontó con los intereses neoliberales que representaba Menem, mientras Pedraza negociaba a espalda de los trabajadores que representaba, la adquisición de empresas, que le prestan servicios tercerizados a los ferrocarriles, pagando sueldos muchos menores que los ferroviarios y cuando la gente del P.O. fue a reclamar, le mandó la patota sindical. Queda mas que claro que el gobierno no salió a matar a los trabajadores, simplemente porque en sus 7 años de gestión no reprimió ningún reclamo o protesta social.
      En cuanto a la asignación universal, pienso que es estructural, porque para pensar primero hay que alimentarse y además le exige al niño ir a la escuela y vacunarse, lo que marca derechos y obligaciones. En el tema de la deuda es real que se sigue pagando (aunque por su pensamiento me parece una chicana correr por la izquierda a este gobierno)
      pero se bajó en U$S 70.000.000 y se reprogramó y cuando en los 90′ era mayor el porcentaje del pbi que se daba a los servicios de la deuda que los que se daba a educación, hoy ya es menor, lo que marca un cambio estructural e ideológico importantísimo.
      En cuanto a la educación, se crearon 1.100 escuelas nuevas, mientras que en los 90′ fueron 69 y con De la Rua 7. Se repatriaron mas de 800 cientificos, creando las condiciones necesarias para que puedan colaborar con el desarrolo del Pais y esta fue una medida a largo plazo, que no le genera votos, pero tuvieron convicción en tomarla. Hay un plan en marcha para integrar a los alumnos de las escuelas públicas a la era digital, otorgándoles netbooks y wifi en los colegios públicos y achicando la brecha que había entre los públicos y los privados. Los maestros ya no tienen instaladas las carpas blancas y sus sueldos no son denigrantes.
      En el tema de la salud año tras año se ha aumentado el porcentaje del pbi y si camina un poco el conurbano, se va a encontrar con ambulancias nuevas, con hospitales nuevos como el de Jose C. Paz o mejoramientos importantes como en el Hospital Gandulfo de Lomas de Zamora y con muchos establecimientos nuevos hechos por los sindicatos, que los diarios, no lo informan. Tambien obligaron a recetar las drogas genéricas y no quedar cautivo de los laboratorios monopólicos.
      Se otorgaron 2.300.000 jubilaciones nuevas, medida que si no se hubiese tomado solidariamente, muchos de nuestros abuelos o padres hubiesen quedado fuera del sistema, por las sucesivas crisis que sufrió nuestro pais.
      Incentivó el mercado interno, lo que permitió crear 122.000 nuevas pymes y logrando bajar el desempleo
      de casi un 20% al 7.7%
      En fin, creo que hay cosas para reclamarle, pero en mis 43 años, no he visto ningún gobierno que haya hecho tanto por una mayor justicia social.


  3. Javier, no puedo resistirme a decirlo.
    Con esto de que uno no se conoce personalmente me pasa de que me voy imaginando como es cada “comentarista” a partir no sé de qué pero lo cierto es que se me va haciendo una imagen de cada uno, y la verdad que no te imaginaba parecido al melli Guillermo, te imaginaba más como un rifle Pandolfi con barba y con canas.
    Es muy loco, pero por ejemplo cuando escribe Duaca, como lo recuerdo de como lo conocí cuando eramos pequeños, me imagino un adolescente escribiendo cuando leo sus comentarios (ni que hablar que por la defensa que hace del peronismo parece más todavía un adolescente, cuac!!!).


    • Sr. Eche,
      Lo comprendo porque yo también hago el mismo ejercicio que usted cuando no conozco a alguien. Y también suelo equivocarme bastante al hacerlo.

      Saludos
      Javier Blanco


    • Soy un adolescente, Eche. Muchas Gracias.


  4. Algunos dicen que Javier es igual a Manu Chao.


    • Rome,
      Soy Manu Chao. Javier Blanco es un seudonimo.

      Saludos
      Manu Chao


  5. Javier Blanco es un patriota y un hombre seriamente proecupado por la justicia social. Es de una enorme honestidad intelectual y sabe debatir. Empero, creo que unir lo nacional a la ideología progresista no le hace bien a la Patria que ambos queremos ver justa, libre y soberana. No veo mucho de “progresía” en el pensamiento nacional de San Martín, los Caudillos, Rosas, Adolfo Alsina,José Manuel Estrada Hipólito Yrigoyen y Juan Domingo Perón, con las reservas que yo pueda tener respecto de cada uno de ellos y que los lectores de este blog ya conocen. Pero que son los líderes históricos del Movimiento Nacional desde vertientes distinas como el nacionalismo, el conservadorismo, el radicalismo yrigoyenista, el peronismo ortodoxo, la democracia croistian… El progresismo tiene un se parece mucho al “mitromarxismo” del que hablaba Jauretche….No lo veo propio para el proyecto de una comunidad organizada, basada en los valores de la cultura greco latina, hispana y cristiana y que permita pensar en un Proyecto Nacional del que formen parte el Estado, las Fuerzas Armadas, el Sindicalismo, el Empresariado Nacional, la Iglesia Católica, el Campo y los intelectuales patriotas, tal como lo planteó Perón en 1974, en su testamento político. El caudillo justicialista (con las diferencias que yo pueda tener con él y su Movimiento) señaló los límites de la diversidad dentro del campo nacional: ni liberales ni marxistas. El progresismo es funcional a la sinarquía señalada por el General: “Este desarrollo intenso de la política internacional, dentro y fuera de los países, ha impuesto la necesidad de crear los instrumentos para manejarla y así han surgido las Grandes Internacionales. El capitalismo y el comunismo soviético no son sino dos de ellas, aparentemente contrapuestas pero, en realidad de verdad, perfectamente unidas y coordinadas. Para comprobarlo, basta recordar 1939 cuando se aliaron para aniquilar a un tercero en discordia, representado entonces por Alemania e Italia. No es menos elocuente lo que sucedió en la Conferencia de Yalta en la que ambos imperialismos se ponen de acuerdo y coordinan sus futuras actividades de dominio y explotación. Pero es que todo tiende a internacionalizarse alrededor de ello, lo que, en último análisis, es el triunfo del internacionalismo comunista. La masonería, el sionismo, las sociedades internacionales de todo tipo, no son sino consecuencias de esa internalización del mundo actual. Son las fuerzas ocultas de la revolución como son las fuerzas ocultas del dominio imperialista” (Juan D. Perón, La Hora de los Pueblos).

    El “nacional progresismo” de los kirchneristas como el “nacional liberalismo” de Menem es funcional al Nuevo Orden Mundial, el nuevo rostro del imperialismo

    Fernando Romero Moreno


    • Sr. Fernando Romero Moreno,
      Le agradezco sus dos primeras líneas pero más le agradezco su disenso posterior, siempre estimulante para analizar y confirmar o rever posiciones. Representa un gusto para mi debatir con usted y no voy a dejar pasar esta oportunidad para hacerlo.
      La primera es una observación: adherir a ciertos principios progresistas no significa aceptar a carpeta cerrada todo el ideario del progresismo internacional. Como tampoco se es marxista por incorporar conceptos de Marx o nazi por aprobar pensamientos de Heidegger.
      Lo mismo puede decirse con respecto a cada ideología y por eso siempre es mejor analizar cada proceso con sus particularidades en lugar de ponerle un rótulo y criticarlo o aceptarlo desde la teoría política.
      Desde la teoría política usted define al gobierno kirchnerista como “nacional progresista” y yo, si tuviera que definirlo desde ese mismo tecnicismo, lo catalogaría como “nacional popular”. Mientras que usted, al modelo del gobierno, le encuentra más de progresista que de cualquier otra cosa yo le encuentro más de popular que de cualquier otra cosa. Con esto pretendo dejar en claro que, la crítica que usted hace al progresismo, es justificada, hasta un cierto punto, pero que yo no siento que me involucre a mi ni al gobierno al que apoyo.
      Por último, quisiera detenerme en el último párrafo de su escrito en el que, más allá de etiquetas que ya quedo claro no compartimos, usted iguala el actual modelo con el del menemismo en cuanto a su funcionalidad con respecto a lo que usted atinadamente llama “Nuevo Orden Mundial”.
      ¿Quien representa el Nuevo Orden Mundial ?. ¿Qué factor de poder se arroga este liderazgo?. Hoy más que nunca queda claro que ese Nuevo Orden Mundial esta en manos del poder económico. ¿Y quien representa el poder económico en el mundo?. Los grandes grupos empresariales, las corporaciones. Desde hace ya mucho tiempo, en el mundo capitalista, el poder político se encuentra sometido al poder económico ejercido por esos grupos que mencioné. Este Nuevo Orden Mundial, el representado e ideado por las corporaciones, usted dice que aprueba la gestión kirchnerista como antes lo hacía con Menem. Permítame no estar de acuerdo.
      En el orden internacional; los organismos multilaterales de crédito, las calificadoras de riesgo internacionales y los organismos económicos globales de ninguna manera tratan al actual modelo cono lo hacían con el menemista. Mientras que Menem era aplaudido y condecorado en esos foros y su modelo dado como ejemplo de prosperidad y sustentabilidad, el de Néstor y Cristina es castigado con índices críticos y si bien no les queda más remedio que aceptar la realidad de números positivos incontrastables estos nunca son reconocidos como parte de un proyecto perdurable y siempre se le presagian oscuros destinos.
      En el orden local, mientras que Menem era protegido por los medios y vitoreado en ámbitos como la Sociedad Rural, nuestra actual presidenta se encuentra en abierta disputa con los medios hegemónicos y ni puede pisar el emblemático sitio de la gente “del campo”.
      Estas reacciones nos marcan a las claras que no estamos en presencia de un proceso ni siquiera parecido. A usted puede no gustarle el kirchnerismo, ni tampoco el menemismo, pero debe reconocer que ese desagrado no es por los mismos motivos y que ambos tienen enemigos muy distintos.

      Saludos.
      Javier Blanco


  6. javier, te felicito me encantaron tus respuestas que no escatiman pasiòn por lo que sentis y pensas, y de ellas se desprende que estas cultivando la solidaridad, una palabra que parece tener un significado simple pero que es la base no solo de un pensamiento politico sino de una forma de ser y de vivir. Lo que opino tambien es que el terreno que elegiste para cultivarla en esta oportunidad està un poco arido.-.


    • Edu,
      Muchas gracias por el reconocimiento que infiero motivado más por la amistad que nos une que por un mérito real de mi parte. En todo caso, si hay un mérito en mi, es el haber podido conservar tu amistad durante tantos años.
      Cultivar en terreno fértil lo hace cualquiera, el verdadero desafío es hacerlo en tierras fecundas en malezas y ponzoñas, ayuno de agua y nutrientes, baldío. Debemos cultivar en el terreno que nos den para hacerlo, porque no hay muchos. Hacerlo hasta en el más mínimo risco o peñón esperando y celebrando la cosecha más humilde. Dar la batalla en el lugar en donde nos sorprenda. Esa es la tarea del militante moderno. Y en eso estamos algunos.

      Un abrazo, amigo.
      Javier Blanco


  7. Hola Javier,

    Acá vierto algo con ánimo de aportar (es mi consigna rectora al participar en el blog). Es en materia económica, la única en la que puedo balbucear con algún dejo de conocimiento. No por sabio, sino por familiaridad con el paño.

    Usted dice

    1) “… llegar a una distribución de 50 y 50 entre el trabajo y el capital…”

    ¡Cuidado con los slogans!, si en el primer 50% hay 40 millones de argentinos y en el segundo 10.000 el coeficiente de GINI puede ser malo.

    Yapa. Y como soy medio revolucionario le digo: ¿qué tal si a los asalariados se le facilita el acceso a la propiedad privada?

    2) “…y orientar el crédito hacia la producción en lugar del consumo…”

    Cuidado con esto también: la cartera total de crédito al sector privado a octubre 2010 era de 57% a empresas; 31% al consumo de las familias; 12 resto familias (hipotecarios) [Fuente: Informe de Bancos de octubre 2010 – BCRA]. Tengo entendido que así como está los bancos cumplen con los criterios del proyecto Heller.

    El tema real es que no hay crédito en Argentina. Ratio Cr/PIB=11%, promedio región 35%/40%, Chile 80%…

    3) “…se hace imperioso contar con recursos que solo pueden obtenerse de aquellos que más los poseen…”

    Cuidado, también se puede agrandar la torta (o una combinación de ambas). ¡No siempre es un juego de suma cero como decimos los economistas!

    4) “…no habría que descartar una reforma impositiva que grave las rentas extraordinarias…”

    De eso algo hay, las llamamos “retenciones”.

    5) “…y las actividades económicas de mayor rentabilidad…”

    El impuesto a las ganancias está diseñado según este precepto (es progresivo). De todos modos se podría revisar las escalas.

    6) “…y a la vez promueva el consumo liberando de carga tributaria a los sectores con necesidades insatisfechas. Bajar el IVA en productos de primera necesidad y aumentarlo en los suntuarios también podría ser un curso de acción factible…”

    Excelente. Pero cuidado con la rebaja del IVA a bienes de primera necesidad. Los que más consumen este tipo de bienes son la clase media y la alta. Es por eso que se prefiere darles un subsidio a los más pobres antes de bajarle a todo el mundo una baja de la alícuota (es más barato y progresivo).

    ———————————-
    Y acá dejo de molestar. Pero creo que cuanto más sólida la argumentación, más chances para que las buenas ideas progresen.

    Un saludo.

    CP


    • Sr CP,
      Dado que evidentemente estamos ante un perito en materia económica tal como usted mismo lo anuncia y lo respaldan en esta apreciación las declaraciones de los Sres. Finn y Ernesto Rodriguez, me permito, respetuosamente, contestarle y someter mis respuestas a su análisis erudito.
      Sin más, vamos a las mismas siguiendo la cronología por usted propuesta:
      1) El coeficiente Gini mide la desigualdad en un país. Actualmente creo que la distribución del PBI es del 56 % para el capital y 44 para el trabajo. Lograr que esto se transforme en 50 y 50 significa transferir recursos desde el capital a los trabajadores. Esto, automáticamente, se reflejaría en una disminución del coeficiente de Gini (aclaremos que es buena la disminución y malo el aumento) que es lo que a usted preocupa. A no ser que suponga que hay más argentinos dedicados a la inversión de capital que trabajadores, cosa que violaría toda lógica y ocurriría por primera vez en el mundo.
      Por lo tanto, no me imagino como puede desmejorar el Gini mejorándole los ingresos a los trabajadores.
      En cuanto a su pregunta: ¿qué tal si a los asalariados se le facilita el acceso a la propiedad privada?. Es un buen comienzo aumentándoles los recursos, que es lo que propongo; y además, recuerde, que soy peronista, o sea que adhiero al partido que, cuando fue gobierno, más hizo por “hacer propietario al proletario”.

      2) Esos porcentajes que usted da, los cuales no pongo en duda, pueden estar bien o pésimos. Si, como usted dice y yo comparto, el problema es que no hay crédito en la argentina entonces solo estamos repartiendo miseria y el porcentaje, entonces, es lo de menos. Hoy en día lo que falta es crédito para inversión para las empresas. Esto hace que a las PYMES se les dificulte la posibilidad de producir más de los productos que producen y venden incesantemente. Esta imposibilidad para aumentar la producción también tiene su repercusión en el aumento de la inflación, por la vieja ley de la oferta y la demanda que no se la voy a explicar a usted (de todas formas no es el único motivo por el cual hay una presión inflacionaria importante en la argentina, pero es uno de ellos).
      Los bancos privados no están cumpliendo con el proyecto de Heller/Sabatella. Porque el proyecto de estos dos contempla la obligatoriedad de otorgar créditos productivos.

      3) Si usted “agranda la torta” sin más, agranda la iniquidad. Porque traslada la mala distribución a un espectro más amplio y en términos netos los sectores más privilegiados se quedaran con la mayor parte de ese aumento. Con lo cual, el coeficiente de Gini, que era lo que a usted le preocupaba, aumenta. Hacen falta medidas que trasladen recursos de los que más tienen a los que menos para que cuando se “agrande la torta” la mayor parte de ese aumento no vaya a parar a las mismas manos de siempre.

      4) Tiene razón, hay algo. Debería haber más.

      5) El impuesto a las ganancias es progresivo en el caso de personas físicas. En el caso de personas jurídicas (empresas) la alícuota es del 35 %. 35 % para todos igual. Para Arcor y para un vecino amigo mío que tiene una PYME con 10 empleados y fabrica galletitas. Mi amigo no se queja porque esta vendiendo galletitas como nunca en su vida pero la verdad es que lo justo seria que pagara un, digamos, 15 % y que Arcor pagara un, digamos también, un 45 %. Por poner un número nomás, simplemente lo hago para graficar lo que considero que habría que hacer.
      Y en cuanto a las personas físicas; primero: se le cobra a asalariados, cosa de por si bastante discutible. Y para colmo el mínimo no imponible para ellos es bajísimo ($ 6600 por mes para casados con dos hijos).
      Y por último la mencionada escala tiene su último escalón en los $ 120.000 anuales. A partir de esa cifra todos pagan 35%. Esos $ 120.000 son un último escalón muy bajo. Paga lo mismo (el mismo porcentaje digo) el que gana $ 120.000 y el que gana
      $ 1.200.000 y el que gana $ 12.000.000. A estos niveles el escalonamiento no llega y le aseguro que hay gente que gana esas cifras exorbitantes.

      6) Son los que más consumen porque son los que más dinero tienen para hacerlo. Déles usted la posibilidad de comprar todos los alimentos que necesiten a los de menos recursos y yo le aseguro que competirán de igual a igual con el más glotón oligarca. De todas maneras tiene razón en que mejor seria subsidiar a los más pobres. También es más complejo. Habría que confeccionar padrones de gente en esa situación, corroborar esos mismos datos, mantenerlos, en fin, una serie de tareas que no se si el Estado tiene los recursos y las ganas de hacerlo. Y una advertencia, copiando su estilo si no le molesta: ¡Cuidado! ,el subsidio puede transformarse en clientelismo.

      Para finalizar: desde mis modestísimos conocimientos de economía, cometo la audacia de debatir aspectos técnicos con un experto como usted, pero en definitiva, cuando yo arriesgué una serie de objetivos a concretar en esa materia, por un supuesto gobierno de Cristina en el período 2011/2015, no fueron más que algunas hipótesis a las que usted hace bien en intentar marcarles las falencias. De todas maneras y por suerte, desde el 2003 para acá, la economía ha vuelto al lugar del que nunca debió salir que es el de la sumisión a la política. No al revés, como nos ha ocurrido durante largos periodos de nuestra historia y como le sucede al mundo capitalista de estos días. Es decir, lo importante es tener un gobierno que crea en la Justicia Social y luche por ella. El ministro de economía será solo un técnico que demostrara su valía logrando los objetivos propuestos utilizando las herramientas que corresponden a su especialidad.

      Saludos a todos.
      Javier Blanco


      • Javier,

        Aquí voy de vuelta, sépaseme disculpar la pesadez.

        1. Usted dice “…Lograr que esto se transforme en 50 y 50 significa transferir recursos desde el capital a los trabajadores. Esto, automáticamente, se reflejaría en una disminución del coeficiente de Gini…”

        En realidad no es tan así. Significa que la masa (valor monetario) salarial aumenta relativamente respecto a la masa de la renta del capital. Si en mismo tiempo usted tiene un proceso de aumento de la cantidad de asalariados (como en los años 90 con la destrucción de pequeños comercios e industrias) su GINI puede empeorar (concentración del capital).

        Otra cosa es que, aún más que el GINI, me preocupan las condiciones de vida y oportunidades de la población. Ya volveré sobre esto más adelante.

        Me gustó eso de “hacer propietario al proletario”. Ese, para mí, es el punto.

        2. Tengo entendido que los bancos de ADEBA sí alcanzan los coeficientes. Pero no quiero discutir el punto, puede ser perfectamente como usted dice y no alcanzarlo. Lo realmente importante es que el mercado de crédito tiene costos muy elevados y racionamiento.

        Mucho por hacer, acuerdo con usted.

        3. Acá sí que no estamos de acuerdo. Y vamos a entrar ya en temas “normativos” del “deber ser”.

        Si agrando la torta (real) con la misma distribución, la situación de los más pobres mejora.

        Estoy pensando en el drama diario de la desnutrición, de la pobreza, de la indigencia. Necesito hoy aumentar su nivel de vida porque me urge, no lo tolero. Las discusiones sobre distribución son secundarias a este objetivo. Digamos que mi objetivo no es, en sí, sacarle nada a nadie sino darle al que menos tiene. No todo es un juego de suma cero, tener dinero no es intrínsecamente malo.

        4. y 5. De acuerdo con los impuestos. Se pueden revisar las escalas de ganancias para personas jurídicas.

        6. De acuerdo, el clientelismo es el riesgo de los planes focalizados. Y la apropiación indebida de los universales.

        Comentarios finales:

        Yo no tengo ánimo de “marcarle falencias” a nadie, más bien de reforzar la argumentación. De hecho, slogans como el “50% – 50%” fueron míos hace un tiempo, mi invitación es a dar un paso más en la misma dirección. Si alguien no lo entendió así me rectifico.

        Comparto el concepto de “dominancia” de la política sobre la economía.


      • Algo que olvidé mencionar. Soy partidario de que todos hablen de economía, por eso me gusta participar en estos debates. No hay que dejarse amedrentar por títulos y jerga, lo que debe primar es el sentido común. Todos deberíamos ejercer una cierta “vigilancia” del sentido común. Creo que este ejercicio nos evitaría caer en ciertas aberraciones.

        Saludos


      • Sr CP,
        De ninguna manera es una “pesadez” de su parte. Al contrario, yo le agradezco que se tome la molestia de debatir conmigo sobre un tema del que usted es especialista y yo un neófito.
        Creo que concordamos más de lo que yo me hubiera imaginado, por lo tanto, veamos un poco los temas en que no:
        1) Esta claro que teóricamente puede ocurrir lo que usted marca. Analicemos un poco de donde puede venir esa inesperada masa de asalariados. No desde el capital, como en los ’90. No existe, por ahora, la posibilidad de quiebras masivas que arrojen a capitalistas al ámbito laboral y a trabajadores a la desocupación. Entonces podrían venir de los que aún están desocupados. Este es un proceso que, gradualmente, viene ocurriendo y cuando yo digo que el objetivo debe ser el 50-50 incluyo per se este proceso. Si ocurriera, insólitamente, un arribo multitudinario y repentino de desocupados al trabajo, después de celebrar y festejar este “milagro”, hallaríamos que el haber logrado ese 50-50 evito que el Coeficiente de Gini fuera aún peor e inmediatamente podríamos establecer un objetivo más ambicioso como el 55-45, con el porcentaje más alto correspondiente al trabajo, obviamente.
        En definitiva, digo, que 50-50 es un objetivo en números concretos que implica un progreso siempre que ocurran en un contexto similar al que estamos viviendo en la actualidad. Si ocurre algo extraordinario como usted sugiere, este análisis no servirá de nada, deberemos repensar todo de nuevo y establecer nuevos objetivos. Digamos que, en economía, este ejercicio (el de pensar todo de nuevo a partir de una realidad inesperada) es, cada vez, más recurrente.
        2) De acuerdo con que hay mucho que hacer, pero insisto y discúlpeme ahora usted por la pesadez. Necesitamos créditos productivos. Créditos al consumo hay. No hay más que intentar comprar un auto o un electrodoméstico para darse cuenta que el crédito no falta para este tipo de operaciones. Falta para las PYMES, más que nada. Para que estas puedan producir más y agrandar su negocio. El proyecto de Héller/Sabatella intenta obligar a la banca privada a hacer este tipo de inversión. Yo no estoy tan seguro que haya que esperar tanto de la banca privada, es más, no se si me gusta que esto suceda. “El dueño del crédito es el dueño de la inversión”, creo que se lo leí a Jauretche y por eso lo entrecomillo. No se si fueron esas las palabras que utilizó pero la idea, que comparto, es que quien maneja el crédito maneja la economía. El crédito es una inyección de capital, en el sector donde se aplique, indicando, con esto, cuales son las áreas a desarrollar. En un país, las áreas a desarrollar las debe determinar el Estado. Un privado le va a dar crédito a alguien del cual esta seguro que le va a devolver ese capital. El Estado debe arriesgar, prestando a aquellos emprendimientos cuya existencia es beneficiosa para la economía del país. Pedirle al capital privado que sea solidario es, para mi, una ingenuidad. Con esto hago evidente mi descrédito por el sistema capitalista pero no propongo salirnos de él ya que casi nadie quiere, por lo tanto me parecen positivos todos los intentos que se hagan por hacerlo inclusivo. El crédito hipotecario, que hay pero en forma insuficiente, creo que tiene otro problema y que es los bajos salarios con respecto al valor de las propiedades. No alcanzan a establecerse líneas de crédito que satisfagan a los sectores medios que no recurren a la vivienda social. Más que nada, para mi, porque los salarios son bajos.
        3) Por supuesto que yo tampoco tolero la indigencia, la pobreza, pero que no nos nuble el pensamiento la existencia de situaciones que necesitan de urgente solución. Hay que darle al que menos tiene, pero hay muchas maneras de hacerlo. Y si lo hacemos de la manera correcta podremos darle mucho más y mejor.
        Hoy en día, en la Argentina, el 10 % más pobre tiene, más o menos, 17 veces menos de participación en el PBI que el 10 % más rico. Eso significa que, manteniendo esta relación, por cada punto extra del PBI que va a parar a manos del decil más pobre, 17 van a parar al más rico. Significa que, en su desesperación por “darle al que menos tiene” un peso más usted paga el precio de darle 17 pesos al que más tiene y, definitivamente, no necesita. Esto es, sin más, la famosa Teoría del Derrame. Debe, urgente y primordialmente, redistribuirse que no es más que sacarle a los que más tienen y darle a los que menos. La “torta” (el PBI) ya viene agrandándose desde el 2003 y hay un lento proceso de redistribución. Acelerarlo implicara tomar medidas seguramente conflictivas como las que sugerí en la entrevista. Esta claro que seria grandioso poder darle a todos y no sacarle a nadie, pero esto no es posible, en especial porque estamos hablando solamente de reducir márgenes de ganancia (no estamos hablando de expropiaciones ni incautaciones por favor !!) que es lo que los capitalistas argentinos no quieren resignar.
        Tener dinero no es malo, estoy de acuerdo, inclusive defendí a los Kirchner, con ese argumento, de los ataques del Sr. Eche.
        4) Nada para decir, usted esta de acuerdo conmigo.
        5) Las escalas a revisar son las de las personas físicas. Las personas jurídicas (las empresas) no tienen ninguna escala.
        6) Estamos de acuerdo.

        Para finalizar. Esta clara su intención, aunque vale la aclaración, y estos debates ayudan al objetivo por usted propuesto que es “dar un paso más en la misma dirección” que supongo que es la de hacer un mundo más justo para todos.

        Por ultimo, en unos minutos contestaré a su agregado posterior a este que respondo, que me parece interesantísimo para analizar.

        Saludos a todos.
        Javier Blanco


      • Javier,

        Toda mi sangre vasca se complota contra su paciencia:

        1.- También es real. El modelo de feed lot desplazó 40000 familias de la cuenca del Salado que se dedicaban a la cría – engorde de bovinos. La soja desplazó a muchos chacareros que son rentistas hoy, y por qué no asalariados (sus hijos o sus nietos con mayor probabilidad). La concentración del capital es una realidad y ahora somos más para repartirnos la masa salarial.

        Además habría que ver qué pasa con la natalidad entre los asalariados con respecto a la de las clases altas capitalistas (intuyo resultados desagradables)

        Además, la muchachada marxista (no entiendo cómo aun no nos lapidaron) dirá: ¿Y por qué 50% para el proletariado? ¿Por qué no 65%?, ¿O 75%? ¿Por qué no 100%? (ahí llegamos a Marx). ¡Este párrafo es una chicana !

        Son mil cosas en las que hay que pensar, además del 50%-50% (mi punto es que este último le queda chico a la discusión, para mí es un slogan).

        2.- El problema del crédito es más complejo que la falta de orientación de la banca privada hacia la PIME. Los dos bancos más grandes del país son públicos (y no son el Ciudad) y no logran quebrar la falta de crédito. Hay varios limitantes a la expansión del Cr, entre los más notorios las exigencias regulatorias en una economía donde hay mucha informalidad (colaterales) y que los argentinos no ponemos nuestra plata en los bancos (públicos y privados), ergo, no se puede prestar lo que no se tiene.

        Acá tendríamos que hablar largo, creo que no da el espacio.

        3.- Yo también era muy despectivo con la teoría del derrame (no tiene sustento), pero los ejemplos de reducción de la pobreza en Brasil y Chile me llamaron a la prudencia.

        A lo que voy es a un tema de sentido común: que para repartir hay que producir antes. A esa “secuencialidad” me refiero. Desconfío cada vez más de las cruzadas redistributivas sin correlato en la inversión y en el crecimiento. Esto último lo digo por familiaridad con el tema del desarrollo económico, despojándome de toda pretensión formal/teórica.

        Saludos

        PD: leí por ahí “…Con esto hago evidente mi descrédito por el sistema capitalista…” de ahora en más (“el que avisa no es traidor”) Señor Blanco, lo atacaré furiosamente con falacias ad hominem!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


      • Y ya que Rome debe estar por ponerme en la lista de los censurados, voy a abusar decididamente de la tolerancia de todos:

        Bonus trak: ¿Por qué una tasa de 35% de impuesto a las ganancias tiene razonabilidad económica para las personas jurídicas?

        No soy tributarista, si hay uno en el foro podrá exponer otros argumentos mejores que el mío, pero se me ocurre lo siguiente.

        Una tasa progresiva del impuesto a las ganancias penaliza a las actividades de mayor riesgo. ¿Por qué? Porque si hay una relación riesgo – beneficio positiva (y la hay) los mayores beneficios eventuales de la actividad riesgosa redundarán en mayores ganancias contables eventuales y por lo tanto tributará más que las actividades conservadoras.
        Pequeña demostración

        i- Empresa riesgosa gana 40 el primer año y 0 el segundo año

        ii- Empresa conservadora gana 20 el primer año y 20 el segundo

        iii- La escala progresiva es 35% de ganancias para los primeros 20 y 70% para las ganancias de 20 para arriba. Suponemos además un mundo sin tasa de interés (no varían en esencia los resultados).

        iv- Si hacen los cálculos verán que la empresa riesgosa tiene un beneficio bruto de 40, paga 21 de ganancias y obtiene un beneficio neto de 19. La conservadora gana 40, tributa 14 y obtiene un beneficio neto de 26.

        Conclusión, hay un sesgo a favor de los proyectos conservadores (no neutralidad). Esto no ocurre con la tasa de 35% para todos donde se igualan los beneficios.
        Esta no neutralidad es un buen argumento para defender una tasa única de ganancias. Lo que no quita que se puedan diseñar tasas ad hoc para actividades específicas. Por ejemplo, se habló de una sobretasa especial aplicada a la explotación de soja para reemplazar las retenciones.

        Expongo esto para que se vea que con frecuencia hay argumentos válidos para que las cosas estén como están.

        Saludos


  8. Buenas aclaraciones de alguien que entiende de Economía y puede ilustrarnos al resto, alejandonos un poco de frases hechas.


  9. Kirchner se murió porque se murió. Le iba a pasar de una manera u otra, un día u otro, y no puede dársele contenido político a lo repentino. En cristiano: no se puede ser tan pelotudo de darle una entidad distinta de la sorpresa que no sea la sorpresa y el rendimiento marginal de cómo determinadas muertes invaden nuestra intimidad, nos dejan helados, ilustrando que los hombres públicos son gente especial, que llevan un delirio bien a fondo y, cuanto más a fondo, más penetrantes en nuestros recuerdos, y hasta parece que le falta un personaje a nuestra vida para siempre. Néstor vivía al palo, no tomaba los recaudos y tampoco tenía 15 años. Y hay gente que no toma recaudos simplemente porque la mente proyecta unas oscuridades que no se relacionan con la política, y que la condicionan. Kirchner se enfrentó al misterio de la vida con un único procedimiento: meterle para adelante, acumular plata, cosas, glaciares y hacer enemigos que le permitieran mantener viva su paranoia crónica. Por otra parte, su hiperquinesis no era una condición revolucionaria sino también otro rasgo de su psiquismo. No deben pasarse términos entre ecuaciones distintas.

    Ha sido muy violento para los espíritus sensibles, para los que fuimos educados en el enciclopedismo francés -en la escuela nos mandaban a la biblioteca a averiguar todo lo que se podía saber sobre algo-, el énfasis emocional, viral, opresivo puesto por los fanáticos kirchneristas, que hacen la performance de hombres y mujeres entregados a la única causa de alentar a Néstor y a Cristina, de aguantarles los trapos, en las redes sociales (Internet ha resultado una gran segunda oportunidad para los losers) y en los shows radiales y televisivos que controla el gobierno, y que ya son cientos, en hacer del Flaco, del Eternauta, un hombre providencial, el mejor de nosotros, según dijo su señora, a la vez que promueven una serie infinita de bautismos de calles, avenidas, estadios, con el nombre del ex presidente, quien, además de sus méritos, se lleva a la eternidad numerosos deméritos, los cuales, lejos de oscurecer su paso por la presidencia, lo resaltan, al normalizarlo, porque fue un hombre que a pesar de su apetito desenfrenado por el dinero, su generosidad con los sirvientes a los que enriqueció y sus enormes dificultades para discriminar recursos privados y públicos, ayudó a hacer, del de su esposa, un gobierno muy bueno que promovió el matrimonio igualitario, y ayudó a sancionarlo, y que tuvo la humildad de tomar el proyecto de la CTA de la asignación universal por hijo y hacerlo propio, sancionarlo, y que millones de argentinos en la lona se beneficien, aunque sea un poco más, con el superávit fiscal que la Argentina le debe, básicamente, al precio internacional de sus granos. Sus vicios podrían haberle bloqueado las virtudes, como pasa con tanta gente en tantos ámbitos, y sin embargo, no, hizo bailar a unos con otras. Algo importante: sólo los grandes líderes pueden ser más hijos de puta que el promedio de los seres humanos porque sus decisiones pueden compensarles, y hasta justificarles, en el trámite histórico, sus salvajadas.

    Cuando fue la masacre de Cromañón, Kirchner tardó diez días en dar una señal pública de simpatía con las víctimas y sus familias. Se fue con Cristina a El Calafate y desde allá midió por televisión los daños que la peor tragedia civil de la historia argentina podía hacerle a su gobierno. El Eternauta flaco se puso por encima de esas doscientas vidas atónitas y jóvenes que murieron por negligencia estatal y privada, cuando un consenso moral mínimo habría empujado a cualquier otro en su lugar, al contemplar esa hilera de cadáveres manchados de negro y con los ojos abiertos a saltar de la cama y ponerlo en la primera fila de los obligados a condolerse y a actuar. Sin embargo, Fuerza Néstor se borró en la terrible seguridad y cinismo de que ningún presupuesto ético podía ponerse por encima de su propia supervivencia.

    Esa fue su gracia. Descubrir que con la Argentina se puede hacer cualquier cosa porque la debilidad institucional y el desinterés general por la ética pública son tan grandes que el margen de maniobra de un presidente creció enormemente. Ese fue su descubrimiento. Que ya no se trata siquiera de insinuar la vía del diálogo, todo ese mundo radical cafierista antiguo, o mostrar empatía con las víctimas, o tener pruritos morales, el vasto campo de los “¿te parece?”. Sólo la caradurez fenomenal de los más jovatos puede pretender hacer del gobierno de los Kirchner un momento romántico en la historia de la humanidad y del ex presidente un Che Guevara patagónico y civil. No hay ninguna necesidad de exagerar cualidades, romantizar las cosas como si el mundo se estuviera inventando ante nuestros ojos y fuéramos todos opas. Hay que lavarse la cara con cemento para pasar por alto que la última cena de Kirchner fue con su testaferro Lázaro Báez.

    El infantilismo de los más jóvenes, ignorantes o inexpertos, o simplemente cínicos, ya es otra cosa. Disponen de más tiempo para no ser serios, para la especulación, para explorar la viscosidad de un juego con adultos, la política, que incluye ideas, razonamientos y dinero, y divertirse con ella, perversamente, hinchando por un matrimonio de millonarios, porque de última, ya habrá tiempo para realizar la acción que represente el legado personal más puro y duro, la razón de vivir, que a veces tarda en encontrarse, porque el amor a lo que te gusta es un aprendizaje lento al que se llega luego de una serie de traiciones y delaciones y equivocaciones y desvíos: y la política, o sea el acto de girar el cuello desde la contemplación obsesiva de la vida privada a dejarse impresionar por la vida pública y hacer algo con eso, tiene su trámite, su pedagogía, y mientras., pasan unos años, dos gobiernos constitucionales, perfectamente, y el joven sabe todo eso, la gente sabe cosas, entonces hace la plancha y canta y baila un reggaetón con algo que debe ser muy en serio: el servicio público. El que no tiene perdón es el mayor que se aprovecha de eso y alienta las emociones que se violentan, conforme no hay censura en los modales. Kirchner fue un aprovechador mayor de ese juvenilismo bobo, apasionado y negador y prohijó ese conglomerado de agrupaciones llamado La Cámpora, que reivindica el socialismo nacional de los Montoneros y aplaude de pie a un chabón de la Ucedé, Amado Boudou, que toca la viola y les dice: “Mírenme, a los 50 años, ministro de Economía y toda una vida dedicada a la noche”.

    Llegó el calor, ahora, pasó la Navidad, estos días en que le festejamos un poco a lo posible, a ver si nos da bola, las reuniones de fin de año y, con ellas, las cañitas voladoras que los fanáticos eyectan al cielo desde botellas de Trumpeter vacías, con la expectativa irónica de que se fundan in the sky with diamonds con la imagen celestial de fuerza, Néstor. Verán constelaciones con la forma de un pingüino. Fumado, todo es posible y, por eso, entre otras cosas, hay que despenalizar la marihuana, porque nos ayuda a pasar por este infierno, tirando un rebaje. En remeras y bermudas, con las havaianas, fumancheando, se harán mil tucas parties kirchneristas en los balcones de las torres con seguridad donde viven los mejor conchabados en el Estado y que serán, solidariamente, los anfitriones, para reforzar el espíritu de cuerpo, celebrando a Néstor, encomiando su grossitud y lo bien que la hacía con la guita, y para hablar mal de Pino Solanas, de Ricardo Alfonsín y de todos los intelectuales vendidos a La Nación, haciendo cada vez más gruesa la línea divisoria entre ellos y los demás, empadronando a lo loco al conjunto de personas a las que no escucharán ni tendrán en cuenta y a los que, llegado el caso, perseguirán por sus medios. Tienen bien a mano sentencias brutales para cada uno y ésa es la forma en que tramitan su hipocresía y luchan contra su propia representación penosa.

    Tristemente, el legado de Néstor Kirchner es también este ejército de cabezas de lata que tienen como misión de sus vidas parasitarias castigar a los hombres libres, a los que reconocen los matices y gozan con ellos y que puede que no quieran, o queramos, dar por bueno que el país sea el mito berreta que quieren imponer. Porque la idea de integridad absoluta, de Kirchner o de quien sea, genera decepción por lo inalcanzable y no queremos eso para las nuevas generaciones: queremos un sostenido ejercicio de su ciudadanía, de sus responsabilidades. Hay que rechazar la gratificación del mito, porque necesitamos instigar la utopía todos los días. Tal vez, entonces, no debamos ceder tan fácilmente a que las tucas parties regulen nuestro 2011 y nos caguen de miedo de pensar y decir. Que sepan los cabezas de lata que nos vamos a defender de su violencia. Diciéndolo, como hacemos desde hoy. Y llegado el caso a los tortazos, porque si no es para ser libres para qué queremos la política.

    Saludos,


  10. Fe de erratas:

    El proyecto de la Asignación Universal por Hijo es de Elisa Carrió. Después lo copió la CTA y después Cristina y K, cuando vieron que iba a salir en el Congreso el proyecto de Carrió. Sabían que no podían vetar esa ley, entonces la sacaron por decretazo.


  11. Espectacular Ernesto…sin palabras.


  12. Ernesto: Cometí el “error” de leer primero tu comentario mas corto. y como vi que en solo 4 renglones ya habias disparado cualquier cosa, decidi no leer el anterior.

    La AUH fue porpuesta por el FRENAPO (frente en el que convergieron juntos Kirchner, Carrio, la CTA,k etc alla por principios de siglo).


  13. Pero que “vivo” que sos Rome… en serio, te prometo que no te va a hacer mal. Tomate un minuto y lee el comentario de Ernesto, el primero.


  14. Que gracioso lo exigente que sos conmigo (“disparado cualquier cosa”), cuando se te partieron los labios para anunciar con bombos y platillos un reportaje donde se dicen burradas grandes como una casa, tales como las que amable, y sobre todo piadosamente, ilustra CP.

    En mis recuerdos (puedo equivocarme) la primera y única persona a la que escuché hablar de la AUI fue a Carrió y su partido. A los Kirchner nunca. Y los vi resistirse a ella desde el gobierno hasta el momento en que iba a salir por ley y decidieron -mezquinamente- hacerlo ellos solos por decreto.


  15. Sr Ernesto: Yo no lo veo gracioso. Ahoro en su nuevo comentario es apropiado que diga “la unica persona que escuche hablar”. Eso es muy diferente de aseverar que el proyecto fue presentado por ella primero.
    Basta bucear por los diarios de ppios de siglo y vera lo qu ele digo. Por otro lado, el gobierno nunca estuvo en contra de la AUH, solo que fue responsable con el dinero del estado, cosa que otros gobiernos no lo fueron.

    Y la unica realidad es que, le guste o no, el gobierno que lo puso en oractica fue este. Y, aclaro, ese proyecto no habia sido ni siquiera tratado en comision, o sea que es falaz eso de “estaba por salir”…


  16. Finn: ya lo lei. Me parecio pobrisimo el analisis.


  17. Hay muchas cabezas de lata.


  18. Buenos días.

    Javier, me parece que en esto de aceptar ver lo que nos quieren mostrar los Kirchner perdemos de vista la realidad objetiva.
    Decís: “Y este gobierno, definitivamente no sale “a matar trabajadores”. En todo caso, lo correcto seria decir que sale a crearlos.”
    Y yo veo otra cosa en las calles, te paso algunos ejemplos concretos:
    http://argentina.indymedia.org/archives/archive_by_id.php?id=5195&category_id=34, una parte de la nota dice: “En la noche del jueves los gerentes de Kraft Food junto a los dirigentes de la UIA mantuvieron una reunión con el jefe de Gabinete nacional, Aníbal Fernández quien se comprometió a desalojar la planta.”
    Otro ejemplo:
    http://argentina.indymedia.org/news/2010/10/755778.php

    Sobre la Asignación Universal por Hijo: está claro que es una medida que tiene fuerte impacto en los sectores económico-sociales más bajos, pero sino va a acompañada de políticas realmente orientadas a un cambio social no sirve para más que coyunturalmente; se habla por ejemplo de la creación de escuelas y lo cierto es que una gran cantidad de escuelas públicas están hechas pedazos. Acá hay chicos que no tienen vidrios en las ventanas, no funciona la calefacción en las aulas, hay goteras, etc. ¿para que sirve meter a los chicos en la escuela sino están dadas las condiciones para que pueda estudiar? Me ha tocado dar clases de apoyo a chicos que cursan en escuelas públicas y el nivel académico que tienen es bajísimo, porque no están dadas las condiciones para que los chicos puedan estudiar. Y el problema creo que es ese: la plata está, solo que se destina a otros fines más lucrativos para los poderes de turno, y en eso los Kirchner no se diferencian de los demás.

    Por otro lado: “Los kirchner, usted tiene razón, son gente rica. Yo los analizo, o intento hacerlo, desde su pensamiento y obra de gobierno. Si lo hiciera desde su condición los estaría discriminando y no quiero caer en tal prejuicio de clase.”
    Esto es una falacia; veámoslo con un ejemplo: si tuvieras que contratar un contador para que administrara tus cuentas personales o de tu empresa, ¿verías solo sus características como profesional y no te importaría saber que el tipo es un ladrón y asesino en su vida particular? Además, eso de plantear que “son gente rica” es de nuevo no querer ver la realidad: son gente rica porque se enriquecieron como funcionarios públicos, robándole al estado.

    Por último: “Y acá se trata de lograr organizar el mundo de una manera que satisfaga a la mayoría e incluya a todos los que sea posible. Por ahora, debemos conformarnos con eso mi amigo.” No hay manera que en el capitalismo se satisfaga a la mayoría, y me gustaría saber si sostendrías esta frase si “esos que no son posible incluir” fueran muchos de los que vos amás.

    Saludos,

    Eche.


    • Sr. Eche,
      Solo quiero aclarar que la frase “esos que no son posible incluir” no fue utilizada por mi en ningún comentario. Me preocupa aclararlo porque jamás estaría de acuerdo con una declaracion así.

      Saludos a todos.
      Javier Blanco


  19. Eche, me surge una pregunta (aclaro que varias de las cosas que vos planteas yo las adhiero, y tal vez la diferencia sea la valoracion que cada uno hace de este proceso, mas que nada desde mi lado que lo analizo como “porceso hacia…”, esperando que muchas de las cosas que aun no me gustan se vayan mejorando y “proceso desde…”, es decir sin dejar de perder de vsita de donde venimos y que pais teniamos).

    la pregunta es: ¿Cual es la valoracion que haces de las decenas y decenas de personas (no solo politicos, sino tambien musicos, artistas, militantes de DSDHH, periodistas, etc), que, con un gran historial de compromiso en diferentes luchan, hoy apoyan (quien mas, quen menos) a este gobierno.

    ¿Son (somos) para vos todos comprados o ingenuos o comodos? Va sin animo de polemizar, solo me surgio esta cuestion.

    Abrazo,
    rome


  20. Pablo G. , Marcelo:
    Buenos días.
    Es evidente que miramos la realidad desde distintos lugares; veo en sus comentarios un lectura que se repite en todos los que apoyan a este gobierno y que tiene que ver con que ahora estamos mejor que en 2003 “y todas las cosas que se hicieron”.
    Yo creo que eso es conformarse, y no mirar realmente qué es lo que busca este gobierno “nacional y popular”. Por un lado no creo importante que países imperialistas tilden a la Argentina de país bananero, eso sería realmente lo que sucedería si este gobierno tomara medidas que se enfrentaran con sus intereses, cosa que no sucede porque, insisto, este gobierno no tiene nada de popular ni de revolucionario, solo toma medidas que le permiten mantenerse en el poder mientras va atacando a los otros poderes económicos. Estoy convencido de que en cuánto “no necesite del pueblo” va a mostrar la verdadera cara (como ya viene haciendo de a poco los últimos meses con las represiones que se vienen dando). Y no se alinea con ningún poder mediático ahora –lo hizo en su momento cuando lo necesitó- porque está claro que está construyendo un contrapoder mediático y económico, logrando una acumulación de poder cada vez mayor.

    Por otro lado: ¿para que quieren netbooks chicos que no tienen condiciones edilicias que les permitan estudiar? ¿de qué mejora hablamos en la salud pública si cada vez es menos pública (acá en el principal hospital público los bonos contribución ya no son opcionales y cada vez son más inaccesibles) y además los hospitales siguen hechos pedazos?
    Y sepan disculparme si soy escéptico del 7,7 % de desocupación, pero si así fuera no habría la cantidad de pobres que hay. Ni que hablar que estuve buscando trabajo hace seis meses y no había casi nada.
    Saludos,


    • Sr Eche, en el contexto que cité lo de “país bananero” significa un país poco confiable e impredecible. Y yo no me referia únicamente a paises de los llamados imperialistas. De haber mantenido el famoso “default”, de no haber mostrado un compromiso por pagar las deudas, hoy no hubiésemos establecido acuerdos con Kuwait y Turquía, paises tan escépticos y ricos como difíciles de seducir. Sin embargo, se han firmado más de 27 acuerdos que benefician a nuestro país.
      Con respecto al “conformismo”, le puedo asegurar que hasta que Argentina no se coloque a la altura de lo que permite su riqueza natural y humana no voy a estar conforme.
      Festejar los records históricos de producción, acumulación de reservas, disminución de desempleo y pobreza, aumento a los jubilados y docentes, etc no es ser conformista. Es reconocer que el país está funcionando.
      Otros presidentes devolvieron la banda presidencial habiendo dejado únicamente más deudas y postergación social.
      Ahora bien, usted insiste en que este gobierno reprime, ¿me puede decir qué represión llevó o viene llevando a cabo?.
      Saludos.


  21. En la gran mayoría de los casos los sujetos (artistas, músicos, “pensadores”) están cobrando unos buenos mangos del estado (alrededor de veinte lucas promedio), sin pagar impuestos con contratos ad-hoc. Y muchas veces solamente por mover los labios a favor del gobierno, y no hacer nada. No tienen autoridad para hablar, y hablan de la justicia social que no existe.

    Como la mayoría son zurdos y cínicos (no cómodos ni ingenuos, si todos comprados a cierto precio) hacen la vista gorda que no hacían en los noventa por temas menores, comparados con esos que deliberadamente silencian (cierran su ojete de hipócritas).


  22. Ultimo momento: echarri dejaría su contrato de 300 verdes con Telefé producciones para salir en 678 por “20 lucas promedio”. Mismo caso es el de Federico Luppi, León Gieco, el Indio Solari, Alejandro Dolina, étc, todos muertos de hambre que después de carreras de más de 30 años en lo suyo decidieron dejar fortuna y prestigio y salir a cerrar su ojete de hipócritas por “20 lucas promedio”.

    Entre todas las cosas que le faltan a este país, yo anotaría la falta de una derecha medianamente ilustrada.


    • Si.. lo de echarri tal vez se explique más por sus vinculos con la efedrina…

      el poder te copta con la plata, con las “carpetas” o por el poder mismo.


  23. (por otro lado el argumento es débil: que otros apoyen a este gobierno, por más gente notable que sean, no es un argumento de peso, puede ser un gobierno malo igual, pero la desautorización de “explicador” es burda, ingenua y tan llena de prejuicios -nótese el anacronísmo “zurdos” como insulto- que no podía dejar de señalarlo)


  24. Si, todo lo que quieras, lamentablemente es cierta.


  25. Dos de los que nombras (Federico Luppi y León Gieco) están cobrando, y bien por encima de lo que es el promedio.


  26. ¿Cuál es la izquierda ilustrada? ¿Los impresentables que nombraste? No sabés ni lo que es la ilustración.


  27. Javier, la frase ” “esos que no son posible incluir” habla de los que no nombrás pero que están implícitos en la frase dónde decís que “incluya a todos los que sea posible”.
    Es el mismo juego que hacen la mayoría de los kirchneristas, nombran lo que ven positivo de una medida y no se les ocurre nombrar lo que por detrás realmente hace el gobierno.
    Saludos


    • Sr. Eche,
      Entiendo su confusión pero las dos frases, si bien parecidas, no son iguales. La que yo utilice deja abierta la posibilidad de una inclusión total. La que usted utiliza y me adjudica asegura la existencia de personas no incluidas. Por eso yo use una y no la otra. Le pido, si no es mucho pedir, que cuando critique una frase mía, la transcriba textualmente, las tiene a mano, y luego haga la interpretación que mejor le parezca.

      ¿“lo que por detrás realmente hace el gobierno” ?. ¿Se arroga usted el derecho a la exclusividad sobre la realidad?. La realidad ¿es lo que usted dice que es?.

      Saludos a todos.
      Javier Blanco


  28. Pablo G., ¿el país viene funcionando bien para quiénes?
    Sin desconocer que la asignación universal es una medida que ayuda a los pobres eso no cambia de que siguen siendo pobres, que no tienen la más mínima posibilidad de acceder a una vivienda, que la mayoría no trabaja o trabaja en negro, o trabaja en blanco por salarios que no sirven para nada, que las escuelas están hechas pedazos (hubo tomas de escuelas y universidades en distintas partes del país en 2010 por este motivo entre otros), que se tienen que pasar seis horas en una sala de guardia para que las atienda un practicante (porque el precario sistema de salud “público” -que como ya dije de público tiene poco porque cada día aumentan más los bonos contribución OBLIGATORIOS- se sostiene con estudiantes que hacen prácticas). Que los trabajadores tenemos cada vez menos posibilidades de enfrentarnos con las patronales porque este gobierno progresista se encargó de empeorar nuestras condiciones laborales y defender a las empresas (como ejemplos fijate que paso en Kraft el año pasado en Bs. As.-de paso hay tenés un lindo ejemplo de la no represión K- y con CIVE en Córdoba), porque con la excusa de que bajamos del 10% de desocupación (un gran mentira) las empresas te echan y no pagan más la doble indemnización.
    Esas son todas situaciones objetivas, y para vos el país funciona bien. Tenemos distintas ideas de los que es un país que funcione bien.
    Saludos,


  29. Eche, si bien mi conocimiento no podria ser generalizado, hace bastante tiempos (dirias desde 2001), que vengo trabajando en diferentes barrios: Para ser mas especifico El faro, Marilo y ahora Obligado.
    El acceso a mejoras significativas en las viviendas se ha notado y mucho. Y el impacto de la AUH para que personas que vivian con techos hechos pelota o con piso de tierras, puedan mejorar sus viviendas, ha sido mas que fuerte.

    Es una pequeña realidad, que no se si se puede aplicar a todo el pais, pero que existe y la veo con is propios ojos.

    Otra: Ayer hable con un amigo (que hacia bastante que no hablaba), al que por detectarle una enferemedad en el oido y recibir certificado de discapacidad le han dado una vivienda (del plan federal de viviendas) en JC Paz.

    Por supuesto que el pais funciona mejor. eso no se si quiere decir bien, muy bien excelente o regular.
    Pero para llegar a un “bien” algun dia, al menos tiene que ir funcionanaod mejor. Las cosas que veo que se estan haciendo en los barrios de la mano de la municipalidad en san Miguel no la vi en todos los años que vivi en BV.

    Abrazo,


  30. Rome, fue con ánimo de polemizar lo que pusiste, y vale que así sea, pero a hacerse cargo de que esa es la intención, la discusión pero ya con una chicana.

    No, no creo que sean todos ingenuos, ni todos comprados, ni todos cómodos.
    Si estoy convencido que hay muchos comprados; como ejemplo están los periodistas de 678 que hacen el mismo circo que cualquier vulgar periodista de Clarin pero con otro dueño del circo, los K.
    En muchos artistas veo lo mismo que en algunas organizaciones sociales (como HIJOS o las Madres) que tuvieron con este gobierno una oportunidad de hacer justicia y a cambio de eso lo apoyaron; y no lo juzgo, lo entiendo, pero no acuerdo y creo que en algún momento cuando el gobierno muestre más explicitamente la hilacha van a tener que elegir de nuevo.

    La valoración (en realidad no sé si está es la palabra porque estoy aprendiendo a no referirme en términos personales sino políticos y valorar se refiere más a lo personal en este caso) que hago de quiénes apoyan a los K des-interesadamente -no los que se llenan los bolsillos o obtienen algún beneficio “extra” por eso- es la misma que vengo sosteniendo: creo que por algunas medidas tomadas por los K -asignación y ley de medios como principales banderas- esperan un cambio que a largo plazo no se va a dar porque estructuralmente los K no toman ninguna medida que nos acerque a un país socialmente más justo.
    Si así fuera habría políticas reales para defensa de los trabajadores y no represión cuando hay despidos y los obreros se defienden tomando sus lugares de trabajo o cortando rutas, habría políticas de vivienda y límites a los rentistas especuladores que nos chupan la sangre a los trabajadores que no tenemos la posibilidad de acceder a una vivienda propia, habría políticas serias de mejora de la salud. Las medidas tomadas por los K son un lavado de cara, por atrás hacen negocios para ellos y esto se demuestra en la acumulación de riqueza que se da en cada uno de los funcionarios K.
    Mientras no combatamos a esos parásitos no vamos a tener un país justo.
    Saludos precarizados,

    Eche.


  31. Me exprese mal. No quise decir que le escapaba al debate o la polemica (sino para que tendria un blog), sino que queria aclarar que aunque puediera sonar como, no era una chicana sino una pregunta sincera porque queria saber que pensabas al respecto.

    Tu respuesta guarda coherencia con lo que venis escrbiendo. Obviamente no la comparto. Creo que hay diferencia entre Sandra Russo (que abieramente dice que apoya al gobierno y que ningun periodista es objetivo y planta bandera en una posicion) y nelson castro (que dice ser objetivo y no tiene posicion.

    Cuando hablo de valorazion es la valorazion politica que uno hace de este proceso. Yo lo entiendo como proceso, se han dado pasos. Hay que ir por mas. Pero no dejo de ver que es un proceso. Y como en todo proceso hay que ver los cambios de a poco, como la vida de cada uno de nosotros.

    Si, es verdad que hay cosas que no pueden esperar. Y trato de aportar lo mio para eso. Pero, dado el sistema en el que estamos, la unica que queda para cambiar todo de cuajo es una revolucion, y no lo veo muy probable en estos dias. Bah eso parece.


  32. Pablo G. me olvidé de pasarte algunos ejemplos de la represión de los K que ya puse en un comentario más arriba:

    Y yo veo otra cosa en las calles, te paso algunos ejemplos concretos:

    http://argentina.indymedia.org/archives/archive_by_id.php?id=5195&category_id=34, una parte de la nota dice: “En la noche del jueves los gerentes de Kraft Food junto a los dirigentes de la UIA mantuvieron una reunión con el jefe de Gabinete nacional, Aníbal Fernández quien se comprometió a desalojar la planta.”
    Otro ejemplo:
    http://argentina.indymedia.org/news/2010/10/755778.php

    Otro ejemplo sería el de hace unos pocos días en Córdoba donde el gobernador (que es kirchnerista) mandó a reprimir brutalmente a los estudiantes por oponerse a una ley de educación provincial que entre otras cosas someta la educación a las necesidades de las empresas (esto es: ir acostumbrando a los pobres a respetar normas que luego van a tener cuando sean pseudoesclavos en las fábricas).

    Les dejo un video, luego sigan sosteniendo que este gobierno no reprime:

    Y aclaro, no soy del PTS ni estoy cerca, pero la imágenes hablan solas.

    Saludos,

    Saludos,


  33. Estimado Javier:

    Contesto tarde porque estuve una semana de vacaciones. El Nuevo Orden Mundial es algo más que el proyecto económico global de ciertas transnacionales. Y tiene un ala derecha (neoconservadora) y un ala izquierda (socialdemócrata o progresista). Ambas se pelean en cuestiones menores, que pueden ser económicas o culturales, pero son funcionales a la reingeniería global en lo fundamental. Y la izquierda progre es más funcional aún, porque comparte en un todo esa reingeniería en materia cultural. Eso estaba claro hace casi 40 años, cuando se fundó la Comisión Trilateral, pero hoy es evidente para cualquiera que se interese por el tema. Te recomiendo una visita por las páginas web “Noticias Globales” y “Notivida”. Tengo guardado un recorte del Diario La Nación del año 2003, en el que Néstor K y Cristina K aparecen junto a David Rockefeller y Cecil Rodhes, en el Council of Americas, una de las entidades vinculadas al Nuevo Orden Mundial. Nuevo Orden al que la masonería no es ajena y ya se sabe lo que le pasó al peronismo cuando jugó con esas cartas…Recordemos los casos de Teissare o Licio Gelli…Al Nuevo Orden Mundial también son funcionales católicos de derecha o de izquierda, lamentablemente…

    Fernando Romero Moreno


  34. Para ilustrar lo dicho… FRM ¿Qué pretende la ONU con la «globalización»? Por Michel Schooyans En la medida en que la ONU, influenciada por la New Age, desarrolla una visión materialista, estrictamente evolucionista del hombre, desactiva la concepción realista que está subyacente en la «Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948». Según esta visión materialista, el hombre, pura materia, es definitivamente incapaz de descubrir la verdad sobre sí mismo o sobre el sentido de su vida. De esta forma es reducido al agnosticismo de principio, al escepticismo y al relativismo moral. Los ¿por qué? no tienen sentido alguno; sólo importan los ¿cómo? Los términos «mundialización» y «globalización» son hoy en día parte del vocabulario corriente. Ambos conceptos se utilizan indistintamente para indicar que, en escala mundial, los intercambios se multiplicaron rápidamente, lo que se hace evidente en los sectores científicos, técnicos y culturales. La multiplicación de intercambios se tornó posible gracias a sistemas de comunicación más rápidos y eficaces. Dentro de este primer sentido corriente, los términos mundialización y globalización evocan la interdependencia de las sociedades humanas. Una crisis económica en los Estados Unidos, decisiones de la OPEP sobre el precio del petróleo, las tensiones entre palestinos e israelíes -para citar apenas algunos ejemplos- tienen repercusiones de carácter mundial. Nos vemos comprometidos, interpelados e incluso afectados por catástrofes que pasan lejos de nosotros, sentimos nuestra responsabilidad frente al hambre y la enfermedad en todo el mundo. Las propias religiones dialogan intensamente. Inclusive dentro de la Iglesia católica, las comunicaciones se intensificaron. Adquirimos así una aguda conciencia de que pertenecemos a la comunidad humana. En este primer sentido, habitual, hablamos de «integración». En lenguaje común se dice que «las distancias no cuentan más», que «los viajes aproximan a los hombres», que «el mundo se convirtió en una aldea». El mundo tiende a una mayor unidad. En principio deberíamos alegrarnos. Es natural que la nueva situación lleve a que se consideren nuevas estructuras políticas y económicas que procuren brindar respuesta a nuevas necesidades. Sin embargo, ello no puede realizarse a cualquier precio y de cualquier manera (1). Unificación política, integración económica Desde hace algunos años, el sentido de las palabras mundialización y globalización se hizo un poco más preciso. Por mundialización, se entiende ahora, la tendencia que lleva a la organización de un único gobierno mundial. El acento se coloca sobre la dimensión política de la unificación del mundo. En su forma actual, tal tendencia fue desarrollada por diversas corrientes estudiadas por los internacionalistas (2). En esta línea de pensamiento basta citar dos ejemplos. El primer modelo remonta al final de los años 60 y es de autoría de Zbigniev Brzezinski (3). Según esta visión, Estados Unidos debe reformular su tradicional mesianismo y asumir la conducción mundial. Deben organizar las sociedades políticas particulares tomando en cuenta una tipología que las clasifica en tres categorías según su grado de desarrollo. La mundialización se define aquí a partir de un proyecto hegemónico con una disyuntiva esencial imponer la Pax americana o sumergirse en el caos. Al final de los años ochenta surge otro proyecto mundialista, del cual Billy Brandt es uno de los principales artesanos. El Norte (desarrollado) y el Sur (en desarrollo) necesitan uno del otro; sus intereses son recíprocos. Resulta urgente tomar nuevas medidas internacionales para superar el abismo que los separa. Dichas iniciativas deben ser tomadas en el plano político; deben incidir prioritariamente sobre el sistema monetario, el desarme, el hambre. Según el «programa de supervivencia» del informe Brandt, es preciso crear «un mecanismo de vigilancia de alto nivel» que tendría por principal misión tornar a la ONU más eficaz, así como consolidar el consenso que la caracteriza (4). El concepto de mundialización que aparece aquí no se vincula de manera alguna a un proyecto hegemónico. Se sitúa en la tradición de la «internacional socialista». Sin duda, no se llega a recomendar la supresión de los Estados, pero la soberanía de estos debería limitarse y colocarse bajo el control de un poder mundial, si queremos garantizar la supervivencia de la humanidad. Al mismo tiempo en que el término «mundialización» adquiere una connotación esencialmente política, la palabra globalización adquiere una connotación fundamentalmente económica. La multiplicación de los intercambios y la mejora de las comunicaciones internacionales estimulan a hablar de una integración de los agentes económicos a nivel mundial. Las diversas actividades económicas serían divididas entre los diferentes Estados o regiones. El trabajo sería dividido a unos les corresponderían, por ejemplo, las tareas de extracción, a otros, aquellas de transformación. Finalmente, en la cúspide del sistema de toma de decisiones, se encontrarían aquellos avocados a las tareas de producción tecnológica y de coordinación mundial. Dicha visión de la globalización es francamente liberal. Sin embargo, con una cierta reserva aunque sean preconizadas de manera amplia la libre circulación de bienes y capitales, lo mismo no se da con respecto a la libre circulación de personas (5). Globalización y holismo En los documentos recientes de la ONU, el tema de la globalización surge con más frecuencia que el de la mundialización, no obstante ambos conceptos no son contradictorios ni compiten entre sí. La ONU incorpora las concepciones corrientes que acabamos de mencionar. Sin embargo, aprovecha la percepción favorable a la actual concepción de la globalización para someter esa palabra a una alteración semántica. La globalización es reinterpretada a la luz de una nueva visión del mundo y del lugar del hombre en el mundo. Esta nueva visión se denomina «holismo». Esta palabra, de origen griego, significa que el mundo constituye un todo, dotado de más realidad y más valor que las partes que lo componen. En ese todo, el surgimiento del hombre no es más que un avatar en la evolución de la materia. El destino inexorable del hombre es la muerte, desaparecer en la Madre-Tierra, de donde nació. El gran todo, llamémoslo así para simplificar, la Madre-Tierra, o Gaia, trasciende por lo tanto al hombre. Este debe doblarse a los imperativos de la ecología, a las conveniencias de la Naturaleza. La persona no solamente debe aceptar no destacarse más en el medio ambiente; sino que debe también aceptar no ser más el centro del mundo. Según dicha lectura, la ley «natural» no es más que aquella escrita en su inteligencia y en su corazón; es la ley implacable y violenta que la Naturaleza impone al hombre. La vulgata ecológica presenta al hombre como un predador, y como toda población de predadores, la población humana debe, de acuerdo con esta concepción, ser contenida dentro de los límites de un desarrollo sustentable. La persona, por lo tanto, no sólo debe aceptar sacrificarse hoy a los imperativos de Madre-Gaia, sino que también debe aceptar sacrificarse a los imperativos de los tiempos venideros. La «Carta de la Tierra» La ONU está en proceso de elaborar un documento muy importante sistematizando esa interpretación holística de la globalización. Se trata de la «Carta de la Tierra», de la cual innumerables borradores ya fueron divulgados y cuya redacción se encuentra en fase final. Dicho documento sería invocado no sólo para superar a la «Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948», sino también, según algunos, para reemplazar al propio Decálogo. Veamos, a título de ejemplo, algunos extractos de dicha Carta: “Nos encontramos en un momento crítico de la historia de la Tierra, el momento de escoger su destino… Debemos unirnos para fundar una sociedad global durable, fundada en el respeto a la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y la cultura de la paz…” “La humanidad es parte de un vasto universo evolutivo… El medio ambiente global, con sus recursos finitos, es una preocupación común a todos los pueblos. La protección de la vitalidad, de la diversidad y de la belleza de la Tierra es un deber sagrado…” “Un aumento sin precedentes de la población humana sobrecargó los sistemas económicos y sociales…” “En consecuencia, nuestra opción es formar una sociedad global para cuidar de la Tierra y cuidarnos los unos a los otros o exponernos al riesgo de destruirnos a nosotros mismos y destruir la diversidad de vida…” “Precisamos con urgencia de una visión compartida respecto de los valores básicos que ofrezcan un fundamento ético a la comunidad mundial emergente…” Las religiones y el globalismo Para consolidar dicha visión holística del globalismo, deben ser aplanados algunos obstáculos y elaborados ciertos instrumentos. Las religiones en general, y en primer lugar la religión católica, figuran entre los obstáculos que se deben neutralizar. Fue con ese objetivo que se organizó, dentro del marco de las celebraciones del milenio en septiembre del 2000, la Cumbre de líderes espirituales y religiosos. Se busca lanzar la «Iniciativa unida de las religiones» que tiene entre sus objetivos velar por la salud de la Tierra y de todos los seres vivos. Fuertemente influenciado por la New Age, dicho proyecto apunta a la creación de una nueva religión mundial única, lo que implicaría inmediatamente la prohibición a todas las otras religiones de hacer proselitismo. Según la ONU, la globalización no debe envolver apenas las esferas de la política, de la economía, del derecho; debe envolver el alma global. Representando a la Santa Sede, el Cardenal Arinze no aceptó firmar el documento final, que colocaba a todas las religiones en un mismo pie de igualdad (6). El pacto económico mundial Entre los numerosos instrumentos elaborados por la ONU respecto de la globalización, merece ser mencionado aquí el «Pacto mundial». En su discurso de apertura al Forum del Milenio, el Sr. Kofi Annan retomó la invitación que dirigiera en 1999 al Forum económico de Davos. Proponía «la adhesión a ciertos valores esenciales en los ámbitos de las normas de trabajo, de los derechos humanos y del medio ambiente». El Secretario General garantizaba que de esa manera se reducirían los efectos negativos de la globalización. Más precisamente, según Annan, para superar el abismo entre el Norte y el Sur, la ONU debería hacer un amplio llamado al sector privado. Se procuraba obtener la adhesión a ese pacto de un gran número de actores económicos y sociales compañías, hombres de negocios, sindicatos, Organizaciones de la sociedad civil. Dicho «Global Compact», o «Pacto mundial», sería una necesidad para regular los mercados mundiales, para ampliar el acceso a las tecnologías vitales, para distribuir la información y el saber, para divulgar los cuidados básicos en materia de salud, etc. Dicho pacto ya recibió numerosos apoyos, entre otros, de la Shell, de Ted Turner, propietario de la CNN, de Bill Gates e incluso de numerosos sindicatos internacionales. El «Pacto mundial» suscita, es obvio, grandes interrogantes. ¿Será que podremos contar con las grandes compañías mundiales para resolver los problemas que ellas hubieran podido contribuir a resolver hace mucho tiempo si lo hubiesen deseado? ¿La multiplicación de los intercambios económicos internacionales justifica la instauración progresiva de una autoridad centralizada, llamada a regir la actividad económica mundial? ¿De qué libertad gozarán las organizaciones sindicales si las legislaciones laborales, incorporadas al derecho internacional, deben someterse a los «imperativos» económicos «globales»? ¿Qué poder de intervención tendrán los gobiernos de los Estados soberanos para actuar en nombre de la justicia, en las cuestiones económicas, monetarias y sociales? Aún más grave a la luz de la precariedad financiera de la ONU, ¿no se corre el riesgo de que dicha organización sea víctima de una tentativa de compra por parte de un consorcio de grandes compañías mundiales? Un proyecto político servido por el derecho Sin embargo, es en el plano político y jurídico que el proyecto onusiano de la globalización se hace más inquietante. En la medida en que la ONU, influenciada por la New Age, desarrolla una visión materialista, estrictamente evolucionista del hombre, desactiva la concepción realista que está subyacente en la «Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948». Según esta visión materialista, el hombre, pura materia, es definitivamente incapaz de descubrir la verdad sobre sí mismo o sobre el sentido de su vida. De esta forma es reducido al agnosticismo de principio, al escepticismo y al relativismo moral. Los ¿por qué? no tienen sentido alguno; sólo importan los ¿cómo? La «Declaración» de 1948 presentaba la prodigiosa originalidad de fundar las nuevas relaciones internacionales en la extensión universal de los derechos humanos. Tal debería ser el fundamento de la paz y del desarrollo. Tal debería ser la base legitimando la existencia y justificando la misión de la ONU. El orden mundial debería ser edificado sobre verdades fundadoras, reconocidas por todos, protegidas y promovidas progresivamente a través de la legislación de todos los Estados. La ONU hoy desactivó esas referencias fundadoras. Hoy los derechos humanos no están más fundados en una verdad que se impone a todos y es por todos libremente reconocida la igual dignidad de todos los hombres. De aquí en adelante los derechos humanos son el resultado de procedimientos consensuales. Se argumenta que no somos capaces de alcanzar la verdad respecto de la persona, y que inclusive dicha verdad no es accesible o no existe. Debemos entonces entrar en acuerdo, y decidir, por un acto de pura voluntad, cuál es la conducta justa, ya que las necesidades de acción nos apremian. Pero no decidiremos refiriéndonos a valores que se nos imponen por la simple fuerza de su verdad. Vamos a comprometernos en un procedimiento de discusión y, después de escuchar la opinión de cada uno, adoptaremos una decisión. Esta decisión será considerada justa porque es el resultado efectivo del procedimiento consensual. Se reconoce aquí la influencia de John Rawls. Los «nuevos derechos humanos», según la ONU actual, surgirán a partir de procedimientos consensuales que pueden ser reactivados indefinidamente. No son más la expresión de una verdad inherente a la persona; son la expresión de la voluntad de aquellos que deciden. De aquí en adelante, mediante tal procedimiento, cualquier cosa podrá ser presentada como «nuevo derecho» de la persona derecho a uniones sexuales diversas, al repudio, a hogares monoparentales, a la eutanasia, mientras se aguarda el infanticidio, ya practicado, la eliminación de deficientes físicos, los programas eugenésicos, etc. Es por dicha razón que en las asambleas internacionales organizadas por la ONU, los funcionarios de esta organización se empeñan en llegar al consenso. De hecho, una vez adquirido, el consenso es invocado para hacer que se adopten convenciones internacionales que adquieren fuerza de ley en los Estados que las ratifican. Un sistema de derecho internacional positivo Ese es el núcleo del problema colocado por la globalización según la ONU. A través de sus convenciones o de sus tratados normativos, esta organización está dispuesta a articular un sistema de derecho supra–estatal, puramente positivo, que lleva una fuerte influencia de Kelsen (7). El objeto del derecho no es más la justicia sino la ley. Una tendencia fundamental se observa cada vez más las normas de los derechos estatales no son válidas si no son validadas por el derecho supra-estatal. Como Kelsen anticipara en su célebre Teoría pura, el poder de la ONU se concentra de manera piramidal. Todos, individuos o Estados deben obedecer la norma fundamental surgida de la voluntad de aquellos que definen el derecho internacional. Dicho derecho internacional puramente positivo, libre de toda referencia a la declaración de 1948, es el instrumento utilizado por la ONU para imponer al mundo la visión de la globalización que debería permitirle colocarse como superestado. Un tribunal penal internacional Al controlar el derecho -colocándose, de manera definitiva, como la única fuente del derecho y pudiendo a todo momento verificar si ese derecho es respetado por las instancias ejecutivas-, la ONU entroniza un sistema de pensamiento único. Se constituye entonces un tribunal tallado para su sed de poder. De esta manera, crímenes contra los «nuevos derechos» del hombre podrían ser juzgados por la Corte Penal Internacional, fundada en Roma en 1998. Por ejemplo, en el caso en que el aborto no fuera legalizado en un determinado Estado, este último podría ser excluido de la «sociedad global»; en el caso en que un grupo religioso se opusiese a la homosexualidad, o a la eutanasia, dicho grupo podría ser condenado por la Corte Penal Internacional por atentar contra los «nuevos derechos humanos». La «gobernancia» global Estamos, por lo tanto, frente a un proyecto gigantesco, que ambiciona realizar la utopía de Kelsen, con el objeto de «legitimar» y montar un gobierno mundial único, en el cual las agencias de la ONU podrían transformarse en ministerios. Es urgente -nos aseguran- crear un nuevo orden mundial, político y legal, y es preciso apurarse para encontrar los fondos para ejecutar el proyecto. Dicha gobernancia mundial ya fue desarrollada en el informe del PNUD de 1994. El texto, escrito por Jean Tinbergen, premio Nobel de economía (1969), evidencia ser un documento encomendado por y para la ONU. Citamos a continuación algunos extractos (8). Los problemas de la humanidad ya no pueden ser más resueltos por los gobiernos nacionales. De lo que necesitamos es de un gobierno mundial. La mejor manera de conseguirlo es reforzar el sistema de las Naciones Unidas. En ciertos casos eso significaría la necesidad de cambiar el papel de las agencias de las Naciones Unidas, que de consultivas pasarían a ser ejecutivas. Así, por ejemplo, la FAO se transformaría en el Ministerio Mundial de la Agricultura; UNIDO se tornaría en el Ministerio Mundial de la Industria, e ILO en el Ministerio Mundial de Asuntos Sociales. En otros casos, serían necesarias instituciones completamente nuevas. Estas podrían incluir, por ejemplo una Policía Mundial permanente que podría citar naciones a comparecer delante de la Corte Internacional de Justicia, o delante de otras Cortes especialmente creadas. Si dichas naciones no respetan las decisiones de la Corte, sería posible aplicar sanciones, tanto militares como no militares. Sin duda, cuando cumplen bien su papel, los Estados protegen a sus ciudadanos, se esfuerzan en hacer respetar los derechos del hombre y utilizan para ese fin los recursos apropiados. Actualmente, en los ambientes de la ONU, la destrucción de las naciones aparece como indispensable para alcanzar el objetivo de extinguir definitivamente la concepción antropocéntrica de los derechos humanos. Eliminando ese cuerpo intermediario que es el Estado nacional, además de debilitar la sociedad civil, se eliminaría la subsidiaridad pues sería constituido un Estado centralizado. El camino estaría abierto para la llegada de los tecnócratas globalizantes y otros aspirantes a la «gobernancia» mundial. Reafirmar el principio de subsidiaridad En efecto, el derecho internacional positivo es el instrumento utilizado por la ONU para organizar la sociedad mundial global. Bajo el disfraz de la globalización, la ONU organiza en su beneficio la «gobernancia» mundial. Bajo el disfraz de «responsabilidad compartida», ella invita a los Estados a limitar su justa soberanía. La ONU globaliza presentándose cada vez más como un superestado mundial. Tiende a gobernar todas las dimensiones de la vida, del pensamiento y de las actividades humanas, ejerciendo un control cada vez más centralizado de la información, del conocimiento y de las técnicas; de la alimentación, de la salud y de las poblaciones; de los recursos del suelo y del subsuelo; del comercio mundial y de las organizaciones sindicales; en fin y sobre todo de la política y del derecho. Exaltando el culto neopagano a la Madre–Tierra, priva al hombre del lugar central que le reconocen las grandes tradiciones filosóficas, jurídicas, políticas y religiosas. Delante de esta globalización construida sobre cimientos de arena, es preciso reafirmar la necesidad y la urgencia de fundar la sociedad internacional en el reconocimiento de la igual dignidad de todas las personas. El sistema jurídico que predomina en la ONU torna dicho reconocimiento estrictamente imposible, pues hace que el derecho y los derechos del hombre surjan de determinaciones voluntarias. Es preciso, por lo tanto, reafirmar la primacía del principio de subsidiaridad tal como debe ser correctamente comprendido. Esto significa que las organizaciones internacionales no pueden expoliar a los Estados, ni a los cuerpos intermedios ni en particular a la familia, de sus competencias naturales y de sus derechos, sino que, al contrario, deben ayudar a ejercerlos. La Iglesia no puede dejar de oponerse a dicha globalización, que implica una concentración de poder que exhala totalitarismo. Delante de una «globalización» imposible, que la ONU se esmera en imponer alegando un «consenso» siempre precario, la Iglesia debe aparecer, semejante a Cristo, como señal de división (9) No puede endosar ni una «unidad» ni una «universalidad» que estuvieran encima de las voluntades subjetivas de los individuos o impuestas por alguna instancia pública o privada. Frente al surgimiento de un nuevo Leviatán, no podemos permanecer callados ni inactivos ni indiferentes. NOTAS (1) Para una discusión más amplia de los temas abordados en esta comunicación, referirse a nuestro libro La face cachée de l”ONU, Paris, Editions Le Sarment/Fayard, 2000. (2) Ver a ese propósito, HARDT Michael y NEGRI Antonio, Empire, Cambridge, Massachussets, Harvard University Press, 2000. (3) BRZEZINSKI Zbigniev, Between two ages. America”s Role in the Technetronic Era, Harmondswot, Penguin Book Ltd., 1970. (4) Cfr. North–South A Programme for Survival, Londres, Pan Books World Affairs, 1980, especialmente el capítulo 16, págs. 257–266. (5) Entre los primeros teóricos modernos de esa concepción, podemos mencionar Francisco de Vitoria (con su interpretación de la destinación universal de los bienes) y Hugo Grotius (con su doctrina de la libertad de navegación). (6) Fue en esa ocasión que la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó su declaración Dominus Iesus. (7) Cfr. KELSEN Hans, Théorie pure du droit, traducción para el francés de Charles Eisennman, Paris, LGDJ, 1999. (8) Dicho texto se encuentra en Human Development Report 1994, publicado por el PNUD, New York Oxford, 1991, la cita está en la pág. 88. (9) Cfr. Lc 2, 33s; 12, 51–53; 21, 12–19; Mt 10, 34–36; 23; 31s; Jn 1, 6; 1 Jn 3, 22–4, 6. ——————————————————————————– Traducción Doctora Beatriz de Gobbi. Publicado por el Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana [http//www.imdosoc.org.mx] (*) Michel Schooyans es profesor emérito de la Universidad de Lovaina, miembro de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales, consultor del Pontificio Consejo Justicia y Paz y del Pontificio Consejo para la Familia. El nuevo orden mundial y la seguridad demográfica Mons. Michel Schooyans* Las expresiones políticas y no políticas de este imperialismo no son más que las consecuencias perceptibles de esta antropología. Esto nos va a llevar a aclarar la dimensión totalitaria de este imperialismo, cuyos efectos todavía no se han mostrado en su totalidad. Para analizar la génesis de este imperialismo que está naciendo ante nuestros ojos, vamos a partir de la ideología de la seguridad nacional. Hacia la globalización Desde el final de la guerra de 1939-1945, la diplomacia norteamericana ha estado grandemente dominada por el tema de los “dos bloques”. Con ciertas variaciones de acento, este tema fundamental aparece bajo las etiquetas de guerra fría, enfrentamiento Este-Oeste, zona de influencia, coexistencia pacífica, deshielo, distensión, etc. Mas, con motivo de la crisis petrolífera de 1973, algunos círculos norteamericanos empiezan a percibir la importancia de otra división, la división Norte-Sur. El congreso de Bandung, en 1955, presentaba ya el aspecto de un manifiesto y, poco a poco, los CNUCED y las conferencias en la cumbre de países no alienados se imponen a la atención de los países industrializados: desde Ginebra (1964) a Belgrado (1989), se ha recorrido un camino apreciable. Durante todo este tiempo, el diálogo Norte-Sur se organiza y se institucionaliza; los países del Tercer mundo reivindican un Nuevo orden internacional. En una obra publicada en 1970, Zbigniev Brzezinski había ya atraído la atención sobre el tema 1 La crisis petrolífera de 1973 juega el papel de un catalizador: si los países productores de petróleo pueden organizarse y amenazar las bases de la economía de los países industrializados, ¿qué ocurrirá si los países pobres productores de materias primas deciden ponerse de acuerdo e imponer sus condiciones a los países ricos? Para conjurar el peligro, David Rockefeller, utilizando por cierto las tesis de Brzezinski, transpone a la división Norte-Sur las recomendaciones que su hermano había aplicado antes a la división Este-Oeste. Y lo que es más importante, generaliza además, al conjunto del mundo, una visión cuyo alcance, en 1969, estaba limitado, provisionalmente, al continente americano. Desde esta perspectiva, David Rockefeller, respondiendo a una sugerencia explícita de Brzezinski, organiza la “Comisión Trilateral”: los EE.UU., Europa occidental y el Japón deben ponerse de acuerdo frente al Tercer mundo, que parece querer organizarse y del que dependen los países industrializados para importar materias primas y energía, y para dar salida a sus productos 2. Y el Tercer mundo está en plena expansión demográfica. La amenaza que pesa sobre la seguridad de los países ricos proviene, según ellos, de los países pobres. Las economías dependen ahora unas de otras, los pases ricos no deben devorarse entre sí, deben al contrario respaldarse; deben preservar e incluso acentuar sus privilegios. Las empresas multinacionales aparecen aquí como un mecanismo esencial del sistema global de la dominación; llevan a cabo una industrialización que al mismo tiempo se encargan de limitar. Gracias a los centros de decisión e la metrópolis, hacen posible el control de los costos de mano de obra. Mantienen un chantaje basado en la amenaza del traslado de fábricas, en caso de que consideren exorbitantes las reivindicaciones de los trabajadores locales. Organizan la competencia y, al mismo tiempo, la controlan, ya que las relaciones de competencia quedan limitadas al mundo de los trabajadores, entre los que las desigualdades de retribución constituyen, a nivel mundial, un factor de división que hay que alimentar para seguir dominando. En suma, las multinacionales velan sobre sus mercados, protegen, en caso necesario, sus oligopolios, y vigilan y, en ocasiones, frenan el desarrollo económico de las naciones satélites. Por su parte, la investigación científica deberá intensificarse y concertarse para garantizar el mantenimiento de un avance constante y decisivo con respecto a los países menos desarrollados. La alta tecnología será exportada con gran parsimonia, para que los países más avanzados en el camino del desarrollo no puedan competir con la producción sofisticada cuyo monopolio quieren conservar celosamente los países de la era postindustrial. ¡Multimillonarios de todos los países, uníos! Se trata de construir un nuevo orden mundial, de tipo corporativista, lo que se ha hecho urgente -se asegura- en razón de la interdependencia de las naciones. Pero lo que sucedía ya a escala panamericana, se produce ahora a escala mundial: se pasa rápidamente de la interdependencia a la dependencia. Todos los países, en efecto, no presentan un mismo nivel de desarrollo; en razón de su presencia y compromisos en todo el mundo, los EE.UU. se consideran con derecho a arrogarse una misión de liderazgo mundial. A esta misión deben asociarse las naciones ricas y las clases ricas del mundo entero; la seguridad, su propia seguridad, debe constituir la preocupación común y predominante de los ricos. Esta preocupación justifica, por su parte, la constitución de un frente común mundial, una unión sagrada, si quieren conservar sus privilegios. Con respecto a este imperativo de seguridad común, todos los factores de divergencia entre ricos no tienen sino una importancia relativa o incluso secundaria. Este frente común mundial sólo podrá articularse a partir de los EE.UU. y bajo su liderazgo. En razón de su desarrollo y de su riqueza, Europa occidental y Japón serán asociados, a título de aliados privilegiados, a la empresa de seguridad común. Todo ese bloque constituido por las naciones ricas deberá esforzarse en controlar el desarrollo en el mundo en general. La austeridad ha dejado de ser una virtud: es un deber. Frenar el crecimiento, frenar la capacidad de producción y practicar el maltusianismo económico se imponen tanto más -se nos dice- cuanto que hay que proteger el entorno amenazado por la contaminación. Y así, la justificación teórica del “crecimiento cero” vio la luz en 1972 en el Informe Meadows, y ha sido difundida por el Club de Roma, empresas ambas generosamente financiadas por el grupo Rockefeller3. Los países comunistas tampoco deberían quedar al margen de este proyecto de seguridad global. China merece una atención excepcional. Está probado -como ya hemos visto 4- que la despiadada política demográfica llevada a cabo en China popular ha sido apoyada e incluso estimulada por algunos círculos norteamericanos y occidentales inquietos por la aparición de un nuevo “peligro amarillo”. Los países del Tercer mundo deberán, pues, aceptar un programa “global”. Como los países ricos necesitan sus recursos, estos países en vías de desarrollo no podrán sentirse irritados o escandalizados por el mantenimiento de antiguos métodos de explotación. Tendrán que admitir que su desarrollo habrá de hacerse bajo control; llegado el caso, podrá alabarse la virtud del compañerismo” podrán, por ejemplo, transferirse a su territorio algunas industrias contaminantes, declaradas indeseables en los países desarrollados. En cualquier caso, habrá que impedir que se organicen para esquivar la vigilancia de las naciones poderosas. De todas maneras, al igual que existen límites para el crecimiento económico, también los hay para el crecimiento político. Así lo subrayaba Samuel P. Huntington en un Informe para la Comisión trilateral sobre la gobernabilidad de las democracias: “Hemos tenido que reconocer que existen límites potencialmente deseables para el crecimiento económico. E igualmente, en política, existen unos límites potencialmente deseables para la extensión de la democracia política.”5 Estamos, pues, ante una formulación de alcance mundial del antiguo mesianismo norteamericano. Pero es indispensable señalar lo que esta formulación tiene de esencialmente nuevo y original: este mesianismo pretende, en efecto, atraerse el concurso no sólo de las naciones más ricas, sino también de las clases ricas de las sociedades pobres. Se pone de relieve, ante los ricos del mundo entero, que los pobres constituyen una amenaza potencial o incluso actual para su seguridad. De lo que se trata, en primer lugar es, desde luego, de proteger la seguridad de los EE.UU. o, más exactamente, de los ricos de los EE.UU.; pero también de la seguridad de los ricos de todos los países, a quienes se invita a constituir, bajo la dirección de los Estados Unidos, una unión sagrada cuya razón de ser y objetivo es el contener el despegue de la población pobre: “¡Multimillonarios de todos los países, uníos!” Así reinterpretada, la doctrina de la contención resurge como el Fénix renace de sus cenizas. Son las tesis principales de esta doctrina las que inspiran el proyecto universalista actual de los EE.UU. Europa occidental y Japón están asociados de manera especial a este proyecto a título de cómplices y de objetivos al mismo tiempo. Una élite dominante internacional La preocupación por la seguridad debe ser global. La seguridad, cuyo ámbito se dividía en varias partes, se percibe a partir de ahora como un todo: la seguridad es primeramente demográfica. Esta nueva doctrina exige la utilización de instrumentos de acción eficaces. Estos instrumentos son de orden político, educativo, científico, económico y tecnológico. La libertad de iniciativa de las universidades y centros de investigación será orientada o incluso anulada, y su función crítica será muy disminuida. Las subvenciones estarán subordinadas a la complacencia con la que dichos organismos acepten plegarse a unos programas de investigación definidos por la minoría dominante 6. Esta minoría concederá una gran importancia al estudio de los problemas ecológicos, pues de ese modo será posible convencer a los países satélites para que se resignen a la austeridad o a la pobreza: “Small is beautiful” 7. Esta misma minoría financiará las investigaciones sobre la reproducción, la fecundidad y la demografía, con el fin de desactivar la llamada “bomba P” Las universidades, convertidas en “repetidores”, junto con los medios de comunicación, se encargarán de difundir por todo el mundo, dramatizándolas, las tesis maltusianas, tras las que se ocultan los intereses de las clases ricas 8. El programa de acción será conciso. Se pondrá de relieve la escasez de materias primas y la fragilidad del medio ambiente. Estos datos serán presentados como necesidades determinadas por la naturaleza, y el volumen de la población habrá de calcularse necesariamente de acuerdo con estos datos. De esta forma se reúnen las condiciones fundamentales que caracterizan objetivamente a un régimen de tipo fascista. Para Juan Bosch, el “pentagonismo” era la explotación del pueblo norteamericano por una minoría norteamericana 9. En la actualidad, el pentagonismo se ha universalizado y la minoría dominante se ha internacionalizado. Esta minoría estará constituida por “personas con recursos”, que se sentirán halagadas al ser admitidas en grupos “informales”, más o menos conocidos (como el grupo de Bilderberg, la Trilateral o el Club de Roma) u otros menos fácilmente identificables. Esta minoría se arrogará la misión de regentar el mundo y tendrá bajo control a todo un cuerpo internacional de intelectuales, ya sean cómplices o utilizados como instrumentos involuntarios, pero en todo caso poco clarividentes. No será necesaria la constitución de instituciones complejas, ni conseguir funciones representativas o cargos ejecutivos: una vez que haya adoptado la ideología de la seguridad demográfica, esta “élite” se apresurará a recurrir, con gran aplicación, a la táctica de la infiltración. Un proyecto tan global y totalizador requiere necesariamente unos dispositivos jurídicos y políticos apropiados. En cuanto una “élite” acepta su propia “colonización ideológica”, esta misma “élite” se separa del pueblo y pasa a ser capaz de todas las abdicaciones. A partir de entonces, puede ser utilizada como repetidor de un centro de poder de un tipo totalmente nuevo, que evocaremos para terminar. Del Estado al Imperio totalitario El imperio que está ahora construyéndose no tiene, en efecto, precedente alguno en la historia. El fascismo, el nazismo y el comunismo soviético son ejemplos perfectos de totalitarismos. En estos tres casos, el Estado transciende al ciudadano; es el enemigo del yo en todas sus dimensiones: física, psicológica y espiritual 10. Requiere de los individuos una sumisión perfecta y exige, si lo considera oportuno, que se le sacrifique la vida. Este Estado somete el matrimonio, la procreación, la familia y la educación a un control muy estricto. Más concretamente, la familia queda sometida a una vigilancia particular, pues en ella es donde se forman las bases de la personalidad del niño. El Estado totalitario que conocemos en la historia actual se esfuerza, pues, en sustraer al niño de la influencia familiar y le proporciona una educación integral. Este Estado inhibe la capacidad personal de juicio y de decisión; instaura una policía de ideas; culpabiliza y adoctrina, desprograma y reprograma. Impone una nueva ideología, organiza el culto del jefe e instituye una nueva religión civil. La experiencia totalitaria se origina dentro de un Estado particular que se convierte en trampolín de un proyecto imperialista. La misión este Estado particular será definida y `legitimada’ mediante la ideología totalitaria. El Estado particular no sólo es conocido, sino enaltecido. Y finalmente, una ideología supuestamente científica precipita en las tinieblas del oscurantismo a los que no se adhieran a la misma. El proyecto imperialista y totalitario que está tomando cuerpo ante nuestros ojos incrédulos presenta unas características totalmente asombrosas si se le compara con las que marcaron los sueños imperiales de Mussolini, Stalin o Hitler. Este imperio naciente tiene de increíble que no procede esencialmente de las ambiciones de hegemonía de un Estado particular. Tampoco es la emanación de una coalición de Estados y, lo que es más, como ya hemos visto, le vienen muy bien las desigualdades, e incluso las divisiones entre naciones y hasta se ingenia en sacar partido de ellas. El imperio que está construyéndose es un imperio de clase que emana del consenso establecido, por encima de las fronteras, por la internacional de la riqueza. Por tanto, en ausencia de un Estado de contornos visibles, en el marco de este imperialismo de clase, nadie sabe quién decide ni quién es responsable. El lenguaje parece totalmente desconectado del sujeto que lo produce; todo es anónimo, impersonal y secreto. El productor del mensaje ideológico está oculto. No cabe, pues, someter el discurso al juicio personal: está listo para el consumo: frío, objetivo e imperativo. Evidentemente, aún cuando estén ocultos, el discurso es producido por sujetos, y éstos lo producen con destino a otros sujetos llamados a consumirlo. Pero si el sujeto productor de la ideología rompiera el secreto que le ampara, no podría seguir reivindicando la impersonalidad y la objetividad puras. La dimensión subjetiva, utilitaria, interesada, hipotética de su discurso se pondría inmediatamente de manifiesto. El alcance supuestamente universal de su discurso, al igual que las pretensiones `científicas’ con que se reviste, aparecerían en seguida como lo que son: un engaño. El productor de ideología debe, pues, guardar el secreto: es omnipresente, pero inaprehensible. De este modo, el secreto mismo introduce una falsedad en el núcleo del discurso. No existe diálogo entre personas que intercambian libremente sus juicios y sus proyectos con voluntad de claridad. Uno de los interlocutores quiere permanecer en la sombra y quiere que el destinatario de su discurso ignore su identidad y sus intenciones. Todo discurso está, pues, desde un principio, marcado por la voluntad de engaño de la persona que lo emite. El lenguaje, que debería ser el prototipo de la mediación entre personas, se convierte en el medio por excelencia de la posesión de los demás. Como el sujeto productor de discursos no dice nunca quién es realmente, todo lo que dice está tachado de disimulo y engaño. Sus palabras se transforman en instrumentos de agresión contra la inteligencia y la voluntad de los destinatarios de las mismas. Este discurso violenta a las personas que lo reciben, reduciéndolas a la condición de receptáculos pasivos de una verdad venida de fuera, de depositarios de un saber alienado, alienante y hasta esotérico. De un saber supuestamente científico, cuya revelación ha sido hecha a sus iniciados, según éstos creen, gracias a su competencia, de un saber que les procura las bases del papel mesiánico que les corresponde para abrir por fin a la sociedad humana el camino de la felicidad… Pues ¿qué nuevos territorios quedan todavía por conquistar? Las nuevas fronteras del imperialismo ya no son físicas; coinciden con las de la humanidad entera. No basta decir que hay que alienar al hombre, o que hay que poseerlo en todas las dimensiones de su yo. Lo que hay que hacer emerger es un hombre nuevo, completamente purgado de sus creencias pasadas, de su moral sexual, familiar, social, de su creencia en el valor personal de cada hombre y de su creencia en Dios, sobre todo en un Dios que se revela en la historia con el fin de asociar al hombre a su designio de creación, de salvación y de amor. Nos encontramos así, en el nuevo imperialismo, ante la tercera característica del totalitarismo. El nuevo imperialismo, como vimos antes, no emana de un Estado particular, sino de la clase internacional de los ricos y pudientes. En cambio, como ya hemos dicho, este nuevo imperialismo está desprovisto de un “duce” o “jefe”, pues los que lo fomentan cuidan de no dejarse ver. En cuanto al tercer punto, sin embargo, vamos a ver que la nueva clase imperial vuelve a las fuentes de la tradición totalitaria clásica: divulga una ideología donde se encuentra, según ella, el fundamento de su `legitimidad’. La ideología de la seguridad demográfica La ideología en cuestión es la ideología de la seguridad demográfica 11. Según palabras de Marx, la ideología presenta siempre una imagen invertida de la realidad y procede siempre de una falsa conciencia. La ideología esconde siempre los intereses de sus autores. Los juicios que emite, y que constituyen la textura misma de la ideología, no pasan de ser hipotéticos. Y lo son incluso en dos sentidos: deben responder a una doble condición, que corresponde, a su vez, a la doble función que se espera de la ideología. Debe, por un lado, disimular ante los ojos de los autores de la ideología las verdaderas razones de su propio discurso. La ideología está aquí al servicio de la mala fe del ideólogo. Concretamente, la ideología de la seguridad demográfica es una intelectualización que disimula, ante los ojos de la misma clase imperialista, las verdaderas razones que motivan su conducta e inspiran su discurso. Por otro lado, esta ideología tiene por función el seducir a los que se invita -o fuerza- a adoptarla. Las mujeres que se hace abortar y los pobres a los que se esteriliza son `programados’ para que hagan suyo el punto de vista que sobre ellos tienen los que desean su alienación. De esta forma, la ideología de la seguridad demográfica significa el inicio de una doble perversión. Del lado de sus autores, engendra la doblez; son ellos las primeras víctimas de la racionalización que confeccionan. Y como le colocan a su construcción ideológica la etiqueta de la ciencia, se impiden el ir a buscar fuera de su propia construcción la luz que podría sacarles de la prisión espiritual que fabrican para otros, pero en la que ellos mismos se encierran. Del lado de los destinatarios, engendra el consentimiento a la propia sumisión y les confirma en su alienación. Hasta el presente, nos encontramos ante la más peligrosa ideología imperialista totalitaria que ha conocido el mundo. ¿Una nueva humanidad? Pero esto no es todo. La perversión esencial de esta ideología, de que son víctimas tanto sus autores como aquellos a los que va dirigida, es que procede por antífrasis: al mal le llama bien. Se niega la trasgresión de la ley moral; la conciencia individual sólo puede referirse a sí misma o, más exactamente, a los intérpretes autorizados de la trascendencia social que le dicen lo que puede desear o debe querer. Esta ideología sirve de fundamento a las instituciones políticas y jurídicas que le sirven .El derecho, por ejemplo, que debería, por definición, aplicar sus esfuerzos a la instauración de la justicia para todos, es objeto de una manipulación ideológica en provecho de la minoría dominante constituida por la internacional de la riqueza. Mas si, como individuos, los miembros de la minoría dominante son generalmente inaprehensibles, no por ello es imposible hacerse una idea bastante clara sobre el espíritu que les anima. La identidad de esta nueva clase imperialista puede determinarse fácilmente remontando desde la ideología que produce y desde los destinatarios de la misma. El discurso ideológico de la nueva clase imperialista tiene un contenido bastante burdo. Empieza afirmándose como principio el acontecimiento liberador de la muerte de Dios. Este principio es `liberador’ se nos dice, porque Dios impide la autonomía del hombre y su felicidad. Así pues, Dios debe morir, e incluso hay que ayudarle a morir, para que el hombre pueda vivir y tomar por fin su destino entre sus solas manos. Cumplida esta condición, la nueva humanidad puede nacer, y de este parto deben ocuparse los iniciados. En este nacimiento, el papel de algunos médicos `ilustrados’ será determinante y, al mismo tiempo, contradictorio. A ellos corresponderá el denunciar las `creencias pasadas’, `precientíficas’, así como los `tabús’ que acompañan a dichas creencias. Son ellos quienes definirán esta tarea, pero su misión se fundará sobre la afirmación e esos mismos postulados 12. Necesitan una ideología para `legitimar’ su papel, pero son ellos los que definen el contenido de dicha ideología. Los tecnócratas médicos que regentan el nuevo imperio no se avergüenzan de semejante petición de principio. Pretenden que el objetivo que ha de procurarse a toda costa es la seguridad demográfica, pero es el imperativo de la seguridad demográfica el que se supone que funda la `legitimidad’ de la tecnocracia. Con el apoyo valeroso de los demógrafos, los tecnócratas se disponen a asistir a la humanidad en el parto del `sentido’ de que su evolución es portadora. Están llamados a ejercer una nueva medicina: una medicina del cuerpo social más que del individuo 13. Una medicina que consiste en administrar la vida humana como se administra una materia prima; en constituir una nueva moral basada sobre el nuevo sentido de la vida; en penetrar en la política con el fin de engendrar una sociedad nueva; en derruir la concepción tradicional de la familia disociando, con una eficacia total, la dimensión amorosa y la dimensión procreadora de la sexualidad humana; en transferir a la sociedad la gestión de la vida humana, desde la concepción a la muerte; en proceder, con ello, a una selección rigurosa de los que serán autorizados a transmitir la vida: temas todos ellos que han sido dolorosamente experimentados en la historia, incluso reciente, pero que aquí se reactivan con energía y se integran en un cuadro lúgubre y mortífero. Y en estos temas predominantemente neomaltusianos vienen a injertarse otros temas maltusianos clásicos. La felicidad de la sociedad humana -se nos dice- exige no sólo una selección cualitativa; requiere igualmente la determinación de unos límites cuantitativos. “Nosotros sabemos” que los recursos disponibles son limitados, y que una planificación realmente eficaz de la población mundial es condición indispensable para la supervivencia de la humanidad. “Nosotros sabemos” que esta necesidad es particularmente urgente en el Tercer mundo, donde puede observarse una trágica desproporción entre los recursos vitales y el crecimiento de la población. Una nueva religión civil La ideología imperialista pretende ser una ideología de oclusión de toda trascendencia que no sea la trascendencia social. El discurso en que se presenta es estrictamente hipotético, en el sentido que ha sido explicado más arriba: es el reflejo de la voluntad de los que lo emiten 14. Tiene una función utilitaria, pero no tiene valor de verdad. Es útil para los que lo emiten y se presenta como un lenguaje universal; pero es la imagen invertida de los intereses particulares de los ricos y de los poderosos. No tiene ningún valor de verdad porque, en su principio mismo, se refugia en el aislamiento: el pensamiento se elabora en recintos cerrados al mundo exterior. Es la expresión más reciente de la antigua tradición cientificista, con una formulación orientada en provecho de las ciencias biomédicas. Sólo los métodos de esas ciencias pueden proporcionarnos -se nos asegura- unos conocimientos ciertos, y sólo estas ciencias pueden aportar al hombre la respuesta a sus interrogantes más radicales. Este discurso cientificista ignora toda posible búsqueda filosófica -y con mayor razón teológica- de la verdad del hombre, la sociedad y el mundo. En particular, queda excluido todo discurso sobre un ser trascendente extramundano. La idea misma de una referencia creadora común a todos los hombres es declarada a priori sin sentido: es inútil considerarla siquiera. De ahora en adelante, una vez reconocida la muerte del padre, la fraternidad deja de ser posible y no hay una participación en una existencia recibida de un mismo creador. Sólo existe la voluntad pura. La sociedad se declara trascendente: una nueva religión civil ha nacido, un nuevo ateísmo político, un nuevo reino, cuyas divinidades paganas llevan por nombre poder, eficacia, riqueza, posesión y saber. Los que son ricos, sabios y poderosos demuestran, gracias a su triunfo sobre los débiles, que están justificados para ejercer un papel mesiánico. En ellos se encuentra en efecto, tanto la medida de sí mismos como la de los demás. Esta ideología mesiánica y herméticamente laica, así como la moral del amo que le es inherente, exige que sus autores reprogramen a los demás hombres. Hay que programarlos física y psicológicamente; hay que planificar su producción y su educación; para ello, habrá que utilizar el hedonismo latente, y contar con la búsqueda del placer. Pero al mismo tiempo, habrá que alienar a las parejas, quitándoles toda responsabilidad en su comportamiento sexual. En suma, los tecnócratas médicos, piezas maestras de las fuerzas imperialistas, deberán ejercer un control total sobre la calidad y la cantidad de seres humanos. Este discurso ideológico, que tiene la virtud de eliminar el sentido de la responsabilidad y la capacidad de acción en las personas, ejerce además la misma influencia en el plano de la sociedad. Para el Tercer Mundo, en particular, estas ideas son totalmente desastrosas. Consisten en hacer creer que la pobreza es natural, que es una fatalidad estrictamente ligada a un exceso de crecimiento demográfico. Junto a esa consideración cuantitativa, se insinuará también, siguiendo a Galton (1822-1911), que la pobreza de los pobres es la mejor prueba posible de su mediocridad natural. No hay que dejarles, pues, llenar el mundo, tanto por su propio bien como por el bien general. El uno y el otro recomiendan que el número de pobres sea calculado en función de la utilidad que representen 15. Porque según la ideología que estamos examinando, la utilidad es el criterio único que debe tenerse en cuenta a la hora de admitir la entrada de un ser humano a la existencia. ¿Produce o consume bienes? ¿Produce beneficios o placer? Si las respuestas son negativas, el nuevo ser es nocivo: es un enemigo. Y como nada garantiza siquiera que, de ser útil lo seguirá siendo siempre, el ser humano constituye así una amenaza permanente para la seguridad de sus semejantes. El panimperialismo totalitario… Finalmente, y lógicamente, la ideología de la seguridad demográfica tiene por fundamento y término el punto de referencia único de la muerte. La ejecución del niño por nacer camufla la violencia de nuestra sociedad, tanto más cuanto que la materialidad de esta ejecución se realiza de manera furtiva 16. El niño abortado es la víctima propiciatoria a la que se transfiere la violencia de nuestra sociedad. Es mi oponente, mi rival, es un obstáculo para mis intereses, para mi placer y para mi vida; es la causa de la pobreza, el obstáculo para el desarrollo. Va a desear lo que deseo, primero en el terreno del tener y luego en el terreno del ser. Va a surgir en la vida como mi doble: está de más; hay que suprimirlo. Pero no se trata aquí de una violencia de menor cuantía, o de una violencia simbólica como las que aparecen en la historia de las civilizaciones y en la mitología. El niño muerto en el seno de su madre no es sacrificado: no se le hace sagrado para proteger la cohesión de la comunidad humana 17. Es ejecutado sin que la violencia sea expulsada de la sociedad humana. Pues una sociedad totalmente laica ha de desacralizarlo todo, incluida la vida, y desmitificarlo todo, incluida la víctima propiciatoria. El sufrimiento y la muerte constituyen, en efecto, el absoluto sin sentido que justifica la rebelión contra el Padre. Por lo tanto, el niño al que se mata significa la destrucción del Padre Su ejecución no conjura la violencia; anuncia al contrario mucha más violencia. Salvo una fuerza mayor, nada puede ni debe limitar mi fuerza. Y lo que es más grave, una de las funciones de la ideología es la de disimular esa violencia ilimitada sustrayéndola al control de la razón. Así pues, la legalización del aborto señala la inminencia del retorno de un delirio irracional, disimulado bajo el camuflaje engañoso de una ideología de autoprotección. La ideología neoimperialista de la seguridad demográfica puede, pues, considerarse bastante cercana de la ideología nazi; es, en realidad, en más de un sentido, una extrapolación de la misma. Mientras que el nazismo se presentaba como una nacional-socialismo, en el neoimperialismo actual los métodos se han refinado. No se trata ya de un imperialismo predominantemente militar, como entre los romanos, o predominantemente económico, como en la Inglaterra victoriana, se trata de un imperialismo de naturaleza claramente totalitaria. Los ideólogos han hecho un esfuerzo notable para disimular mejor sus designios. El papel de la ideología se ha hecho más importante: la conquista y el dominio de los cuerpos pasa actualmente por el dominio de las inteligencias y de las voluntades, y viceversa. Estamos en presencia de un fenómeno nuevo: el panimperialismo, donde el control de las almas es tan importante como el de los cuerpos. …y “metapolítico” Y finalmente, como su inspiración directa es la forma más reciente del cientificismo, este panimperialismo es de naturaleza metapolítica: se esfuerza en hacer triunfar una nueva concepción de la vida humana en la que ésta sólo tiene sentido a la luz de la trascendencia social. El panimperialismo se caracteriza, en efecto y ante todo, por la concepción particular del hombre que está por encima del ámbito de lo político. En nombre de esa antropología, el nuevo imperialismo ocupa las estructuras que le son necesarias para su poder: políticas, científicas, económicas, informativas, jurídicas, militares, religiosas, etc. Todas estas estructuras transmiten el poder imperialista, como por hipóstasis, hasta los confines de la tierra. El Estado totalitario clásico es todopoderoso dentro de sus fronteras, pero este poder está limitado por el poder de los demás Estados. Se encarna en un príncipe (o un gobierno) que puede identificarse, que es visible y, por lo tanto, alcanzable, expuesto a una posible agresión y, por lo tanto, destruible. Aquí, en cambio, la revolución parece imposible, pues el príncipe de este mundo se cuida bien de no desvelar su rostro (cfr. Juan y, 44). El imperio metapolítico aspira a una supremacía incondicional e incondicionada; no quiere conocer o reconocer ni iguales ni rivales. Los medios de comunicación, que tienen una función de información, tienen también, en el marco de este proyecto totalizador, una función de ocultación indispensable. No se toleran los vaticinios de Casandra, a menos que se garantice que no serán tomados en serio. La información ha de ser tratada según los intereses de los que la producen y según los gustos de los que la consumen. La colonización de la opinión debe tener efectos tranquilizadores en los unos y angustiantes en los otros. Lo único que de verdad importa es la seguridad de los pudientes; los débiles no tienen precio: los ricos pueden, pues, disponer de ellos a su antojo y exiliarlos fuera de las fronteras de la humanidad. Los proyectos de la legalización del aborto no son, en suma, como hemos visto, más que la parte visible de un iceberg que oculta muchos peligros. ___________ Citas: 1. “Between two ages. America ‘s role in the technotronic era”, Harmondsworth, Penguin, 1978. Nuestra exposición de las ideas de Brzezinski sigue muy de cerca esta obra. 2. En francés, la “Trilatérale” ha sido estudiada sobre todo en “Le Monde diplomatique”. Véase, por ejemplo, de Diana Johnstone: “Les puissances économiques qui soutiennent Carter”, no. 272 (noviembre de 1976), pp. 1,13 y ss.; de Jean-Pierre Cot: “Un grand dessein conservateur pour l’Amérique”, no. 282 (septiembre de 1977), pp. 2-3; de Pierre Dommergues, “L’essor du conservatisme américain”, no. 290 (mayo de 1978), pp. 6-9. 3. Cfr. “Halte a la croissance”. 4. Cfr., más arriba, p. 163. 5. Cfr., de Michel Crozier, Samuel P. Huntington y Joji Watanuki, “The crisis of democracy”, Nueva York , New York University Press, 1975, p. 115. 6. Cfr. “Between two ages”, pp. 9-12 y ss. Comentando las ideas de Brzezinski al respecto, Anthony Arblaster escribe: “It is depressing enough that intellectuals should be willing to accept the roles which Brzezinski foresees for them specialists […] involved [..] in government undertakings and house ideologues for those in power-. But the subordination of intellectuals to the state and its requirements does not occur only at the individual level. There is a strengthening tendency for the institutions within which […] most intellectuals now work, also to be shaped according to the particular political priorities of a particular government” (“Ideology and intellectuals”, en: Knowledge and belief in politics, de Benewick y otros, pp. 115-129; la cita es de las pp. 123 y s.) 7. Alusión a la obra de E.F. Schumacher, “Small is beautiful. Economics as if people mattered”, Nueva York, Perennial Library, 1975. 8. Cfr. Daniel Bell, “The end of ideology. on the exhaustion of political ideas in the fifties”, Nueva York-Londres, Free Press Paperback, 1965. 9. Véase, de Juan Bosch, “El pentagonismo, sustituto del imperialismo”, Madrid, Crónica de un siglo, 1968, y especialmente: pp. 18-21. 10. Sobre el totalitarismo, véase, de Jean-Jacques Walter, “Les machines totalitaires”, Parí, Denoel, 1982; de Igor Chafarevitch, Le phénomene socialiste, París, Seuil, 1977; de Hannah Arendt, The origins of totalitarianism, Nueva York, Meridian Books, 1959. 11. Por su postura en materia de demografía, la Iglesia constituye una amenaza para la seguridad nacional de los EE.UU. Ésta es la tesis presentada con gran fuerza por un autor al que difícilmente puede tacharse de excesivo progresismo: Stephen D. Mumford, en: “American democracy & the Vatican. Population growth & national security””, Nueva York, Humanist Press, 1984. Complétese con: “Role of abortion in control of global population growth”, de Stephen D. Mumford y Elton Kessel, en: “Clinics in obstetrics and gynaecology”, t.13 (marzo de 1986), p. 19-31; sobre Kessel, véase, de L. Weill- Halle , L’avortement de papa, p.53. 12. Cfr., más arriba, p. 176. 13. Cfr., p. 123. 14. Cfr., más arriba, p. 112-118. 15. Cfr., pp. 166 y 178-181. 16. Cuanto menor es la percepción que de la víctima tiene el verdugo, menor es el control que éste tiene de su agresividad. Cfr., de Stanley Milgram, “Soumission a l’autorité. Un point de vue expérimental”, París, Calmann-Lévy, 1984. 17. Cfr., de René Girard, “La violence et le sacré”, París, Grasset, 1972. ___________ (*) Monseñor Michel Schooyans es un sacerdote belga, Dr. en Sociología y en Filosofía, profesor emérito de la Universidad Católica de Lovaina y miembro consultor permanente en el Consejo Pontificio para la Familia , presidido por el cardenal Alfonso López Trujillo. Desde hace años investiga la cuestión demográfica, en particular las mentiras y falacias que se propagan en torno al «problema del crecimiento poblacional mundial», sobre todo a partir del famoso Memorandum Secreto 200/74, elaborado por Henry Kissinger por pedido de Gerald Ford, en ese entonces Presidente de EE.UU.
  35. Javier, buenos días.
    Si quisieras incluir a todos no utilizarías esa frase, la diferencia es un mero formalismo, por eso insisto en que las dos frases en este caso refieren a lo mismo.
    Si de verdad pensaras que hay que incluir a todos sacarías “los que sea posible” y ahí está el punto de la cuestión.
    Por otro lado, no creo que la realidad sea lo que yo diga pero cuando expreso mi opinión necesariamente estoy hablando desde lo que yo leo.
    Pero de nuevo caemos en formalismos, en rebusques de palabras. Cuando digo “lo que por detrás realmente hace el gobierno” me refiero claramente a que a mi entender los K se muestran de una manera y por detrás hacen otras cosas, y no a que lo que yo digo es la verdad.
    Espero alguna respuesta a los contenidos expuestos anteriormente, no seamos burocráticos.
    Saludos,


    • Sr. Eche,
      Le contesto para que no se tome a mal mi falta de respuesta y no porque tenga algo que agregar a nuestro debate. Las aclaraciones y agregados que yo creí debía hacer ya fueron hechos y no siento que tenga nada para argumentar que no sea repetirme en lo ya dicho. Creo que esta claro mi punto y también el suyo. Lo mío será redundante a partir de ahora así que no aburriré a todos más de lo que ya lo hice. Siéntase, por supuesto, en la libertad de continuar argumentando en su favor todo lo que crea necesario. Si ante alguno de sus pareceres me pareciera pertinente dar uno mío a su vez, no tenga dudas de que así lo haré.

      Saludos a todos.
      Javier Blanco


  36. Rome, buenos días también para vos.

    Lo que sucede es que las medidas que vos nombrás serían, a mi entender, parte de un proceso de cambio si uno viera que los K están buscando un cambio estructural, sino se enmarcan en lo que yo insisto es un lavado de cara.
    Sobre como se cambia, no se cuál será la mejor forma, pero de lo que estoy convencido que no es apoyando un gobierno que no cuestiona al capitalismo, sistema dentro del cuál es imposible que haya más equidad social.

    ¿Viste el video? ¿seguís opinando que los K no reprimen?

    Abrazo,


  37. Buenos días, les comparto un análisis muy interesante sobre la falsa dicotomía entre “el campo” y el gobierno:

    La mesa de enlace, el FNC y el discurso de CFK en Qatar
    23-01-11

    Cuando padecimos el mal llamado “conflicto del campo” publiqué algunos informes con las impresiones que me causaba todo lo que iba sucediendo.
    Recuerdo que sostuve que todos mentían, que el “campo” no atacaba a los verdaderos beneficiarios del “modelo sojero” y que el gobierno nacional mantenía un extraño silencio al respecto.
    Recuerdo que pretendían imponernos una falsa disyuntiva: estar a favor o en contra del “campo”, lo que implicaba estar a favor o en contra del gobierno. Y si uno mantenía una posición crítica hacia ambos, era funcional a la derecha.
    Syngenta, Cargill y Monsanto no aparecían en los discursos de barricada del verborrágico, y por entonces muy mediático De Angelis. Sus socios de la mesa de enlace tampoco mencionaban a estas transnacionales.
    Por el lado del gobierno nacional, la presidente hacía declaraciones sobre el “yuyito verde” y criticaba la “sojización” como un mal a desterrar.
    La mesa de enlace, respaldada por los multimedios, se envalentonaba y se mostraba -por sus acciones, declaraciones y especialmente por los antecedentes de sus miembros- como un claro estandarte de la “derecha”.
    El gobierno, las organizaciones sociales afines y los intelectuales “K” nos llamaban a mantener la gobernabilidad y a defender el modelo “nacional y popular”.
    Denuncié en esos días que el gobierno no tenía en cuenta a las organizaciones campesinas.
    El MNCI (Movimiento Nacional Campesino Indígena) no era llamado a participar en las reuniones del “campo” con los funcionarios de gobierno. Sus reclamos y propuestas no eran ni siquiera considerados.
    Recuerdo también la foto en la Casa Rosada donde aparecían el jefe de gabinete y los representantes del flamante y recientemente inventado para la ocasión, Frente Nacional Campesino.
    El FNC fue llevado a casa de gobierno de la mano de la Sra. Bonafini y fue usado por el gobierno para dar a la opinión pública, una imagen de solidaridad y “apoyo campesino” y para oponer al lock-out del “campo” un componente de identidad campesina.
    Tiempo después, la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC), el colectivo “Paren de Fumigar” y varias organizaciones sociales realizaron, en el puerto de San Lorenzo, un bloqueo a las exportadoras cerealeras y a la minera La Alumbrera (¿una movida de la izquierda?)
    Hoy nos encontramos a la mesa de enlace haciendo bloqueos a las cerealeras y denunciando lo que nosotros decíamos: que las transnacionales exportadoras de granos son las que se llevan “la parte del león” en los agronegocios.

    Hace dos días recibo un mail del FNC –fechado el 20/1/11- anunciando una reunión para apoyar el Proyecto Nacional y Popular liderado por la Presidenta Cristina Fernández Kirchner, con estas palabras: “El FNC pretende acordar acciones concretas con el gobierno nacional para que el sector campesino supere la invisibilidad y se le reconozca el rol protagónico en la producción agropecuaria, el desarrollo de las economías regionales y la soberanía alimentaría.”
    Pero la presidente CFK, de viaje por Qatar, el 18 de enero, pronunció un discurso en el que enalteció a la “agroindustria” y mostró como un logro la expansión de la frontera agrícola y ganadera, anunciando que en las próximas décadas, además de tener prácticamente todas las superficies cultivables ocupadas, llegaría a zonas “impensadas” en materia de producción agroalimentaria.
    La presidente anunció también la profundización de su “modelo de gobierno” en las áreas de “biocombustibles” (jactándose de que superamos en producción a EEUU), de generación de energía nuclear y, por supuesto, el avance sin límites de los emprendimientos transnacionales megamineros.

    Y entonces me puse a descifrar algunas contradicciones:

    La mesa de enlace (la derecha) bloquea a las transnacionales exportadoras (la derecha) como lo hicieron antes las organizaciones socio-ambientales (tildadas como “zurdas” y de “talibanes verdes”) y acusa al gobierno (Nac&Pop) de beneficiar a las exportadoras (la derecha).
    Pero mientras la presidente (Nac&Pop) anuncia la profundización a ultranza del modelo vigente de agronegocios (la derecha), el FNC (Nac&Pop) apoya a la presidente (Nac&Pop) para que avance con su “modelo de gobierno”, que impulsa los emprendimientos transnacionales de los agronegocios y la megaminería (la derecha).
    La producción altamente subsidiada de agrocombustibles (que es la sublimación del modelo de agronegocios de la derecha) seguirá siendo plenamente apoyado por el gobierno (Nac&Pop), extendiendo la frontera agrícola al servicio de la agroindustria (la derecha).
    Esto aparejará que los campesinos del FNC (Nac&Pop), que apoyan a CFK (Nac&Pop) seguirán siendo desalojados por los terratenientes de la mesa de enlace (la derecha) mientras las transnacionales Monsanto, Cargill, etc (la derecha) siguen obteniendo siderales ganancias, gracias al “modelo de gobierno” de CFK (Nac&Pop).
    Yo creía que Peter Munk, el fundador de una multinacional minera como Barrick Gold, con antecedentes de comportamientos mafiosos y paradigma del neo-colonialismo extractivo era un claro representante de la derecha. Sin embargo, nuestra presidente CFK (Nac&Pop) no pierde oportunidad para reunirse con él, ya sea en la Casa Rosada o en las oficinas de Barrick en Toronto.
    Todo sea por afianzar un modelo de saqueo transnacional (la derecha), pero apoyado esta vez por un gobierno (Nac&Pop) que dice querer profundizar la “distribución de la riqueza, la justicia social y la democracia”.

    Saludos, y que tengan un lindo y caluroso martes.

    Eche


  38. Rome, buenos días.
    Me interesa tu opinión respecto del video y del análisis citado arriba.

    Abrazo.


  39. El video no puedo verlo porque esta bloqueado aca en mi trabajo. Y por la noche estoy llegando re tarde y la verdad no me extoy conectando.
    En cuanto pueda tener un rato aca en el trabajo leere los comentarios que me faltan (que son varios).
    Abrazo,


  40. Yo creo que es un muy buen análisis Eche. Puedo disentir en las conclusiones, yo creo que no es todo tan simple y tan fàcil, pero si identifico el mapa que planteas como altamente real. Gracias!

    Duaca


  41. Creo que me quedé sin respuesta.

    Saludos


  42. Sr. CP,
    Recién vuelvo de vacaciones. ¿Usted esta esperando una respuesta mía o malinterprete su mensaje?. Si es así no me gustaría decepcionarlo.

    Saludos a todos.
    Javier Blanco



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