Archive for the ‘Religion’ Category

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Buenas noticias

9 December, 2012

Refresca un poco ver el documento de curas OPP luego de ver lo vergonzoso del documento de la jerarquía eclesial. Buenas noticias. Y lo dicen quienes viven con los mas vulnerables.

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Viernes Santo

6 April, 2012

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Navidad

24 December, 2011

Me gusta encontrar textos como éste, donde se va un poco mas allá del sentido actual que tiene la Navidad. Les deseo a todos una navidad junto a sus familias y amigos. Y ojalá el texto los interpele como a mi para revisar que significa esta fecha para cada uno de nosotros.

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Carta de un sacerdote al NYT

21 October, 2011

Querido hermano periodista:

Soy un  simple sacerdote católico.  Me  siento  feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años  que vivo  en Angola como misionero.

Veo  en muchos medios de información, sobre todo en   vuestro periódico la ampliación del tema en forma  morbosa,  investigando en detalles la vida de  algún sacerdote pedófilo. Así  aparece uno de  una ciudad de USA, de la década del 70, otro en  Australia de los años 80 y así de frente, otros  casos recientes…  Ciertamente todo condenable!  Se ven algunas presentaciones  periodísticas  ponderadas y equilibradas, otras amplificadas,  llenas  de preconceptos y hasta  odio.
 Me da un gran dolor por el profundo mal  que personas, que deberían de ser  señales del amor de Dios, sean un  puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que  justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia  no puede estar, sino del  lado de los débiles,  de los más indefensos. Por lo tanto todas las   medidas que sean tomadas para la protección,  prevención de la  dignidad de los niños será  siempre una prioridad absoluta.
Pero ¡Es  curiosa la poca noticia y desinterés por miles y  miles de sacerdotes que se consumen por   millones de niños, por los adolescentes y los más  desfavorecidos en  los cuatro ángulos del  mundo! Pienso que a vuestro medio de   información no le interesa que yo haya tenido que  transportar, por caminos minados en el año 2002, a  muchos niños desnutridos desde  Cangumbe a  Lwena (Angola), pues ni el gobierno se  disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que  haya tenido que enterrar decenas  de pequeños  fallecidos entre los desplazados de guerra y los que  han  retornado; que le hayamos salvado la vida  a miles de personas en México mediante el único  puesto médico en 90.000 km2, así como con  la  distribución de alimentos y semillas. Que hayamos  dado la  oportunidad de educación en estos 10  años y escuelas a más de 110.000 niños…
No es  de interés que con otros sacerdotes  hayamos  tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca  de 15.000  personas en los acuartelamientos de la  guerrilla, después de su   rendición, porque no llegaban los alimentos del  Gobierno y la ONU.  No es noticia que un  sacerdote de 75 años, el P. Roberto,  por las  noches recorra las ciudad de Luanda  curando a los chicos de la  calle, llevándolos  a una casa de acogida, para que se  desintoxiquen  de la gasolina, que alfabeticen  cientos de presos; que otros sacerdotes, como P.  Stefano, tengan casas de pasaje para  los chicos  que son golpeados, maltratados y  hasta violentados y buscan un   refugio.

Tampoco que Fray Maiato con sus 80  años, pase casa  por casa  confortando los enfermos y desesperados. No es  noticia que  más de 60.000 de los 400.000  sacerdotes, y religiosos hayandejado su tierra y su  familia para servir a sus hermanos en  una leprosería,  en hospitales, campos de  refugiados, orfanatos para niños acusados  de  hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con  Sida, en  escuelas para los más pobres, en  centros de formación profesional, en centros de  atención a  seropositivos… o sobretodo, en  parroquias  y misiones dando motivaciones a la  gente para vivir y amar.
No es noticia que mi  amigo, el P. Marcos  Aurelio, por  salvar a unos  jóvenes durante la guerra en Angola, los haya   transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su  misión haya sido ametrallado en el  camino; que el hermano Francisco,  con cinco  señoras catequistas, por ir a ayudar  a las áreas rurales más  recónditas hayan  muerto en un accidente en la calle; que decenas de  misioneros en Angola hayan muerto por falta de  socorro sanitario, por una simple malaria; que otros  hayan saltado por los aires, a causa de una mina,  visitando a su gente. En el cementerio de  Kalulo  están las tumbas de los primeros  sacerdotes que llegaron a la  región… Ninguno  pasa los 40 años.
No es noticia acompañar la  vida  de un Sacerdote “normal” en su día a día,  en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido  su vida a favor de la comunidad que sirve.
La  verdad es que no procuramos ser noticia, sino   simplemente llevar la Buena  Noticia, esa noticia que sin  ruido  comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un  árbol que cae que  un bosque que  crece.

No pretendo hacer una  apología de la  Iglesia y de los sacerdotes. El  sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un  simple hombre, que con su humanidad busca seguir a  Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas  y fragilidades  como en cada ser humano; y  también belleza y bondad como en cada   criatura…
Insistir en forma obsesionada y  persecutoria en un  tema perdiendo la visión de  conjunto crea verdaderamente caricaturas   ofensivas del sacerdocio católico en la cual me  siento  ofendido.
Sólo le pido amigo  periodista, busque la Verdad, el  Bien y la  Belleza.
Eso lo hará noble en su  profesión.

En  Cristo,

P.  Martín Lasarte  sdb

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Semana Santa

21 April, 2011

Me queda resonando aún una de las intenciones que rezamos en nuestro casamiento: “Por la Iglesia, para que siguiendo de modo cada vez mas fiel el mensaje de Jesús, sea una Iglesia de brazos abiertos y de recepción fraterna para todos y todas, especialmente hacia los que no eligen los caminos convencionales, hacia las minorías y los pobres

Y en estos días pido por esto. Y también porque Dios nos ayude a que esta Argentina siga creciendo. Ojalá podamos repetir, al igual que el año pasado, la misa de vigilia en La Santa Cruz.

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Mensaje de Navidad de Curas OPP

21 December, 2010

Los “signos de los tiempos” que vivimos

La imagen navideña de Jesús pobre nos alienta a buscar otro mundo posible, con lugar para todos, desde la sencillez cotidiana del amor, la justicia y el respeto por los demás.
 
En Navidad, Dios se compromete con la historia asumiendo la condición humana en Jesús, que nació, vivió y murió pobre; y es precisamente desde los pobres de la tierra que anunció una buena noticia de liberación, paz y justicia para todos.
Al acercarse esta celebración de fe que también es motivo de alegría y encuentro para nuestro pueblo, y al finalizar un nuevo año, en momentos de balance, queremos acercarles nuestro saludo fraterno y nuestra breve reflexión sincera sobre los “signos de los tiempos” que nos tocan vivir, porque creemos que allí Dios nos dice una palabra que debemos escuchar.
Ha comenzado este año la celebración del Bicentenario de la Independencia Nacional. La festiva celebración de nuestro pueblo que se volcó masivamente a las calles, con alegría y en paz, ha sido un signo de esperanza del Reino de Dios que está entre nosotros. La memoria viva de nuestra historia será siempre un motor que nos impulse a construir una patria de hermanos. Recordar los ideales que nos dieron origen, una nación latinoamericana donde todos somos hermanos/as e hijos/as de esta tierra, y reflexionar sobre nuestro proceso emancipatorio nos mantiene en guardia frente a los peligros que conlleva el ansia de colonización y conquista de los poderosos que, hoy como ayer, son una amenaza. Es necesario construir un proyecto de nación libre de toda opresión oculta o manifiesta, ya sea de imperios, países desarrollados o grupos concentrados, ya sea de argentinos que militan contra el país para hacer sus negocios con los poderosos; quizás debamos aprender a no pretender reflejarnos en el llamado “primer mundo”, que excluye y mata, sino en atrevernos a vivir esperanzados en una “civilización de la pobreza”, que hermana e integra.
Los tristes hechos vividos en Villa Soldati que se cobraron tres vidas, sumados a los muertos de la comunidad Qom por la represión policial en Formosa, la muerte de Mariano Ferreyra y la indiferencia  criminal sobre los desmontes en Santiago del Estero, Chaco, Formosa y Salta, el desprecio por la vida de los vecinos cercanos a las minas a cielo abierto, nos entristecen y nos ponen alerta acerca de la tendencia frecuente a culpabilizar a las víctimas en los conflictos donde el verdadero verdugo es el lucro infinito y las políticas que favorecen a los explotadores o las élites. Los terratenientes que no respetan a los verdaderos dueños de la tierra, las empresas que se enriquecen a costa del trabajo precarizado o de la sobreexplotación de recursos y el olvido de los pobres sin techo y sin trabajo, como si ellos no existieran, son –en estos casos– raíces de desigualdad y violencia.
Que se haga aparecer a las víctimas como responsables de su desgracia, es un viejo mecanismo de dominación. Se intenta legitimar el poder del más fuerte con el argumento de que la violencia, la represión o la injusticia son inevitables porque la víctima se lo buscó o que a veces el “orden” es más valioso que la vida. “El que es pobre es porque no trabaja”, se dice. El que no tiene vivienda es porque no se preocupó de tenerla. El que ocupa una tierra es un delincuente. El inmigrante es un narcotraficante y les quita el pan a los argentinos. Al que no le alcanza el dinero es porque tuvo muchos hijos. Quieren convencer a toda la sociedad de que todos ellos son culpables por haber nacido y deben ser reprimidos o borrados del mapa.
Parecería que las autoridades del gobierno de Formosa, de la Ciudad de Buenos Aires o algunos otros rincones de nuestra Argentina, aspiran a un país sin indígenas, sin inmigrantes latinoamericanos, sin movilidad social ascendente, sin culturas de origen, sin gente de condición humilde. Un país a la medida de sus ambiciones. Es en este contexto que repudiamos la xenofobia, el odio de clase, el racismo, la violencia verbal; no queremos un país para pocos y repudiamos la cobardía de ignorar a los pobres. Y anhelamos una voz más firme de nuestros pastores que acompañan a las comunidades más postergadas.
La imagen navideña de Jesús pobre, cobijado por sus padres y el calor de un par de animales, nos alienta a buscar otro mundo posible, con lugar para todos, desde la sencillez cotidiana del amor, la justicia y el respeto por los demás. “Otro mundo posible” que sabemos que se va haciendo realidad en decenas de experiencias que surgen desde los mismos pobres a lo largo y ancho de nuestro país. El pesebre es el lugar desde donde Dios tiene una palabra para decirnos si somos capaces de escucharla.

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Todo llega (de a poco, si)

20 November, 2010

Eternas discusiones en este blog acerca del uso del preservativo y la respuesta contundente siempre era “La Iglesia nunca va a aceptarlo para ningún caso”.

Parece que la historia empieza a cambiar…